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Salud

¿Sufrís de presión alta? Cinco maneras naturales para bajarla

La presión arterial alta o hipertensión arterial (HTA) es considerada como uno de los padecimientos más peligrosos para el ser humano, por lo que es un serio problema de salud pública

La presión arterial alta o hipertensión arterial consiste principalmente en el incremento continuo de la presión sanguínea de las arterias, la cual puede causar serias complicaciones e incluso la muerte.

Uno de los rasgos característicos de esta enfermedad es que es generalmente asintomática, aunque su tratamiento es sencillo. Sin embargo, algunos de los síntomas que se pueden experimentar al respecto son palpitaciones, dolores de cabeza, sudoraciones, pulso rápido, mareo, nerviosismo, cansancio, zumbidos en los oídos, rubor facial, entre otras cosas.

1. Ajo

Los especialistas sugieren enormemente el consumo de ajo como remedio natural contra la presión arterial alta. Este tiene efectos extraordinarios en la dilatación de las arterias, lo que previene la formación de trombos. En realidad, solo basta incluir un diente de ajo en nuestra dieta diaria para obtener estos beneficios.

2. Chocolate negro

Algunos estudios, como el realizado en la Universidad de Colonia, Alemania, sugieren que consumir chocolate negro tiene efectos positivos en la disminución de la presión arterial alta. Esto se debe principalmente a que el chocolate contiene flavonoides, un elemento que es muy importante para mantener en buen estado al corazón. Sin embargo, los especialistas recomiendan consumir pequeñas dosis de chocolate negro y no aquellos que incluyen leche.

3. Perejil y limón

Un batido o licuado hecho con un limón entero, con todo y cáscara, y perejil tiene efectos diuréticos muy importantes. Por medio de la orina el cuerpo elimina sustancias que pueden elevar la presión arterial. Por ello la recomendación es beber un vaso de batido de limón y perejil en las mañanas, en ayunas. Otra opción es exprimir el jugo de un limón en una taza con agua tibia y también beberlo en ayunas.

4. Avena

La avena es otro producto natural que, gracias a sus componentes, puede ser de gran ayuda para luchar contra la presión arterial alta o hipertensión. La avena contiene una gran cantidad de fibra soluble, la cual baja sensiblemente los niveles de llamado colesterol malo. Como sabemos, este tipo de colesterol tiene una incidencia importante en la elevación de la presión. Lo más recomendable es comer un plato de avena durante el desayuno. De esta manera atacara dos problemas al mismo tiempo.

5. Lavanda, mejorana y jojoba

Es muy recomendable hacer una solución con diez gotas de aceite esencial de lavanda y de mejorana, así como 20 ml de jojoba. Esta se usa para masajear el pecho, lentamente y de forma circular. Lo mejor es realizarlo durante las noches.

Finalmente, cabe mencionar que otras recomendaciones muy importantes que siempre se deben de tomar en cuenta para evitar la HTA son: disminuir considerablemente el consumo de sal, comer frutas y verduras ricas en potasio, magnesio y calcio, evitar estresarse, realizar algún tipo de ejercicio relajante y, sobre todo, llevar un control médico y serio de nuestra presión arterial.

Fuente: Mejor con Salud

Salud

Qué exámenes médicos deberías hacerte anualmente

Cuáles son los chequeos fundamentales según cada etapa de la vida

Tener una alimentación sana, hacer actividad física, ser felices, descansar adecuadamente y evitar el estrés son los pilares para mantener un cuerpo sano. Pero no todo concluye en ello. Para chequear que el organismo esté en el equilibrio deseado es necesario realizarse una serie de estudios médicos a lo largo de toda la vida.

Antes de enumerarlos, recordá recurrir al oftalmólogo cada dos años para corroborar que todo ande bien con la vista. En tanto, debés acudir al odontólogo por lo menos cada seis meses.

Estudios que debés realizarte entre los 20 y los 35 años

• Sangre: para detectar anemia, infecciones, glucosa, leucemia u otro tipo de cáncer.

• Colesterol: suele estar incluido en el examen de sangre. Por lo menos hay que hacerse uno a partir de los 20 años. También se hace al menos una vez durante el embarazo.

• Presión arterial: se recomienda medirla cada dos años si ronda los 120/80. Si está entre 120/80 y 130/89, habrá que hacerse el examen cada año; pero si es superior, el especialista te indicará métodos para bajarla. A las embarazadas se les toma la presión en cada visita al obstetra.

• Peso: este es un examen de rutina. Tanto el exceso como el faltante traen problemas de salud. Como con la presión arterial, si estás esperando un hijo, el obstetra te pesará cada vez que lo visites.

• Orina: se suele solicitar cada dos años para detectar infecciones urinarias, controlar la diabetes y ver cómo funcionan los riñones. Te lo harán hacer al menos una vez durante el embarazo.

• Papanicolau y colposcopia: con el pap se detectan algunas infecciones vaginales; la colposcopia observa el estado del tejido del cuello uterino. Todas deben hacerce este estudio a partir de iniciadas las relaciones sexuales una vez al año y de por vida.

• Lunares: pedile al dermatólogo que los mire. Si hay alguno con colores diferentes o de forma extraña te indicará un estudio más exhaustivo.

Entre los 36 y 65 años

A los estudios anteriores hay que agregar:

• Mamografía: a partir de los 40 años, todos los años para detectar si hay tumores.

• Ecografía mamaria: suele indicarse a partir de los 45 años, pero queda a criterio del ginecólogo.

• Ecografía transvaginal: con esto se estudia el útero, los ovarios y las trompas de Falopio con detalle y se observa si hay quistes o tumores. Se lo solicita a las embarazadas y en forma anual a quienes tengan más de 50 años.

• Examen colorrectal: a partir de los 50 años hay que hacerse pruebas para descartar o detectar cáncer de colon y de recto.

• Diabetes A1c: es habitual que se solicite cada 3 años a partir de los 45. Este informa la cantidad que hubo de glucosa en sangre entre las 8 y las 12 semanas anteriores al estudio.

• Tiroides: el primer examen lo hace el médico palpando el cuello para detectar si la glándula tiroides tiene un tamaño normal o verificar si hay nódulos.

• Densitometría ósea: sirve para medir la densidad de calcio de los huesos; detecta la posible presencia de osteoporosis y de riesgo de fracturas óseas. Tu doctor determinará cuál es el mejor momento para realizarlo de acuerdo a tu historia clínica.

• Radiografía de tórax: cada dos años los no fumadores y en forma anual los fumadores.

• Prueba de esfuerzo ergométrica: para ver cómo anda el sistema cardiovascular. Tu médico dirá cuándo y cada cuánto tenés que hacerla.

De los 66 años en adelante

Todos los estudios anteriores. Lo óptimo es hacerse los clínicos cada seis meses, que serán más detallados y personalizados.

• Control gastrointestinal: se solicitarán gastroscopías y colonoscopías cada 5 años.

Fuente: El civismo

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Salud

Motivos por lo que no podés deshacerte de la grasa abdominal

Hábitos que pueden obstaculizar tu objetivo

¿Estás frustrado porque por más que haces dietas y ejercicios no lográs desaparecer la grasa de tu abdomen? Esta es más difícil de combatir y para desaparecerla hay que hacer mucho más que solo abdominales. Incluso existen algunos errores que se cometen menudo a diario que pueden afectar la pérdida de grasa efectiva en cualquier zona del cuerpo.

Muchos pensarán que esa grasita acumulada en el área del abdomen es el resultado de una dieta inapropiada y falta de ejercicio y sí, pero no solo esto lo provoca. Algunos otros factores son:

Saltarte comidas

El cuerpo necesita energía y esta la obtiene de la ingesta de grasas, pero al saltarte comidas o no comer en horarios establecidos, va acumulando grasa como reserva energética pues no sabe cuando será la próxima vez en que recibirá alimento. Esta grasa regularmente tiende a acumularse en la cintura, cadera y abdomen.

Estado de ánimo

Cuando estamos tristes, nerviosos o estresados, el metabolismo se altera y aumenta el nivel de cortisol en sangre, esto provoca retención de grasa y líquidos, sobre todo en el área del abdomen, además de generar mayor sensación de antojo por alimentos altos en azúcar, grasas y carbohidratos.

Consumo de productos light

El consumo de gaseosas se asocia con el aumento de la circunferencia de la cintura y la incidencia de obesidad abdominal. Así mismo, los productos light, aunque contienen menos calorías, también están repletos de un alto grado de azúcares e ingredientes artificiales que son altamente perjudiciales para el organismo y la salud.

No dormir bien

Además de provocar estrés, mal humor y cambios en el estado de ánimo, provoca que la hormona del hambre (conocida como grelia) se active y te haga comer más de la cuenta. De ahí que es importante que respetes las horas de sueño (7 u 8 idealmente) y que tu descanso sea de calidad.

Sedentarismo

Pasar tanto tiempo sin actividad física o cualquier tipo de movimiento provoca que se acumule grasa. No es necesario que realices una rutina compleja y extenuante de ejercicio, basta con largas caminatas, subir y bajar por las escaleras, usar lo menos posible el automóvil, andar en bicicleta, saltar la soga, etc.

Además de los errores anteriores, el no llevar una dieta libre de azúcar, harinas y carbohidratos refinados, no tomar suficiente agua y tener una rutina de ejercicios equivocada, es lo que provoca que no puedas deshacerte de esa grasa.

Fuente: Vix

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Salud

Las causas más frecuentes del insomnio crónico

Los factores que pueden dificultar un descanso adecuado

El insomnio se ha convertido en algo normal y habitual en muchas personas de esta sociedad. Vivir estresado o con mucha ansiedad todos los días puede repercutir de una manera negativa a la hora de poder conciliar el sueño de una manera óptima.

Las causas más frecuentes:

– Diversos trastornos como el estrés o la ansiedad impiden desconectar de manera completa a la hora de dormir, dificultando descansar las horas necesarias.

– Los viajes largos causados por el trabajo hacen que los ritmos circadianos se alteren de tal manera que sea verdaderamente complicado el poder conciliar el sueño.

– Dormir bien y las horas que el cuerpo necesita implica el seguir una serie de hábitos, la falta de los mismos suelen ser una causa frecuente y habitual de insomnio.

– La cena debe ser la comida más ligera del día. Un exceso antes dificulta la digestión y hace que sea mucho más difícil el poder conciliar el sueño.

– Ciertas enfermedades como la diabetes, el Alzheimer

– La ingesta de ciertos medicamentos o fármacos como los antidepresivos.

– Hay que evitar ciertos estimulantes tales como la cafeína o la nicotina del tabaco.

– Con el paso de los años se van a producir unos cambios importantes en los patrones del sueño, que no ayudan a la hora de dormir lo bien que se querría.

Si se sufre de insomnio crónico es importante el tratar el problema ya sea incorporando nuevos hábitos a tu vida, tomando una serie de medicamentos o sometiéndose a terapia para controlar la ansiedad. Resulta clave y esencial el dar con la causa y comenzar el mejor tratamiento.

Fuente: Bekia

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