5 de Febrero

Un día como hoy pero de 1902, en Londres se funda el primer club de fans, en honor del director teatral Lewis Waller

El primer club de fans se fundó en 1902 con el objetivo de idolatrar al director de teatro Lewis Waller, que había nacido en España en 1860 y vivió en Inglaterra hasta 1915 dirigiendo, sobre todo, obras de Shakespeare

martes 4 de febrero de 2014 - 6:22 pm

Su verdadero nombre era William Waller Lewis y nació en Bilbao (España), siendo su padre un ingeniero civil. Actuó por primera vez en la escena londinense en 1883, en Tooles, y tras unos años consiguió una buena reputación como actor en Londres y en provincias. Sobre todo le lanzó a la fama su actuación como Buckingham en Los tres mosqueteros (1895), bajo la dirección de Herbert Beerbohm Tree en el Teatro His Majesty. Poco después organizó su propia compañía, primero en el Teatro Haymarket y después en los teatros Shaftesbury, Imperial, Apollo y otros.

Su buena voz y su interpretación vigorosa le ganaron el apoyo de la crítica en varios papeles shakesperianos, tales como el principal de Enrique V, Bruto en Julio César, y Faulkenbridge en El rey Juan. Sus mayores éxitos, sin embargo, fueron papeles románticos en obras tales como la opereta Monsieur Beaucaire, a menudo junto a su esposa, Florence West, que también fue actriz.

Falleció a causa de una neumonía en Nottingham (Inglaterra), en 1915.

Este primer club de fans estaba capitaneado por mister Martin Wilbourg, vendedor de relojes y gran amante del teatro. Con esa visión comercial que caracteriza a los comerciantes, pensó que si vendía sus relojes con la cara de Waller podría hacerse con una gran fortuna. Con esta idea en el magín fue a ver a Waller y le propuso la idea del reloj walleriano y del fan-club.

Como el director no estaba convencido, Wilbourg no tuvo más remedio que recoger su maletín comercial y marcharse, pero antes de salir, en el dintel, dio la última vuelta de tuerca: “fíjese, mister Waller, que en realidad le hacemos un favor, ¿qué crítico le iba a aplaudir en cada obra y llevaría en el bolsillo del chaleco su cara como si de God se tratase?” Waller viendo las posibilidades publicitarias del asunto aceptó el trato.

Estas son algunas fotografías que Wilbourg seleccionó para el reloj walleriano. En la primera, vemos a Waller en una foto de estudio. En la segunda, como Romeo, durante una interpretación de Romeo y Julieta; en la tercera, como Brutus en Julio Cesar. Finalmente se seleccionó la primera, con vistas a nuevos modelos con diferentes personajes shakespirianos y no shakespirianos.

Así nació el primer club de fans.

COMENTARIOS