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Economía General

El Banco Central limitó compras de importadores para hacerse de unos u$s 60 millones

La entidad conducida por Alejandro Vanoli fue la principal compradora en un día de fuertes pagos

El Banco Central (BCRA) limitó al mínimo los pagos de importadores para poder terminar con un saldo comprador de u$s 60 millones en un día en el que las reservas sufrieron por un pago al Club de París para acumular un saldo comprador de menos de u$s 800 millones en lo que va del mes. La divisa avanzó sólo 3 milésimas en el mercado oficial y cerró a $ 8,986, apenas 0,89% por encima del precio al que terminó abril con sólo un día hábil de mayo por delante. El blue ganó seis centavos y quedó en $ 12,70 por unidad.

Los u$s 683 millones de reservas que se utilizaron para cancelar una de las cuotas de la deuda con el Club de París el día de ayer contrarrestaron casi todas las compras que logró hacer la entidad conducida por Alejandro Vanoli durante este mes. Ayer, según operadores, a un relativamente fluido ingreso de divisas por parte de exportadores agropecuarios se le opuso una muy floja demanda de importadores que no recibieron el visto bueno oficial para cancelar sus deudas con el exterior.

Así, la falta de competidores le permitió al BCRA alzarse con compras en una semana corta en la que su intervención arrojó resultados magros en casi todas las ruedas.

Con las compras de ayer el BCRA acumular un saldo positivo de u$s 756 millones en todo mayo, sumando datos oficiales con cifras que difunden voceros de la autoridad monetaria cada día, con sólo la rueda de hoy por delante para engrosar esa cifra.

El segundo trimestre, el de mayor disponibilidad de divisas por ser el momento de la salida de la cosecha, muestra hasta ahora resultados modestos en materia de compras de divisas por parte de la autoridad monetaria. En dos meses logró comprar en torno a u$s 2.150 millones (frente a los u$s 3.353 millones adquiridos en los mismos meses del año pasado).

La liquidación de divisas de exportadores agropecuarios cae 25% interanual por la baja del precio de la soja y la retención de parte de la cosecha por parte de los productores.

“La disminución en el nivel de ajuste dispuesta por la estrategia oficial para hoy redujo la corrección del tipo de cambio en la semana que termina mañana. La escasa magnitud de la suba proyecta para este período un alza algo menor a la de la semana anterior, pero no cambia los pronósticos de un nivel aproximado a los $ 8,99 por unidad para terminar el mes en curso”, escribió un corredor cambiario en un informe para sus clientes.
El avance del dólar mayorista en lo que va del año sigue muy de atrás al del nivel de precios, según lo miden las consultoras privadas. Hasta ayer el dólar mayorista avanzaba 5,09% en lo que va de 2015, frente a una expansión de los precios de 7,4% que midió Graciela Bevacqua sólo en los primeros 4 meses del año.

En términos interanuales, el dólar mayorista avanza 11,34% frente a una medición de la inflación interanual que, por ejemplo, Elypsis calculaba en el 25,2% al cierre de abril.

Mientras la inflación mensual que miden las consultoras privadas se estabiliza en torno al 2% mensual al dólar mayorista le cuesta superar el umbral del 1% en su avance. Eso significa mayor atraso cambiario que sólo es contrarrestado cuando las monedas de los principales socios comerciales se aprecia, como sucedió en abril con el real.

En el mercado de futuros entre bancos –el Mercado Abierto Electrónico– se operaron u$s 239 millones, casi todo para el pase de mayo, a $ 8,9930, al de junio a $ 9,1200 a una tasa de devaluación anual implícita de 17,18%.

En el Rofex se pactaron u$s 538 millones el 50% en renovaciones de mayo a junio.

 

Fuente: Cronista

Economía

Un tribunal de EEUU solicitó detalles de cómo se medía el PBI en el Gobierno de Cristina Kirchner

Un fondo buitre denunció que la ex presidenta manipuló los números para evitar incrementar la deuda.

Un tribunal federal de Nueva York exigió que la Argentina revele la metodología utilizada para medir el Producto Bruto Interno (PBI) en 2013, durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner. La decisión tiene un vínculo con el juicio iniciado al país por el fondo buitre Aurelius Capital Management.

El fondo estadounidense solicitó este dato para determinar si deben pagarse o no los bonos de la deuda pública atados al crecimiento, conocidos como cupón PBI. Esa fue una herramienta que utilizó Argentina en el canje de deuda con acreedores privados en 2005.

Por su parte, Aurelius Capital Management deberá presentar ante el tribunal los documentos que prueban la compra de títulos argentinos emitidos en dólares, luego de esa reestructuración de deuda. El fondo buitre reclama USD 159 millones que el país le debería por los bonos cupón PBI.

Aurelius afirmó ante la Justicia estadounidense que la Argentina no realizó los pagos de los cupones PBI vinculados a los bonos emitidos en sus reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010. Además, según el fondo, Cristina Kirchner manipuló los números del PBI del 2013 para evitar pagar una suma mayor.

Axel Kicillof, quien se desempeñaba como ministro de Economía en aquel entonces, había anunciado en principio que el PBI de ese año había crecido 4,9%. Sin embargo luego se mencionó que en una revisión de cuentas, el verdadero número era del 2,9%.

Causa Hotesur y Los Sauces: el fiscal apelará el sobreseimiento de Cristina Kirchner

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Economía

JP Morgan asegura que la variante Ómicron podría ser el fin de la pandemia

La diseminación de la variante podría eliminar la existencia de otras más letales y reducir el virus a una gripe estacional

El surgimiento de la variante Ómicron, junto con la suba exponencial de casos de coronavirus en el hemisferio norte, trajo temor e incertidumbre en los mercados de capitales que se vio reflejado en la caída de los valores de los activos que cotizan en Wall Street. Los inversores carecen de certeza sobre la mortalidad de la variante del coronavirus y si las vacunas actuales protegerán contra la enfermedad.

Sin embargo, pese a los pronósticos negativos, un informe del analista Marko Kolanovic, de la banca JP Morgan, los datos actuales no deberían hacer sonar las alarmas por el momento busca traer certeza y calma en los mercados. “Los casos sudafricanos están cerca del promedio pandémico y las muertes por COVID están cerca del mínimo, una situación bastante favorable en relación con los últimos dos años”, explicó.

En paralelo, los primeros números de la variante Ómicron reflejan que su mortalidad y la posibilidad de requerir asistencia médica son más bajas que otras cepas y traen tranquilidad entre los inversores que temen, de todos modos, que los Gobiernos reaccionen de forma exagerada imponiendo restricciones. Por ejemplo, Kolanovic señaló que los vuelos están restringidos desde varios países africanos que no tienen Ómicron, pero no están restringidos a los países europeos que tienen casos.

El dato más alentador es que, si finalmente se descubre que Ómicron es una cepa menos letal y desplaza a otras variantes más mortales, podría acelerar el final de la pandemia y convertir COVID-19 en algo similar a la gripe estacional. Esto podría “resultar un riesgo positivo para los mercados”, según el informe.

En este sentido, concluye: “Vemos la reciente liquidación en estos segmentos como una oportunidad para comprar acciones frente a la caída de precios de las empresas dependientes del ciclo económico y la reapertura (aerolíneas, acereras y quimicas), y de las materias primas”.

“Ese desarrollo encajaría con los patrones históricos de pandemias de virus respiratorios anteriores, especialmente dada la amplia disponibilidad de vacunas y nuevas terapias que se espera que funcionen en todas las variantes conocidas”, dijo el experto de JP Morgan.

 

Con información de Infobae

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Economía

¿Argentina podría entrar en default en 2024? La advertencia de una calificadora de riesgos

Moody’s resaltó la importancia de alcanzar un acuerdo con el FMI con un plan económico sostenible para evitar un default en el 2024

Gabriel Torres, analista de riesgo soberano para la Argentina de Moody’s, alertó que la deuda privada reestructurada en 2019 podría ser defaulteada en 2024, ante la imposibilidad de seguir refinanciándola.

“Los precios de los bonos están bajos y los spread están altísimos. El mercado da por descontado que la Argentina tendrá que reestructurar su deuda nuevamente y nosotros estamos de acuerdo: mantenemos la calificación de la Argentina en un nivel que es consistente con el default”, indicó Torres, tras consultársele sobre por el riesgo país que ya supera los 1800 puntos.

La razón por la que llega a dicha alarmante conclusión es debido a que Argentina deberá afrontar una gran cantidad de vencimientos de deuda para 2024 que son imposibles de pagar si no se refinancian. “Hoy, es imposible hacerlo si la Argentina no tiene acceso a los mercados. Si esto no cambia llegado el momento, irá a un default”, advirtió.

En este sentido resaltó que un acuerdo con el FMI será clave para el futuro económico del país al cumplir dos funciones: ayudar al país a despejar los vencimientos de corto plazo y obligar a diseñar un programa económico para los próximos años. “Si la Argentina entra en un default con el FMI, llegarán otros problemas, los organismos multilaterales no le prestarán más tampoco. Firmar un acuerdo, además, le permite diseñar un plan plurianual, que hasta ahora no se ha dado a conocer”, dijo.

De todos modos, alertó que alcanzar un acuerdo con el FMI no cambiará mucho la situación ya que la clave estará en el plan económico que este atado a ello: “Es posible que haya una reacción positiva inicial. Simplemente, porque antes no había un acuerdo, pero la gran pregunta es si se cumple ese plan, si es consistente. Un plan con el Fondo va a requerir algún proceso de consolidación fiscal en medio de la elección presidencial de 2023, ¿lo hará el Gobierno? Si se cumple a través del tiempo, irá bajando al riesgo país. Es el paso tanto más importante: que se cumpla y se mantenga a través del tiempo”, enfatizó.

Al preguntarle qué otras señales debería enviar el Gobierno a los mercados, Torres indicó que es bueno que se le dé prioridad a pagar su deuda, porque “significa que entiende y acepta que requiere acceder a los mercados”. Sin embargo, también es necesario “reducir algunas de las diferentes vulnerabilidades macroeconómicas, como la inflación y el déficit”.

“Si se miran los datos fiscales de este año, son mejores a los de 2020, y están a la par de muchos otros países. Ha caído el uso del Banco Central para financiarse. En cualquier otro país, esto sería visto como algo positivo. Pero como el Gobierno no da señales de que eso sea parte de un plan integral, no hay confianza en que se continuará este mecanismo de consolidación fiscal de manera consistente. No hay una clara idea de hacia dónde irá el Gobierno el año que viene, por eso la importancia de un acuerdo con el FMI, en el cual se deberán acordar unas metas y se seguirá qué se cumplió y qué no”, indicó Torres.

Con información de La Nación

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