Seguinos en nuestras redes

Latinoamérica

Venezuela cerca de la hambruna: falta comida y se tensionan los barrios pobres

La ira por la falta de productos básicos creció tras una iniciativa de Nicolás Maduro para regular la distribución de alimentos. Cientos de personas tomaron ayer las calles de Catia, un barrio al Oeste tradicionalmente chavista

La situación se complica y crece la tensión social. “¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!” El clamor contra Nicolás Maduro, habitual en las protestas opositoras y en los sectores de clase media, se extendió también a las zonas más populares de Caracas.

Según detalla el diario La Nación, cientos de personas tomaron ayer las calles de Catia, un barrio al Oeste tradicionalmente chavista hasta la derrota en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, en reclamo de comida y con críticas al gobierno por el hambre que padecen.

Las protestas fueron precedidas en el Petare, una de las mayores villas de América latina, y en La Vega, donde una manifestación por comida terminó en graves disturbios a tiro limpio, con dos policías heridos.

Incluso en Antímano, considerada la parroquia más revolucionaria de la capital, la policía reprimió a sus habitantes con gases lacrimógenos. Saqueos, protestas y disturbios se repiten con mayor frecuencia por todo el país.

“En Catia, como en el resto de Venezuela, el pueblo tiene hambre y lo único que hace el gobierno es acentuar la crisis”, denunció la diputada Marialbert Barrios.

El mapa de la conflictividad social abarca casi todo el país. La protesta contra el desabastecimiento en Mérida terminó con tiros y gases lacrimógenos. En Sucre resultaron heridas 10 personas durante la represión.

En Tinaquillo, el pueblo de Cilia Flores, la primera dama, los manifestantes cortaron el tránsito por horas. “¡Tenemos hambre!”, gritaron con insistencia en El Tocuyo, mientras no muy lejos saqueaban un camión lleno de leche y carne.

La ira popular ante la escasez de alimentos se incrementó ante la última apuesta económica de Maduro: los polémicos Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), hoy en boca de todos. “Los CLAP llegaron para quedarse y ninguna oligarquía apátrida podrá acabar con ellos. ¡Todo el poder para los CLAP!”, clamó el presidente.

Este sistema de distribución de alimentos, controlado por el Ejecutivo y manejado por militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), las Unidades de Batalla Bolívar Chávez y por los consejos comunales chavistas, pretende repartir bolsas de comida casa por casa a precio regulado, “por la vía del socialismo”.

Y si el operativo se hace con un ministro, diputado o dirigente revolucionario para salir en la foto, mucho mejor.

Freddy Bernal, ex policía y nuevo jefe del Centro de Control y Mando del Estado Mayor para los CLAP, explicó que el Estado pretende regularizar la distribución de alimentos para todos.

“En ningún momento se van a destinar los alimentos a la red privada de comercialización: el 50% de la mercancía recibida será comercializada a través de sus redes y el 50% restante por los CLAP”, señaló.

Sin embargo, varias de las protestas se originaron después de que cientos de personas, tras aguardar durante horas la llegada de comida regulada, contemplaron cómo los militares se llevaban los cargamentos para entregárselos a los CLAP.

La inflación es tan disparatada (el FMI teme que los precios suban un 700% este año) que buena parte de la población sólo alcanza a pagar los alimentos subvencionados por el gobierno.

Hasta la irrupción de los CLAP, la gente esperaba horas en colas interminables para acceder a alimentos baratos. Pero desde hace días se desvían a los operativos de los CLAP, lo que dificulta aún más su compra.

“Lo único que van a distribuir es la escasez”, sentenció el politólogo Luis Vicente León.

Repudio a las agresiones

Los gobiernos de la Argentina, Brasil, Chile y Uruguay expresaron ayer su rechazo a los hechos de violencia en Venezuela, en los que fueron agredidos diputados opositores durante una manifestación, según un comunicado conjunto.

“Las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar el derecho a las manifestaciones pacíficas”, dice la nota, firmada por los cancilleres José Serra (Brasil), Susana Malcorra (Argentina), Rodolfo Nin Novoa (Uruguay) y Heraldo Muñoz (Chile).

Latinoamérica

El régimen de Nicolás Maduro expulsó a los observadores electorales de la Unión Europea

Tras acusarlos de ser “espías”, el chavismo les negó la extensión de sus visas y deberán abandonar el país en las próximas horas; su trabajo terminaba el 13 de diciembre

Las elecciones del 21 de noviembre en Venezuela, marcaron en la previa una señal del chavismo a la comunidad internacional al garantizar ciertas condiciones para que participara la oposición y que contaron con la vuelta de veedores internacionales. Sin embargo, dos semanas después se cae la pantalla democrática que habían intentado mostrar luego de que el régimen echara del país a los Observadores electorales de la Unión Europea que iban a estar hasta el próximo 13 de diciembre.

De acuerdo a la fuente consultada por Bloomberg, recibieron una orden de salida del país del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Consejo Nacional Electoral (CNE). Ni el ministerio ni el consejo electoral respondieron a los mensajes en busca de comentarios.

El grupo había planeado estar en el país hasta el 13 de diciembre, según un cronograma previamente acordado con el consejo y autorizado por el régimen de Maduro. Pero las tensiones comenzaron a crecer en el período previo a las elecciones cuando Maduro desestimó sus hallazgos. Tres días después de los comicios, Isabel Santos, jefa de la misión observadora de la Unión Europea en Venezuela, publicó un informe preliminar donde denunciaba “falta de independencia judicial y la no adherencia al estado de derecho”.

Fue desde ese punto en el que las relaciones entre la misión y el régimen chavista se rompieran completamente. Horas más tarde, el dictador Nicolás Maduro, los acusó de ser “espías”.

La Unión Europea envió a 130 personas para supervisar la votación, su primera delegación en 15 años. Si bien la mayoría de los observadores ya se fueron, los que permanecieron se encontraban haciendo entrevistas, dando seguimiento a las impugnaciones al proceso electoral de candidatos y partidos, y recopilando información para un informe final que planean publicar a principios de febrero.

La maniobra para que abandonen el país ocurre mientras en el estado de Barinas, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó la repitición de los comicios luego de que los resultados arrojaran un ajustado resultado en favor del opositor por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Freddy Superlano.

A su vez, en otro acto de violación a los principios democráticos, agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) detuvieron a Omar Fernández el pasado 26 de noviembre, elegido el domingo último para asumir como alcalde del municipio Arzobispo Chacón en Canagua (Mérida).

Continuar leyendo

Latinoamérica

“Súper Bigote”: el dibujo animado en el que Nicolás Maduro lucha contra el “imperialismo norteamericano”

En la caricatura (comiquita, como lo llaman en Venezuela), el mandatario convertido en superhéroe enfrenta un sabotaje eléctrico organizado desde la Casa Blanca

La cadena de televisión estatal venezolana VTV transmitió fragmentos de “Súper Bigote”, un dibujo animado inspirado en la figura de Nicolás Maduro en su enfrentamiento con los Estados Unidos.

En la caricatura (comiquita, como lo llaman en Venezuela), que parece más bien una suerte de burla a la dramática realidad que atraviesan los venezolanos dentro y fuera del país, muestran una escena en la que en medio de una operación en un centro médico, se va la luz interrumpiendo la cirugía.

Es en ese momento cuando el personaje muy poco original, aparece vistiendo un traje rojo, color característico del chavismo, junto con una capa color azul, y por si fuera poco, tiene con la ropa interior por fuera del traje, tal y como los personajes de los comics estadounidenses. Además, posee una figura esbelta, muy distante a la del obeso dictador chavista.

El slogan del comic es: “Con su mano de hierro”, una frase que Maduro solía repetir cuando asumió el poder en 2013 y con la que amenazaba a todo aquel que subestimaba su capacidad de dirigir el Ejecutivo tras la muerte de Hugo Chávez. “Gobernaré con mano de hierro”, sentenciaba para atemorizar y vaticinar lo que sería la principal característica de su férrea dictadura.

En el segmento pretenden hacer alusión a que el corte eléctrico se debe a un saboteo perpetrado por dos personajes que representan a los dirigentes opositores Julio Borges, del partido Primero Justicia (PJ) y Henry Ramos Allup de Acción Democrática (AD) a quien le imitan la voz y en tono de villano dice “ahora sí lo vamos a tumbar”.

Maduro habló por primera vez de “Súper Bigote” en 2019, cuando durante una cadena nacional de radio y televisión, después de haber sido acusado por el entonces presidente de Ecuador, Lenín Moreno, de estar detrás de las protestas en su país, el dictador socialista aseguró no ser Superman, sino más bien “Súper Bigote”.

La transmisión del dibujo animado en VTV causó revuelo en las redes sociales, donde ha habido reacciones diversas.

Continuar leyendo

Latinoamérica

Chile rechazó la despenalización del aborto y archivó el proyecto

La votación concluyó con 65 votos en contra, 62 a favor y una abstención. Varios legisladores se ausentaron.

La Cámara de Diputados de Chile rechazó el proyecto que despenaliza el aborto dentro de las primeras 14 semanas de gestación y lo archivó hasta por lo menos un año. La propuesta se debatió durante dos jornadas y la votación concluyó con 65 votos en contra, 62 a favor y una abstención.

Hubo ausencias importantes en la oposición al momento del voto como la del candidato presidencial de izquierda Gabriel Boric y el integrante de su comando, Giorgio Jackson.  Otros 11 legisladores de la oposición tampoco acudieron.

La diputada Maite Orsini, una de las impulsoras del proyecto, manifestó: “Presentaremos una y otra vez un nuevo proyecto; perderemos todas las veces que sea necesario para ganar un aborto libre, legal y gratuito para todas las mujeres”.

Actualmente en Chile, la pena para las mujeres que aborten fuera de las causales permitidas va entre los 3 y 5 años de prisión. La actual legislación exime de esta condena cuando se hace la práctica por riesgo de vida de la madre, violación o inviabilidad fetal.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR