Sociedad

Aseguran que Julio Cortazar murió de sida que contrajo en una transfusión

En una entrevista con el diario Clarín, la escritora y poeta Cristina Peri Rossi develó que Julio Cortázar murió de sida y no de cáncer como relata la historia oficial

miércoles 12 de febrero de 2014 - 2:25 pm

La escritora y periodista Cristina Peri Rossi, dialogó con el diario Clarín sobre Julio Cortázar, a quien conoció en 1973 y fueron amigos hasta su fallecimiento y compartieron una relación sentimental.

“Julio Cortázar no murió de cáncer ni de leucemia como se especuló, sino que falleció de sida con la desgracia que le contagió la enfermedad a su querida esposa, Carol Dunlop. Ella murió primero, dos años antes de Julio, porque aunque era muchísimo más joven, le habían quitado un riñón”, devela Cristina.

“El sida no se había identificado cuando Julio lo contrajo, era una enfermedad sin nombre. Consistía en un retrovirus no identificado. Lo contrajo porque sufrió una hemorragia estomacal en agosto de 1981 cuando vivía en el sur de Francia. Lo hospitalizaron y le hicieron una transfusión de varios litros de sangre, que después se supo, en medio de un gran escándalo, que estaba contaminada”, contó la escritora. [pullquote position=”right”]Aseguran que Julio Cortazar murió de sida que contrajo en una transfusión[/pullquote]

“Tengo una carta de Julio donde me dice “me he convertido en un vampiro de verdad porque me han tenido que cambiar la sangre y la pobrecita Carol me tuvo que llevar al hospital más cercano”, decía la carta.

“Años después se supo que esa sangre, que venía de la Cruz Roja, estaba contaminada. Se produjo un gran escándalo que terminó con la destitución del ministro de Salud Pública. La sangre se compraba a emigrantes pobres. No se realizaban pruebas, análisis, porque la enfermedad, el SIDA, eran desconocidos”.

“La verdad es que la enfermedad que padeció Julio no estaba todavía diagnosticada, no tenía una denominación específica, se le llamaba “pérdida de defensas inmunológicas”.

Cortázar viajó a Barcelona en noviembre de 1983, ya muy preocupado por el avance de la enfermedad. ”No tengo cáncer, me lo dicen los médicos franceses y después nos ponemos a hablar de literatura”, le confió Julio.

“Me enseñó una placa negra en su lengua, el sarcoma de Kaposi. Padecía un virus que desconcertaba a los médicos y no tenía tratamiento específico. Ningún médico sabía, tampoco cómo se transmitía o cómo se contraía”. [pullquote]Cortázar viajó a Barcelona en noviembre de 1983, ya muy preocupado por el avance de la enfermedad. ”No tengo cáncer, me lo dicen los médicos franceses [/pullquote]

Cristina Peri Rossi estaba muy alarmada y le pidió a Julio que consultara con un excelente médico y poeta barcelonés, Javier Lentini, quien luego de revisar sus estudios, atribuyó la enfermedad a un raro virus sin identificar. El resultado fue que tenía una infección no determinada provocada por un retrovirus. Y que no había ningún tratamiento.

“¡No me dan nada para tomar, ni una pastillita!”, le decía Cortázar a Cristina quien recuerda que un cuadro semejante había provocado la muerte de su mujer, un año y medio antes: “La causa había sido una rarísima enfermedad no identificada , un virus desconocido que le provocó la pérdida de defensas inmunológicas y la aparición de infecciones oportunistas. Para ella la enfermedad avanzó muy rápido porque le habían extirpado un riñón en su juventud”.

Cortázar murió el 12 de febrero de 1984. “Sé que tenemos que morirnos pero me rebela porque podría haberse evitado aunque no sé cómo”, afirma Cristina sin consuelo.

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