Policiales

Fiscales pidieron el procesamiento de 30 uniformados de la Policía Metropolitana

Los fiscales Abraldes y De Ansó acusaron a la policía por las 2 muertes ocurridas en el desalojo del Indoamericano ocurrido a fines de 2010

viernes 14 de febrero de 2014 - 7:26 am

En un duro dictamen donde se habla de “ausencia de profesionalismo” en la Policía Metropolitana, dos fiscales que investigaron los homicidios ocurridos durante el violento desalojo del parque Indoamericano, en diciembre de 2010, pidieron el procesamiento de 30 uniformados de fuerza de seguridad porteña.

Además de la acusación contra los metropolitanos, los fiscales solicitaron el procesamiento para 11 integrantes de la Policía Federal sospechados de abuso de armas. Para otros 26 uniformados los representantes del Ministerio Público pidieron el sobreseimiento.

Los hechos investigados ocurrieron en horas de la tarde del 7 de diciembre de 2010, cuando las policías Federal y Metropolitana intentaron cumplir una orden judicial para desalojar en parque Indoamericano, en Villa Soldati.

El predio de 120 hectáreas fue tomado por centenares de familias, en su mayoría provenientes de villas circundantes, que reclamaban una vivienda.

Esa tarde, en medio de un violento desalojo, murieron Bernardo Salgueiro y Rossemary Chura Puña y otras cinco personas sufrieron heridas graves. En un primer momento, las fuentes policiales informaron que las personas fallecidas habían sido “alcanzadas con proyectiles disparados con armas «tumberas»”. Pero después de más tres años de investigación, para los fiscales a cargo del caso, los muertos y los heridos fueron alcanzadas con proyectiles de plomo.

Los detectives judiciales aseguran que “el trámite de la investigación ha permitido la corroboración de la sospecha emergente constitutiva de la hipótesis de que algunos de los integrantes de Policía Metropolitana efectuaron disparos de arma larga tipo escopeta contra las víctimas, utilizando cartuchos de escopeta del tipo antitumulto (AT) adulterados mediante la sustitución previa con una posta de plomo”. Los fiscales agregaron: “Éste es el único modo en que puede explicarse la cantidad de heridas con un solo perdigón en diferentes personas en tiempos tan disímiles y en lugares tan distantes entre sí”.

Para los fiscales Abraldes y De Ansó, “la maniobra adulteradora por parte de personal calificado, que se encontraba en el lugar con un arma provista para disparar cartuchos de calibre 12/70 antitumulto, permitiría a su autor ocultar su posesión, encubrir su utilización y garantizar la impunidad pretendida con su uso”.

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