Salud

El sueño de toda mujer: inventan una pastilla que permite comer sin engordar

España. Aunque todavía no se aprobó su uso en humanos, las pruebas con animales mostraron que el CNIO-PI3Ki consigue pérdidas de entre el 8 y el 20% de grasa corporal

sábado 28 de marzo de 2015 - 10:58 pm

“¿Dónde?”, “¿Cómo?”, “¿Cuándo?”, y “¿Por qué no se inventó antes?” son algunas de las preguntas que seguro te estás haciendo. A no desesperar.

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) está esperando la confirmación de los estudio para comprobar si el  fármaco experimental desarrollado por científicos españoles consigue pérdidas de peso y grasa corporal de entre el 8 y el 20 por ciento mientras se sigue una dieta calórica. Lo hace, además, sin efectos secundarios, aunque de momento todo esto solo se ha demostrado en ratones y monos.

La pastilla funciona de la misma manera que las tomadas para controlar el colesterol o la presión: una pastilla diaria mantendría a raya los kilos de más.

[pullquote position=”right”]El sueño de toda mujer: inventan una pastilla que permite comer sin engordar[/pullquote] La clave de este milagroso medicamento la tiene una enzima llamada PI3K. La obesidad aparece cuando se produce un desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico. Cuando el balance energético es positivo, el exceso de calorías se almacena en forma de grasa y una de las funciones de esta enzima es fomentar el almacenamiento de nutrientes.

El resultado es un medicamento experimental, bautizado como CNIO-PI3Ki. Esta molécula se ha probado en ratones y monos obesos que fueron alimentados con una dieta muy rica en grasas hasta alcanzar el doble de su peso normal. Tras 50 días de tratamiento, los roedores obesos perdieron un 20% de su peso mientras seguían comiendo sin tasa y con alimentos muy ricos en grasa.

El fármaco no presenta un riesgo para las personas con desórdenes alimenticios ya que, si bien permite adelgazar, tiene un límite: deja de hacer efecto cuando el organismo ya no necesita perder peso.

Al tiempo que perdían peso, los ratones y monos mejoraban los trastornos asociados a la obesidad: se reducían los niveles de glucosa (diabetes) y los síntomas de hígado graso. También descendían los triglicéridos y otros marcadores que indican un mayor riesgo cardiovascular.

El CNIO-PI3Ki eliminó la grasa más dañina y peligrosa, la visceral y pericardial. Esta grasa se acumula sobre órganos vitales como el hígado, los riñones y el corazón. “La pérdida de grasa es armónica y no desaparece de las zonas del cuerpo que deben estar mullidas”, añade Manuel Serrano. Tampoco se produce una pérdida de masa muscular, ósea o hepática, lo que demuestra que los kilos bajan exclusivamente por la escasez de tejido graso.

El fármaco no altera el sistema nervioso ni influye en el apetito y la saciedad, y sus efectos son reversibles: al interrumpir el tratamiento, los ratones aumentaban de peso si seguían con una alimentación rica en grasa.

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