14 de Febrero

Un día como hoy, de 1876, Graham Bell patenta como suyo el teléfono

Un día como hoy, el científico e inventor británico Graham Bell, patentó el teléfono. Años más tarde se conoció que su verdadero inventor fue Antonio Meucci

jueves 13 de febrero de 2014 - 6:25 pm

Un día como hoy, del año 1876, Graham Bell, patentó el teléfono como un invento suyo. No obstante, en realidad éste no fue quien realmente su inventor, sino Antonio Meucci, que al no tener dinero, perdió el crédito durante muchos años por haber creado uno de los inventos que revolucionó el siglo XX. [pullquote position=”right”]Un día como hoy, de 1876, Graham Bell patenta como suyo el teléfono.[/pullquote]

Alrededor del año 1857 Antonio Meucci construyó un teléfono para conectar su oficina con su dormitorio, ubicado en el segundo piso, debido al reumatismo de su esposa.2 Sin embargo carecía del dinero suficiente para patentar su invento, por lo que lo presentó a una empresa (Western Union, quienes promocionaron el «invento» de Graham Bell) que no le prestó atención, pero que, tampoco le devolvió los materiales.

En 1876, tras haber descubierto que para transmitir voz humana sólo se podía utilizar una corriente continua, el inventor escocés nacionalizado en EE.UU. Alexander Graham Bell, construyó y patentó unas horas antes que su compatriota Elisha Gray el primer teléfono capaz de transmitir y recibir voz humana con toda su calidad y timbre. Tampoco se debe dejar de lado a Thomas Alva Edison, que introdujo notables mejoras en el sistema, entre las que se encuentra el micrófono de gránulos de carbón.

El 11 de junio de 2002 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la resolución 269, por la que reconoció que el inventor del teléfono había sido Antonio Meucci y no Alexander Graham Bell. En la resolución, aprobada por unanimidad, los representantes estadounidenses estiman que «la vida y obra de Antonio Meucci debe ser reconocida legalmente, y que su trabajo en la invención del teléfono debe ser admitida». Según el texto de esta resolución, Meucci instaló un dispositivo rudimentario de telecomunicaciones entre el sótano de su casa de Staten Island (Nueva York) y la habitación de su mujer, en la primera planta.

COMENTARIOS