30 de Enero

Un día como hoy pero de 1969, en la azotea de Apple Records (en Londres), The Beatles toca su último concierto

El 30 de enero de 1969 el cuarteto de Liverpool se despedía del público brindando el mítico concierto en el techo del edificio de su compañía discográfica. Fueron 42 minutos de música sólo interrumpida por la policía que respondió a las quejas de los vecinos

jueves 30 de enero de 2014 - 12:00 am

Un 30 de enero, pero de 1969, los Beatles, aquella mítica banda de rock and roll de Liverpool, brindaba su último concierto de forma gratuita y con un escenario impensado: la azotea del edificio de su compañía discográfica.

Tocaron durante cuarenta y dos minutos, al aire libre, como lo registraron algunas cámaras. Se lo conoce como ‘The Beatles Rooftop Concert’ (‘El concierto de la azotea’).

La idea de tocar en el tejado, que hizo enloquecer a medio Londres, surgió como parte del proyecto de grabación del disco “Let It Be” (1970), en el que la banda quería filmar el proceso creativo para elaborar un documental y culminar con una actuación en vivo.

Tras varios proyectos infructuosos, los Beatles, que llevaban años sin salir de gira y se hallaban inmersos en agrias disputas personales, acordaron tocar en el tejado de Apple Records.

El citado jueves John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se presentaron en la terraza, acompañados del teclista Billy Preston y de los cámaras de rodaje.

Los Beatles tocaron cinco canciones: “Get Back” (tres veces), “Dont Let Me Down (dos veces)”, I’ve Got A Feeling (dos veces)”, “One After 909” y “Dig A Pony”.

Asimismo, el cuarteto interpretó una breve versión del himno nacional británico, el “God Save The Queen”, y un corto ensayo de “I Want You (She’s So Heavy)”.

Fueron 42 minutos de música interrumpidos por agentes de Scotland Yard, que accedieron a la azotea y ordenaron detener el concierto, mientras el caos se apoderaba de Saville Row.

“Si me decepcionó la policía con algo, fue el que no nos arrestara. Hubiera sido genial terminar el concierto en la azotea con un titular ‘Beatles acaban concierto en la cárcel”, bromearía más tarde Ringo Starr.

De hecho, el espectáculo podría haber durado más de no ser por las quejas de un comerciante de lana del inmueble adyacente, que tildó la sesión de “vergüenza absoluta” y exigió el fin de “este maldito ruido”.

La efeméride del histórico concierto no pasó este viernes (30/1) desapercibida en Londres, donde decenas de admiradores de la banda, entre ellos miembros del Club Británico de Fans de los Beatles, se congregaron ante el número 3 de Saville Row para poder visitar la terraza.

Admiradores y turistas se hicieron fotos ante la puerta de la antigua sede de Apple Records.

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