Paritarias

Cristina reduciría los aumentos a policías provinciales apoyándose en Milani

La presidenta piensa reaparecer después del 10 de enero con una jugada de alto riesgo, retrotraer parte de los aumentos salariales concedidos a las policías provinciales

martes 31 de diciembre de 2013 - 9:35 am

La presidenta Cristina Fernandez de Kirchner piensa regresar después de sus extensas  vacaciones con una jugada de alto riesgo: Reducir el aumento ya pautado con las policías provinciales. La decisión se fundamenta en que el pedido fue ilegítimo ya que se hicieron bajo extorsión, es decir, amenaza de provocar saqueos por omisión de seguridad.

También piensa hacer una diferencia: el aumento a las fuerzas de seguridad nacionales, a las cuales se les aumentó un 40% como un reconocimiento a su lealtad, seguirán en pie.

El motivo por el cual CFK se arriesgaría a una nueva y difícil batalla contra las policías locales sería limitar los crecientes pedidos de maestros y demás empleados públicos, que en el caso de los docentes de Buenos Aires exigen 6.400 pesos de mínimo por 4 horas de trabajo. En El Calafate piensan que si se reduce algo de lo conseguido por las policías provinciales se podría morigerar el pedido de 2 millones de empleados públicos provinciales contra 300.000 policías provinciales.

Además de un rédito económico, se intentaría así ganar margen político para Jorge Capitanich, el jefe de gabinete que quiere recuperar volumen para su gestión sin consultarlo a Carlos Zannini. Esta postura la habría acordado el viernes pasado con los gobernadores para efectuar una acción conjunta y coordinada sin la presencia del Secretario Legal y Técnico.
En apoyo de la jugada existiría la decisión de movilizar a la Gendarmería y la Prefectura y también los 1200 agentes de la SI (ex SIDE) diseminados por todo el territorio y que aportarían información a las fuerzas de seguridad nacionales. Y por último, está la estructura de inteligencia militar que conduce el ahora teniente general César Milani, que en esto cuenta con todo el respaldo de Agustín Rossi.
La jugada es muy arriesgada desde el punto de vista político, porque las policías provinciales se podrían acuartelar invocando que se desconocen sus derechos adquiridos y también resistirían desde el punto de vista legal.

COMENTARIOS