Salud

Mitos y verdades sobre técnicas para sacarse el hipo

Beber rápido muchos sorbos de agua, contener la respiración unos segundos o que alguien nos asuste, muchas son las recetas caseras para sacarnos el curioso malestar pero ¿cuáles de ellas funcionan?

martes 11 de febrero de 2014 - 7:01 pm

Todos tuvimos alguna vez hipo en un espacio público y nos llenamos de vergüenza ante la imposibilidad de poder frenarlo. Cuando el hipo irrumpe en nuestra vida recordamos todas las recetas que nos aconsejaron.

El hipo es un espasmo en el diafragma que produce una inspiración súbita de aire. Eso provoca que las cuerdas vocales se cierren de golpe, lo que produce el clásico sonido “hip”. El saltito en el pecho, similar a un eructo, puede durar varios segundos o un largo rato y por lo general nos coloca en una situación de bastante incomodidad.

Repasemos las reconocidas soluciones que analizó la empresa pública de medios BBC acerca del molesto hipo:

* Aguantar la respiración por unos segundos

Busca incrementar los niveles de dióxido de carbono en la sangre para reprimir los espasmos del diafragma y entonces el hipo se curaría. Este mito suele ser efectivo, pero hay más dudas que respuestas al respecto. Se cree que el éxito se debe a que la acción distrae al cuerpo, que comienza a preocuparse por el incremento de dióxido de carbono en lugar de los espamos, otras creen que el hipo es el resultado de niveles bajos de esta combinación molecular por lo que el aumento de la mismas produciría su interrupción.

* Tomar tragos de agua rápidamente

Esta sugerencia también funciona puesto que intenta estimular al nervio vago (presente en el cráneo) que va desde el cerebro hasta el estomago y coordina la respiración y el tragado de saliva. Dentro de la familia de esta potencial solución, también se habla de que ayudaría morder un limón, comer hielo molido o tirarse la lengua para atrás.

* Asustarse

Es el menos aconsejado ya que suele dar risa más que curarnos el hipo. La opción busca distraer al cuerpo de los espasmos, pero es el menos eficiente.

Otras ideas locas pero no comprobadas, son comer una cucharada de azúcar, apretarnos con un dedo la boca del estomago y contar hasta 60 o beber una pizca de mentas en ayunas. Estas no fueron analizadas por el momento.

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