Campo

A pesar de los ataques del Oficialismo, el campo espera un mejor momento y se niega a vender la soja

La Casa Rosada los trató de "avaros" por no liquidar. Porqué los productores no venden. “Vamos a vender cuando lo consideramos oportuno” dicen

sábado 1 de febrero de 2014 - 8:02 am

La estrategia del presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, de colocar el valor del dólar a 8 pesos para impulsar a los productores a liquidar la cosecha de soja ya está mostrando claras señales de fracaso a una semana del salto devaluatorio.

Según estadísticas privadas que publica el diario La Política Online, durante la semana (del 27 al 31 de enero) se negociaron menos de 60.000 toneladas de soja en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba).[pullquote position=”right”]A pesar de los ataques del Oficialismo, el campo espera un mejor momento y se niega a vender la soja[/pullquote]

En tanto, en enero se operaron alrededor de 400.000 toneladas, mientras que en el mismo mes de 2013 se negociaron más de 544.000 toneladas, al tiempo que en los primeros 31 días de 2012 se comercializaron 829.2000 toneladas.

Para el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), Ricardo Marra, la baja en las liquidaciones es producto “de la incertidumbre cambiaria y la baja tasa de interés”.

“Hay una fuerte parálisis en el mercado porque se están haciendo mucho menos ventas foward (o futuras) que en años anteriores”, y agrega “no hay tanta soja guardada como (el Gobierno) cree”.

En este sentido, para el titular de Kimei Cereales, Javier Buján, el stock remanente de la campaña 2012/13 es de alrededor de 5 millones de toneladas, a las que habría que sumarle 2 millones más correspondientes a la acumulación de ciclos anteriores.

“Todo esto está en manos de los productores; actualmente la demanda exportadora e industrial está ofreciendo muy buenos precios en torno a los 330 dólares teniendo en cuenta que los valores y perspectivas a futuro no son tan favorables”, explicaba el especialista.

Así las cosas, en el mercado estiman que, al cortarse el financiamiento en 2014, el remanente de soja será utilizado por los productores como capital para comprar los insumos necesarios para sembrar la campaña fina y gruesa de 2014/15.

El tema es que los tiempos del mercado no son los que el Gobierno necesita para frenar el drenaje de reservas que registra el Banco Central, que en enero perdió más de u$s 2.300 millones y ya se ubican en torno a los u$s 28.000 millones.

En otras palabras, a esta altura el kirchnerismo ya no puede esperar a abril/mayo a que ingrese el grueso de los fondos provenientes de la liquidación de divisas del sector agroexportador de la actual campaña 2013/14 prevista en 52 millones de toneladas.

En este contexto, el Gobierno comenzó a utilizar el ataque mediático a los productores para inducir de alguna manera a que liquiden el stock actual que almacenan.

El primero en hablar fue Luis D’ Elía. En la red social Twitter propuso incautar la soja almacenada en los silobolsas y nacionalizar el comercio de granos que hoy es controlado por las grandes agroexportadoras nucleadas en Ciara-CEC (que en enero liquidaron poco más de u$s 1000 millones).

Luego fue el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el encargado de acusar a los “grandes productores” de no efectuar liquidaciones de “divisas” en el mercado local por “avaricia y carácter especulativo”.

También el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, decidió meterse de lleno en la pelea con el campo. En una entrevista con Página/12 aseguró que hay 8 millones de toneladas de granos sin liquidar y que están en juego unos u$s 3500 millones.

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