Seguinos en nuestras redes

Salud

Las lesiones más comunes en el deporte

Ya sea quienes lo realicen de manera profesional o amateur, corren el riesgo de lastimarse alguna parte de su cuerpo, y dependiendo lo que se practique, algunas zonas son más propensas que otras

La práctica del deporte supone un gran beneficio para el organismo pero, a su vez, conlleva el riesgo de lesionarlo, proporcionalmente a la intensidad de los esfuerzos y a su duración.

Fracturas

Son las lesiones del hueso, que abarcan desde mínimas grietas microscópicas hasta estallidos de la pieza ósea.

Condropatías

El cartílago es la cubierta que fabrica un hueso para facilitar el movimiento respecto a otro hueso vecino. Las lesiones condrales o condropatías suponen la pérdida de la lisura (desflecaciones, úlceras) o de sus propiedades amortiguadoras (reblandecimiento).

Desgarros musculares

El músculo o “carne” se puede entender como un haz de cuerdas que al contraerse producen el movimiento del cuerpo. El desgarro supone la rotura de esas cuerdas o fibras musculares.

Esguinces

Los ligamentos son cuerdas que unen un hueso a otro. Son por tanto estabilizadores que evitan que los huesos se salgan de su sitio. El esguince supone el alargamiento o la rotura de esas cuerdas. Cuando el grado de rotura es tal que el hueso se sale completamente de su encaje natural estaremos ante una luxación.

Tendinosis

Los tendones son las cuerdas que unen el músculo al hueso, transmitiendo a éste último el movimiento generado por la contracción muscular. La tendinosis es la degeneración de estas cuerdas, que se hacen más gruesas, menos elásticas y más proclives a una rotura.

Clasificación de las lesiones

Un tipo de clasificación distinguiría las lesiones deportivas en agudas y crónicas. Las lesiones agudas son causadas por un esfuerzo violento y rápido, como un desgarro muscular y las crónicas se producen por movimientos repetitivos, como las epicondilitis.

Otro tipo de clasificación atiende al tipo de tejido lesionado:

Tratamiento general

El tratamiento general de los cuadros agudos se basa en el reposo, con o sin inmovilización de yeso, la administración de antiinflamatorios (si no existe contraindicación por alergias o lesiones gastroduodenales entre otros) y la aplicación local de hielo.

Los casos crónicos requieren calor local profundo y fisoterapia específica para estirar y tonificar los tejidos. Pueden ser útiles las infiltraciones.

Esguince cervical

Los movimientos de frenado brusco de la cabeza pueden lesionar los ligamentos que unen entre sí las vértebras del cuello, produciendo un esguince cervical. Es típico de deportes de coches o de motos, en gimnastas, en saltadores, etc.

Habitualmente la exploración que realiza el médico junto con radiografías del cuello es suficiente para el diagnóstico. La resonancia magnética no suele aportar muchos más datos al diagnóstico si no hay pérdida de sensación o de fuerza en brazos o piernas.

La gravedad del esguince cervical no está determinada por la magnitud de los síntomas: dolores de cuello y espalda, rigidez, mareos y zumbido de oídos. La gravedad estriba en el grado de inestabilidad, es decir en el movimiento anormal de una vértebra respecto a las otras cuando el cuello se mueve, por el riesgo que tiene de seccionar la médula ósea.

El tratamiento de los esguinces sin inestabilidad implica la inmovilización con cuello ortopédico y con calor (frío no aunque sea un proceso agudo, relajantes musculares y antiinflamatorios) seguidos de rehabilitación. La inestabilidad requiere intervenir quirúrgicamente.

Lesiones especificas Tendinitis-tendinosis del manguito rotador

El manguito rotador es el conjunto de tendones que nos permiten realizar la elevación y el giro del hombro. Los esfuerzos repetitivos típicos de lanzadores, tenistas, jugadores de handball, etc, producen degeneración e inflamación de dichos tendones. El resultado es un roce de la capa tendinosa con el arco de hueso que limita el hombro por la parte superior. El roce produce dolor y va limitando tanto la movilidad como la fuerza del hombro.

El diagnóstico se basa en la exploración que realiza el médico y ocasionalmente puede requerir pruebas complementarias como la resonancia magnética nuclear. Para prevenir este tipo de lesión es necesario potenciar los músculos adyacentes, como el deltoides, que protegen esta zona de sobreesfuerzos.

El tratamiento es el que se recomienda para procesos crónicos en general. Puede ser necesaria la cirugía de descompresión del rozamiento o de sutura del manguito, que cada vez son más accesibles mediante la técnica de artroscopia.

Epicondilitis

Es una tendinosis en la cara externa del codo de los tendones que extienden la muñeca y los dedos de la mano. Es una lesión típica de tenistas y motoristas. En los golfistas el lado contrario del codo es que suele lesionarse, afectando a los flexores (epitrocleitis).

La exploración que realiza el médico basta para el diagnóstico, pudiendo complementarse con una ecografía. Es necesario realizar estiramientos adecuados en los entrenamientos y cambiar la postura con la raqueta o con el manillar para prevenir sufrir una epicondilitis. Se recomienda el mismo tratamiento que para las lesiones crónicas, teniendo en determinados casos que pasar por el quirófano.

Osteopatía del pubis

Es un cuadro de tendinosis con tendinitis, a la altura de la inserción de los aductores del muslo en la pelvis. Es una lesión frecuente en jugadores de fútbol. Produce dolor y cojera por los movimientos del muslo y limita mucho la capacidad para abrir las piernas.

Habitualmente el diagnóstico se hace tras la exploración del médico, necesitándose ocasionalmente una ecografía. Para prevenir este tipo de lesión, es necesario efectuar de forma adecuada estiramientos musculares en los entrenamientos, ya que es frecuente en personas con mucha musculatura en los muslos pero poco estirados.

Se aconseja el mismo tratamiento que para las lesiones crónicas, pudiendo ser necesario recurrir a la cirugía en casos rebeldes.

Desgarro muscular

Es un cuadro agudo, producido por un tirón brusco del músculo en el deportista que ha calentado poco o se ha entrenado poco. Se suelen romper los aductores del muslo a los jinetes, los gemelos a los tenistas y alpinistas y con mucha frecuencia el recto anterior del cuádriceps a los futbolistas.

Por lo tanto es fundamental un calentamiento adecuado con estiramientos musculares y conocer nuestros propios límites.

El diagnóstico se sospecha por la exploración que realiza el médico y se confirma con una ecografía. Al tratamiento se asocia medicación relajante muscular (miorrelajante). Según los casos, en los desgarros completos puede ser necesaria la cirugía para suturar el desgarro.

Lesiones de rodilla

Pueden ser tanto del cartílago articular, los ligamentos colaterales, ligamentos cruzados o meniscos.

Rotura del tendón de Aquiles

Es típico de deportistas maduros, con buena musculatura gemelar pero con tendinosis del tendón de Aquiles. Éste se desgarra si hay una contracción brusca muscular. Es frecuente en tenistas, jugadores de paddle, futbolistas, etc.

Habitualmente basta con la exploración del médico para efectuar el diagnóstico, pudiendo confirmarlo una ecografía. Si la rotura es parcial el tratamiento es el genérico de fase aguda y se indicarán fármacos relajantes musculares y la inmovilización del pie en flexión. Si la rotura es completa se recomienda la reparación mediante cirugía.

Para prevenir sufrir una rotura del tendón de Aquiles, es importante realizar un calentamiento adecuado con estiramientos antes de practicar la sesión deportiva.

Esguince agudo de tobillo

El esguince de tobillo se produce por una torcedura de la articulación del tobillo, afectando más frecuentemente a los ligamentos de la cara externa del tobillo. Esta lesión se da con frecuencia en los deportes “cuerpo a cuerpo” y de pivotajes (el pie queda fijo y el cuerpo gira sobre el tobillo) como fútbol, baloncesto, tenis y gimnasia. La zona del ligamento lesionado se hincha, duele e impide el movimiento y apoyo del pie afectado.

El diagnóstico se basa en la exploración que realiza el médico. Raramente se requiere otro tipo de exploraciones para confirmar el diagnóstico. Muy raramente se recurre a la cirugía ya que basta con el tratamiento general para casos agudos. No obstante, dependiendo del grado de esguince el tiempo de inmovilización será mayor o menor. Es importante comprender que durante meses puede haber molestias debidas al proceso de cicatrización.

Para prevenir un esguince agudo de tobillo es importante tener una buena masa muscular que ayude al tobillo a descargar la fuerza de torsión.

Salud

Cuál es la temperatura ideal del agua para lavarte el pelo

Pros y contras de cada temperatura

La temperatura del agua, más allá del gusto de cada una, es importante para evitar algunos problemas frecuentes del cuero cabelludo y el pelo y, por otro, para lograr mejores resultados, como el brillo.

El punto medio es el mejor aliado. Puede que te encante bañarte con agua muy caliente o que en verano la disfrutes bien fría sobre el cuerpo. Pero para el pelo, la ideal es la tibia, en el rango entre 16 y 20 grados, que resulta cómoda en el cuerpo y trae diferentes beneficios.

Es cierto que temperatura del agua más alta disuelve mejor la suciedad y grasa que se acumula en el cuero cabelludo y las fibras. Pero tiene varios efectos negativos: reseca el cuero cabelludo –lo que puede traer picazón o caspa–, aumenta la porosidad y eso (sumado al vapor) te dejará una melena más propensa al frizz.

Si es fría, vamos a lograr una mayor retención de la humedad. Además, dejará la cutícula más cerrada, lo que lleva a un pelo más brillante y suave. Pero por otro lado, achata el movimiento natural del pelo. Si lo tenés fino, evitala.

Nos quedamos, entonces, con la temperatura intermedia: el agua tibia es capaz de disolver la grasa para limpiarlo y no produce ninguno de los inconvenientes anteriores. Al no irte al extremo del agua caliente, además, reducís el consumo del termotanque o el calefón para subirle la temperatura, logrando una ducha más amigable con el medio ambiente. Sí se recomienda terminar el lavado con agua fría para así sellar las cutículas y darle un brillo extra a tu pelo.

Fuente: All things hair

Continuar leyendo

Salud

Cuatro consejos para curar un orzuelo

Cómo prevenirlos o curarlos y cuándo acudir al médico

Detrás de cada pestaña hay pequeños poros que dibujan una línea, conocida como línea gris, ubicada en el párpado superior e inferior. Dichos poros, al momento que se parpadea, segregan una capa de aceite de la película lagrimal. El aumento de bacterias, tales como los estafilococos y los estreptococos, en el borde de los párpados, donde nacen las pestañas, pueden obstruir el poro donde se drena ese aceite, provocando que surja el orzuelo.

Pueden aparecer a cualquier edad y suelen producirse por una infección en las glándulas de Meibomio. Al taparse un orificio de salida de una de estas glándulas se produce una infección y, es allí, en donde se genera el orzuelo. No es una condición grave, pero sí que afecta el día a día y la estética. En la mayoría de los casos, comenzará a desaparecer por sí solo en un par de días. Se puede acelerar el proceso aplicando compresas tibias de 10 a 15 minutos, tres o cuatro veces al día.

Si aparece siempre en el mismo ojo, puede ser que el tejido esté debilitado a causa de infecciones anteriores y resulte más fácil su colonización por parte de la bacteria causante. Es importante no apretarlo como si se tratase de un grano, ya que se puede producir una infección. Se pude hacer un ligero masaje en círculos en la zona donde se encuentra la lesión con el dedo limpio, lo cual ayuda a liberar la glándula.

Los síntomas son los siguientes:

– Un bulto rojo en el párpado parecido a un forúnculo o un grano

– Dolor en el párpado

– Hinchazón de los párpados

– Lagrimeo

Cómo prevenir su aparición

– Limpieza facial, especialmente la zona de los párpados, recomendación a tener en cuenta principalmente las personas con piel grasa o acné.

– No frotarse o tocarse los ojos con las manos sucias, ya que pueden contener microorganismos perjudiciales.

– Retirar el maquillaje, sobre todo el de los ojos, antes de dormir. No compartir cosméticos, toallas u otros objetos personales.

– Mantener un correcto cuidado y uso de las lentes de contacto en el caso del delineador, no debe colocarse dentro del ojo, en la línea gris, para evitar la obstrucción causante del orzuelo, que produce dolor y malestar debido a la hinchazón.

– Si no mejora en 48 horas o cuando la hinchazón afecta a todo el párpado, consultar a un especialista. El oftalmólogo podría recetar un ungüento antibiótico y antiinflamatorio que ayudará a mejorar los síntomas.

– Cualquier tratamiento indicado para los casos crónicos debe ser prescrito y supervisado por un médico, quien además realizará un seguimiento de su evolución.

Fuente: Conbienestar

Continuar leyendo

Salud

Cómo debe ser la rutina cosmética para las pieles sensibles

Ocho cuestiones para cuidar tu cutis

Quien tiene piel sensible, le aparecen rojeces cuando se exponen las temperaturas extremas, ya sean de calor o de frío, se altera cuando hay un cambio emocional, y pica en contacto con multitud de sustancias o productos de belleza. Son indicativos de que está expuesta a algún tipo de estrés interno o externo que la hace reactiva.

A nivel de tratamiento diario, los productos que acondicionen y mantengan la piel nutrida y hidratada, y que aportan calma y previenen que sea tan reactiva, son los más adecuados.

Rutina cosmética para pieles sensibles

1. Limpieza: los aceites desmaquillantes son ideales. Sentirás tu piel, limpia, suave y muy hidratada. Aplicalo con las manos sobre la piel seca con un suave masaje.

2. Sérum para piel sensible: es un producto con una alta concentración de activos y de resultado rápido. Notarás la piel aliviada y confortable.

3. Aceites calmantes amigos de las pieles sensibles: los aceites faciales hidratan y también calman. Aprovechá y dedicate un masaje facial con él. Disfruta de su suavidad y su aroma … un buen aceite facial siempre es curativo.

4. Contorno de ojos: la piel del contorno de ojos también puede verse alterada. Tratarla con un producto específico es muy recomendable.

5. Mascarilla facial: la piel sensible necesita calma y confort. Dale unos minutos de descanso aplicándote una mascarilla facial, la sentirás muy hidratada, calmada y nutrida.

6. Exfoliante facial para pieles sensibles: elimina las células muertas en profundidad, favorece la renovación celular, la piel se ilumina y la eficacia de los tratamientos que te apliques a continuación será mucho mayor. En las pieles sensibles, que se enrojecen e irritan con facilidad, no debés dejar de usarlo, pero hacelo con delicadeza y usando fórmulas con ingredientes adecuados.

7. Tras la exfoliación, hidratá: después de la exfoliación es importante hidratar la piel para que pueda mantener su función barrera protectora natural y, evitar que se irrite o se reseque. Elegí cremas específicas y, de ser posible, con ingredientes naturales.

8. Protección solar obligatoria: incluí todos los días del año un buen protector solar en la rutina de belleza. Los que tienen filtro mineral usan polvos minerales, como el óxido de zinc, para proteger de los rayos solares. Actúan reflejando la radiación solar, hacen de pantalla. Se recomiendan especialmente para pieles sensibles. Acudí a tu dermatólogo ante cualquier duda.

Fuente: Babú

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR