Salud

¿Cansado y de mal humor? Te puede estar faltando agua

Dos litros diarios, sin excepción y especialmente en verano. Los estudios confirman que incluso una leve deshidratación disminuye las capacidades cognitivas y afecta el humor de la persona

sábado 14 de marzo de 2015 - 9:54 pm

“Yo tomo mate”, “yo como fruta”, “No tengo sed”: usamos cualquier cosa con tal de no vernos enfrentados a la tediosa tarea (para algunos) de tomar los dos litros de agua recomendados por los médicos (y por alguna que otra modelo, que dice que ese es el truco de su belleza). Lo cierto es que el agua no sólo sirve al cuerpo, sino que la falta de ella afecta a nuestro cerebro.

La Asociación Argentina de Nutricionistas (AADYND) demostró que la concentración, la capacidad de atención e inclusive el humor también están vinculados con el grado de hidratación de una persona, que se ve particularmente amenazado en los meses de calor.

“Un nivel de deshidratación de apenas el 2% de pérdida de masa corporal, ya puede impactar en la capacidad cognitiva de una persona, es decir, en los procesos intelectuales que le permiten percibir, pensar y recordar. Además, fundamentalmente en las mujeres, también afectaría su estado de ánimo y emociones”.

“La deshidratación es fácilmente prevenible o reversible bebiendo más agua”, sostuvo la licenciada Silvia Jereb, miembro de la Asociación Argentina de Nutricionistas (AADYND) y coordinadora allí del Grupo de Estudio de Neurointensivismo.

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Las capacidades cognitivas son los procesos mentales que permiten que las personas puedan percibir, pensar, prestar atención, estar alerta, recordar, tomar decisiones o coordinar el cuerpo. También abarca condiciones más vinculadas con sensaciones, como estado anímico y emocional, y parámetros como felicidad, tensión, energía o calma.

Una investigación realizada por la Universidad de Connecticut evaluó el impacto de la deshidratación leve en el rendimiento cognitivo y el estado anímico en 25 mujeres jóvenes (edad promedio de 23 años) y 26 hombres jóvenes (edad promedio de 20), y los resultados muestran que el impacto de la deshidratación en la capacidad cognitiva varía según el sexo.

En hombres jóvenes, la deshidratación leve redujo su capacidad de alerta y memoria a corto plazo y aumentó la fatiga y la tensión. Las mujeres jóvenes son en cambio más afectadas por la deshidratación leve: redujeron su capacidad de alerta, energía, concentración, y también reportaron fatiga, confusión, dificultad para completar una tarea y el incremento del doble en la frecuencia de los dolores de cabeza.

Jereb explicó que hace poco la ciencia comenzó a analizar el impacto de la deshidratación leve con relación al estado cognitivo y las actividades de la vida diaria: “Venía investigándose el tema sobre todo en atletas de alto rendimiento y militares, que eran condiciones que no se correspondían con la población general, y lo cierto es que la deshidratación leve puede dispararse ante olas de calor y la realización de actividades de la vida diaria, como caminar rápido.

Fuente: Rosario3.com

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