La pelea con los holdouts

La Argentina apelará el lunes el fallo de Cámara ante la Corte Suprema de los Estados Unidos

De esta forma, el Gobierno buscará revertir los fallos adversos de Griesa y la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York que dispone el pago de 1300 millones de dólares a holdouts

viernes 14 de febrero de 2014 - 5:37 pm

La Argentina presentará el lunes próximo ante la Corte Suprema de Estados Unidos su apelación al fallo de cámara que avala la decisión del juez Thomas Griesa y que dispone el pago de unos 1.300 millones de dólares a los acreedores que no ingresaron al proceso de reestructuración de la deuda pública en 2005 y 2010.

De esta forma, el Gobierno buscará revertir los fallos adversos de Griesa y la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que el 23 de agosto del año pasado ratificó el fallo de primera instancia con duros términos hacia la actitud oficial.

En la sentencia, la cámara calificó a la Argentina de deudor “reacio” y “empedernido” en una declaración de 25 páginas que apuntó a desactivar los argumentos que aportaron los abogados sobre la imposibilidad de pagar 100% a los tenedores que no ingresaron a los canjes de 2005 y 2010.

El fallo indicó que la Argentina no pudo aportar ni “argumentos” ni “evidencias” sobre una eventual situación de imposibilidad de pago.
Hernán Lorenzino, quien todavía era el titular del Palacio de Hacienda, y el vicepresidente Amado Boudou asumieron un papel protagónico en ocasión de la audiencia que se desarrolló en Nueva York en la que Argentina presentó una propuesta de pago, cuyos términos eran similares al canje de 2010.

La decisión fue adoptada por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York en la causa que iniciaron los fondos especulativos de inversión NML Capital y Aurelius Capital, junto a unos 15 acreedores particulares, la mayor parte argentinos.

El tribunal descartó el argumento del Gobierno según el cual una decisión contraria a los intereses nacionales pondría en jaque las reestructuraciones de deuda de otras economías, en medio de la crisis europea.

“Es justo que un acreedor reciba lo que negoció y a lo que, por lo tanto, tiene derecho, aún si otros acreedores cuando reciben lo que negociaron no obtienen lo mismo”, planteó.

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