Seguinos en nuestras redes

Política

Qué dijo el Gobierno sobre la jornada de paro y movilización

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, criticó la medida afirmando que los reclamos se pueden hacer pero mediante el diálogo

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, se pronunció hoy sobre la jornada de paro y movilización realizado por trabajadores estatales nucleados en el gremio de ATE.

El jefe de Gabinete cuestionó la medida afirmando que “no son necesarios” debido a que desde el Gobierno se apuesta al consenso. El funcionario de cambiemos recalcó que “el diálogo es el mejor camino” para exponer los reclamos, dijo que todos los argentinos “tenemos que poner el hombro” para salir de los problemas que subsisten en el país.

En torno a las demandas del sector público para la reapertura de las discusiones paritarias, Peña insistió en asegurar que la inflación “está aflojando” y, como consecuencia, señaló, el poder adquisitivo de los trabajadores está mejorando “junto a otras medidas” adoptadas por el Gobierno nacional como las “asignaciones familiares”.

“Se está recuperando el salario de lo que se llevó la inflación de los primeros meses (del año)”, aseguró Peña, en una conferencia de prensa ofrecida en Tecnópolis y admitió que si bien “hay muchísimo trabajo para hacer”, desde la administración nacional “seguimos apostando al diálogo; están dadas todas las instancias para ello”.

Política

Luis D’Elía denunció que La Cámpora tiene más de 5000 puestos en el Estado

La interna del Gobierno nacional se ha trasladado a las organizaciones sociales generando un tenso enfrentamiento entre distintos movimientos, siempre con cristinistas enfrentados con albertistas. En este último tiempo, el dirigente social Luis D’Elía se ha manifestado en contra de la vicepresidenta y manifestó su apoyo a Alberto Fernández.

A través de las redes sociales, el piquetero cargó duramente contra Andrés ‘Cuervo’ Larroque. El referente de La Cámpora acusó recientemente a Emilio Pérsico de ser el principal responsable de la grieta en el Gobierno nacional. “Es la persona que más influyó para poner a Alberto en tensión con Cristina”, afirmó el ministro de Desarrollo bonaerense.

Por su parte, Luis D’Elía le manifestó al ‘Cuervo’ Larroque vía Twitter: “Si está tan disconforme con el Gobierno Nacional, ¿por qué La Cámpora no renuncia a los más de 5.000 cargos, muchos de ellos jerárquicos, que ocupan en el Estado Argentino?”.

Y luego apuntó contra Cristina Kirchner: “Mientras le declara la guerra a los movimientos sociales, se reúne tres horas con Carlos Melconian y la Fundación Mediterránea (La misma que nos impuso a Domingo Felipe Cavallo). Y Sergio Berni muele a palazos a docentes y camioneros. No es hora de obsecuentes”.

Menem quería provincializar y municipalizar la Salud y la Educación, ahora Cristina Kirchner quiere hacer lo mismo con los planes sociales. La tercerización es mala para las organizaciones sociales corruptas según la señora y es muy buena para las empresas tipo Lazaro Baez”, sentenció Luis D’Elía.

Continuar leyendo

Política

El ‘Cuervo’ Larroque acusó a Emilio Pérsico de ser el operador de la interna en el Gobierno nacional

El referente de La Cámpora salió en defensa de Cristina Kirchner y apuntó contra el dirigente social.

El ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés ‘Cuervo’ Larroque, apuntó duramente contra el secretario de Economía Social de la Nación, Emilio Pérsico. Entre ambos hay un trasfondo clave, Larroque es referente de La Cámpora y Pérsico es dirigente del Movimiento Evita, organizaciones que actualmente se encuentran enemistadas.

El ‘Cuervo’ Larroque expresó: “Los sectores humildes no votan a Pérsico. La mayor garantía que tienen es a través de un proyecto nacional y popular, y la persona que representa eso es Cristina. No nos confundamos, la representación de las mayorías populares en la Argentina no es Emilio Pérsico“.

Tras la crítica de CFK, el Movimiento Evita creará un partido para apoyar la reelección de Alberto Fernández

Lamentablemente Emilio Pérsico es la persona que más influyó para poner a Alberto en tensión con Cristina. Lo tengo que decir con toda claridad y no eximo de responsabilidad al Presidente en este error garrafal que cometió respecto a cuál debe ser la orientación política del Frente de Todos y del Gobierno. Él estuvo operando y confundiéndolo y se lo dije al Presidente“, sentenció el ministro en diálogo con AM750.

Andrés Larroque concluyó que Pérsico y el ‘Chino’ Navarro también “trataron de ponerlo a Scioli en tensión con Cristina, como hicieron con Randazzo y como lo siguen haciendo ahora. Inclusive creo que hay un tema psicológico del propio Pérsico que tiene que ver con menospreciar la figura de Cristina en función de lo que él entiende como referentes de la generación de los 70″.

Continuar leyendo

Política

La mecha que encendió Cristina Kirchner amenaza con provocar una implosión del peronismo

Gobernadores, intendentes, sindicalistas y movimientos sociales exploran nuevas alianzas en medio de la pelea entre el Presidente y su vice.

La metralla de críticas que lanzó Cristina Kirchner encendió una mecha que podría hacer implosionar al peronismo. Las vigas que sostienen al Frente de Todos están agrietadas a pesar de los intentos de la vicepresidenta y de algunos de sus voceros más fieles en insistir que la coalición oficialista no corre riesgo de desplomarse. El repliegue del kirchnernismo para refundar Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires es apenas una señal del agrupamiento camino a la batalla de 2023. El ajedrez electoral recién comienza: dubitativos, gobernadores, intendentes, sindicalistas y piqueteros exploran alternativas en medio del fuego interno y de una inflación que amenaza con devorarse todo.

En el nuevo mapa de alianzas surge como una novedad que los gobernadores peronistas, el sindicalismo clásico y los movimientos sociales dejaron de ser la base de respaldo de Alberto Fernández. Lo habían sido desde que Cristina Kirchner lo ungió con un tuit como su candidato para desbancar a Macri. A ellos el Presidente siempre los pensó como contrapeso de La Cámpora. Fueron incluso estos tres sectores los que lo sostuvieron en septiembre del año pasado, cuando activaron una movilización a la Plaza de Mayo a modo de defensa ante el amago kirchnerista de vaciar el gabinete tras la derrota en las elecciones legislativas.

“¿Quién va a querer ahora hacer campaña para un gobierno con una inflación de 70%? Nadie. Es muy difícil”, se resignó un funcionario albertista con despacho en el primer piso de la Casa Rosada, a unos pocos metros de la oficina presidencial. Esa misma desazón perturba al grupo mayoritario de la CGT y a los movimientos sociales oficialistas que apostaron por Fernández y que desde hace algunas semanas toman distancia o presienten el “olor a cala”, un atajo a retórico al que apeló Hugo Moyano en 2013 cuando estaba en la vereda de enfrente del kirchnerismo y aventuraba un fin de ciclo para Cristina que finalmente no llegó.

Cristina Kirchner, el lunes pasado, cuando participó de un acto con la vertiente oficialista de la CTA.

“No vamos a jugar en contra de Alberto, pero tampoco a favor”, dijo un sindicalista camaleónico, que anhela con que Daniel Scioli Sergio Massa aparezcan como alternativa electoral posible ante el resurgir de Cristina. Sumó su voz a la estrategia de distanciamiento Esteban Castro, el dirigente social a cargo de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular que se acercó esta semana a Pablo Moyano para darle forma a una protesta contra “los formadores de precios” por la inflación. La eventual movilización quedó hoy en stand by.  En la CGT no hay unanimidad para salir a la calle a pesar de que circula entre los dirigentes un borrador de una consultora privada que proyecta una inflación de tres dígitos. Congeló cualquier atisbo de rebeldía el comunicado en el que se aplaude el crecimiento del empleo formal en el primer trimestre y el índice de desempleo en 7%. Una caricia de los gremios a Claudio Moroni, su ministro favorito. El problema más urgente del mercado laboral está en los ingresos.

Los gobernadores del PJ se reagruparon ayer en Chaco para preservar su unidad en medio de las peleas internas y reflotaron su “liga” a pedido de Cristina. Puede interpretarse como otra señal para condicionar a Fernández, a quien le reclaman un plan urgente contra la inflación. Juegan muy activos en este abroquelamiento Jorge Capitanich y Juan Manzur, ambos con aspiraciones para ser candidatos presidenciales. El chaqueño sueña con ser ungido por Cristina. El jefe de Gabinete, en tanto, habría tomado ya la decisión de no regresar a Tucumán. En su entorno incluso dijeron que pactó con Osvaldo Jaldo para que sea el candidato a gobernador en junio del año que viene. Un enroque de caudillos parecido al que hizo con José Alperovich, de quien fue su vice hasta 2015. En reserva, Manzur construye un proyecto nacional con raíz en La Matanza. Imagina a Verónica Magario como una eventual compañera de fórmula. Pero en las charlas con sus asesores más cercanos tampoco descarta ser el número dos de Cristina en caso de que la vicepresidenta intente llegar a la Casa Rosada por tercera vez. Puro cálculo hasta que no se dirima la interna.

La liga de gobernadores se reunió en Chaco y Jorge Capitanich ofició de anfitrión con la mira en 2023

Antes del empujón final de Cristina Kirchner a Matías Kulfas por la construcción de un gasoducto, intendentes y ministros nacionales con ascendencia en el conurbano bonaerense apelaron al uso del off the record como atajo para filtrar información en la prensa que no le era favorable a la vicepresidenta. Así circuló, por ejemplo, la intención de un funcionario de Axel Kicillof de desdoblar la elección en la provincia del calendario nacional para generar más fricciones entre la gobernación y la Casa Rosada. O las maniobras desde dos importantes ministerios para forzar una emancipación de Fernández de su vice después de la llegada de Manzur al Gabinete. Los “machos del off”, como acusó Amado Boudou a los funcionarios kirchneristas que querían perjudicarlo en su derrotero judicial del caso Ciccone, abrieron hoy una grieta al interior del Frente de Todos que parece difícil de recomponer.

En medio de la barahúnda oficialista, Máximo Kirchner aceleró los debates internos de La Cámpora. En esos plenarios partidarios surge cada vez con más fuerza la idea de “ir hacia una gran interna y resguardar la provincia”. Así lo aseguraron dos dirigentes de bajo perfil que participaron de alguna de las discusiones. De candidaturas y nombres propio nadie habló, según las mismas fuentes. Por ahora solo amagarán con reabrir las unidades básicas con el sello de Unidad Ciudadana, la marca política con la que la vicepresidenta ganó en 2017 una banca de senadora nacional y que ella misma reactivó hace dos meses con la excusa de quitarle a la oposición una silla en el Consejo de la Magistratura. “Es muy difícil jugar de oposición cuando somos parte del Gobierno”, confesó a modo de autocrítica un exlegislador provincial kirchnerista que sigue de cerca el eventual rearmado.

El dilema Evita

Alberto Fernández se diferenció esta semana otra vez de Cristina con una fuerte defensa a los movimientos sociales, a quienes los distinguió como los garantes de la gobernabilidad. “Evitaron un estallido social, trabajaron para que la Argentina no explote”, endulzó sin nombrarlos a Emilio Pérsico y a Fernando “Chino” Navarro, dos dirigentes sociales con cargo en el Gobierno. El Movimiento Evita, la organización que lideran Pérsico y Navarro, administra 130.000 planes del Potenciar Trabajo, una caja de aproximadamente $2860 millones mensuales. Además, tienen cierta ascendencia sobre cinco diputados nacionales del Frente de Todos que podrían complicar cualquier votación en el escenario de paridad que guía hoy el día a día en la Cámara que preside Sergio Massa.

Massa también es parte del entuerto. A través de sindicalistas aliados echó a rodar las versiones de una eventual candidatura en 2023 o de la posible salida del Frente Renovador de la coalición oficialista, algo improbable porque significaría abandonar las cajas que tiene a cargo, sobre todo en el Ministerio de Transporte y Aysa.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR