Sociedad

¡Bienvenidos nombres raros! Los padres porteños podrán llamar a sus hijos como deseen

Adiós a la lista de 9.807 nombres oficiales del Registro Civil. Ahora, quienes vivan en la Ciudad de Buenos Aires no tendrán que enfrentarse al "no" de las autoridades porteñas. Cuál es la única restricción vigente

martes 31 de marzo de 2015 - 10:53 am

“No es posible que su hijo lleve ese nombre, señora”. Muchos argentinos se han encontrado con esta barrera al momento de ponerle un nombre a su pequeño o pequeña recién nacida. Sin embargo, el Registro Civil de la ciudad de Buenos Aires ya no exige un trámite especial para aceptar nombres raros, según publicó el diario La Nación.

De esta manera, los padres ya tienen vía libre para elegir el nombre de su preferencia para sus hijos. Con esta nueva medida, ya no importa el origen del nombre: la única limitación es que no “lesione el honor” del bebé ni resulte ofensivo.

Cómo era en el pasado

Hasta el año pasado, la elección del nombre debía coincidir con alguna de las 9.807 opciones incluidas en un listado oficial. Si los padres querían bautizar a su hijo con una denominación por fuera de esa nómina, tenía que pedir una autorización especial. Y sólo cuando el uso de un nombre fuera aprobado tres veces por las autoridades del Registro Civil porteño, pasaba a integrar la lista oficial y podía ser elegido sin un pedido previo especial.

Según la edición de hoy de La Nación, desde que entró en vigencia la reforma del Código Civil, en agosto pasado, se eliminaron las restricciones a nombres no incluidas en la nómina oficial. Sólo durante 2014, otros 100 nombres, en su mayoría extranjeros de diverso origen, fueron aprobados. Entre ellos figuran, por ejemplo, los nombres de varón Kenzo, Yurii, Ikki, Lemmy, Asiel, Tomoki y Calix, y los de mujer Guilit, Conzuelo, Cosette, Evolet, Nahyara y Arin.

En el Registro Civil recordaron que el único límite en la elección de un vocativo será que “no lesione el buen nombre y honor” de la criatura. “Si no es ofensivo ni grotesco, aunque sea raro, no pedimos ningún trámite especial. Se trata de la aceptación de la libertad paterna en la elección del nombre de un hijo, a veces relacionada con cuestiones religiosas u otras, sobre las que no se piden explicaciones”, explicó la directora general del Registro Civil de la Ciudad, Ana Lávaque.

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