Causa AMIA

Exiliados chavistas revelan un diálogo que confirmaría la denuncia de Nisman

La revista brasileña Veja reveló lo que podría ser la primer conversación sobre el encubrimiento del atentado a la AMIA, y el camino empieza en Venezuela: dinero que ingresaba en valijas a cambio de reactores nucleares

domingo 15 de marzo de 2015 - 9:37 am

Una nueva evidencia se suma al caso que investiga el encubrimiento del gobierno a los culpables del atentado a la AMIA en 1994, caso que el fiscal Alberto Nisman iba a presentar el lunes siguiente a su muerte.

Esta vez, la ayuda viene desde afuera: la revista “Veja” de Brasil, reveló que el acuerdo entre Argentina e Irán que el fiscal Alberto Nisman denunció días antes de su muerte comenzó a pactarse en enero de 2007, en el Palacio de Miraflores (Caracas), en una conversación entre los ex presidentes Hugo Chávez y Mahmud Ahmadinejad.

Según la revista, Irán estaba interesado en el avance nuclear de la Argentina, la compra de bonos locales por parte del gobierno de Venezuela y la transferencia de dinero en efectivo “de Caracas a Buenos Aires” que resultó “menos refinada y más problemática” y que salió a la luz Guido Antonini Wilson, con 800 mil dólares, fue detenido en Aeroparque en agosto de 2007.

[pullquote position=”right”]Exiliados chavistas revelan un diálogo que confirmaría la denuncia de Nisman[/pullquote] “Chavistas confirman conspiración denunciada por Nisman”, tituló Veja, que tomó el testimonio de al menos “tres de los doce” exiliados en Estados Unidos que desde 2012 colaboran para aportar datos sobre la “participación del gobierno de Caracas en el tráfico internacional de drogas y apoyo al terrorismo”.

“En canje por dinero, Irán pidió que la autoría del atentado (a la AMIA) fuese encubierta”, aseguran.

“Los argentinos debían compartir con los iraníes también su larga experiencia en reactores nucleares de agua pesada, un sistema anticuado, caro y complejo, pero que permite la obtención de plutonio a partir del uranio natural”, añadió Veja.

Esta es la reproducción textual (como aparece en la revista) del diálogo entre los presidentes: “de unos quince minutos, en la mañana del 13 de enero de 2007, un sábado”, que presenció uno de los exiliados y que comenzó con el pedido de “un favor” por parte de Ahmadinejad a Chávez:

“A: – Es un asunto de vida o muerte. Preciso que intermedie junto a la Argentina una ayuda para el programa nuclear de mi país. Precisamos que la Argentina comparta con nosotros la tecnología nuclear. Sin su colaboración será imposible arrancar en nuestro programa.

CH: – Muy rápidamente. Yo lo haré, compañero.

A: – No se preocupe por los costos que involucre la operación. Irán respaldará con todo el dinero necesario para convencer a los argentinos. Tengo otra cuestión. Preciso que usted desmotive a la Argentina a que continúe insistiendo con Interpol para que capture a las autoridades de mi país.

CH: – Yo me encargaré personalmente de eso.”

En el artículo se hace referencia también a un libro de Casto Ocando quien, con documentos del FBI de Antonini, señala que “Caracas estaba dispuesta a pagar 2 millones de dólares por su silencio”.

“Lo que Ocando no sabía y ahora se sabe, es que los recursos venían de Irán, que hacían una escala en Venezuela y de la misma forma era enviado a la Argentina: en valijas”, añadió la publicación.

También reveló que “del lado argentino, la interlocutora” era la exministra de Defensa, Nilda Garré, actualmente embajadora ante la OEA y que, según los “desertores chavistas”, fue “Chávez quien le pidió a Néstor Kirchner que la nombrara”.

“No puedo afirmar que el gobierno de la Argentina entregó secretos nucleares, pero sé que recibió mucho (sic) tanto por medios legales (títulos de deuda) e ilegales (valijas de dinero) en cambio de algo bien valioso para los iraníes”, añadió uno de los entrevistados.

 

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