Ecuador

Quiénes eran las turistas argentinas asesinadas en Ecuador

Ambas jóvenes cursaban en la actualidad estudios universitarios y eran voluntarias de una ONG que ayuda a personas en situación de calle

lunes 29 de febrero de 2016 - 7:12 am

Marina Menegazzo y María José Coni se encontraban de viaje por America del Sur desde enero pasado y perdieron contacto son su familia el pasado 22 de febrero. Ayer fueron encontradas sin vida, según informó el gobierno ecuatoriano.
[pullquote position=”right”]Quiénes eran las turistas argentinas asesinadas en Ecuador[/pullquote]

Todavía no llegaron a Montañita los familiares, el pueblo donde fueron hallados los cuerpos de las chicas. Por eso, hasta ayer por la tarde, los parientes pedían “prudencia” en el caso, mientras otros comenzaban a despedirlas en redes sociales.

Marina y María José salieron de viaje el pasado 10 de enero, junto con dos amigas más, con la intención de recorrer Perú y Ecuador. Pero el 13 de febrero se separaron, cuando las otras dos chicas volvieron a la Argentina.

María José, de 22 años, estudiaba Economía en la Universidad de Cuyo. Marina, de 21, era estudiante de fonoudiología en la Universidad del Aconcagua. Las dos vivían en la ciudad de Godoy Cruz, Mendoza.

Ambas eran voluntarias en la Fundación Puente. “Todos los domingos a la noche salían a dar de comer y a dar charlas a personas en situación de calle. Eran dos chicas extraordinarias. Con muchas pilas y súper familieras”, le indicó al diario La Nación la presidente de la organización, Evangelina Albarracín.

Luego estar en Montañita, último lugar en el que las vieron, las jóvenes iban a emprender viaje a Lima, Perú, donde tenían un vuelo programado hasta Santiago de Chile. Una vez allí, debían tomarse un micro hasta Mendoza, para volver a encontrarse con sus familias.

El tramo hasta la capital peruana debían hacerlo en colectivo, pero decidieron hacerlo a dedo, ya que se habían quedado sin dinero luego de un robo en un hostel donde se hospedaron, según contaron amigas de las jóvenes.

El 22 por la tarde se comunicaron por última vez con sus familias, para avisar que estaban bien y que no iban a tener señal en sus celulares durante cuatro días.

Una vez en Lima, las jóvenes se iban a hospedar una noche en la casa de una amiga, por lo que tenían que llamarla para que les indicara cómo llegar, pero nunca llegaron a comunicarse con ella.

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