El dolor de los famosos

Por primera vez, Liz Solari habló sobre la muerte y el duelo de su novio

La modelo y actriz sufrió una terrible pérdida cuando, en el 2010, su pareja, también modelo, sufrió un ataque al corazón y murió en su casa. Ahora que vuelve a estar enamorada, Solari se anima a hablar de su duelo en Europa

jueves 5 de marzo de 2015 - 11:50 am

No mucho se supo de Lis Solari después de la muerte de su novio, el modelo Leonardo Verhagen, quien a los 28 años sufrió un ataque al corazón y falleció en brazos de la bellísima actriz.

Aunque el hecho ocurrió en el 2010, recién ahora la modelo se animó a hablar del espantoso momento que vivió, y por el que decidió escaparse del país. En diálogo con Andy Kusnetzoff, la modelo contó: "El primer tiempo, mi decisión fue irme a Rosario y después me di cuenta de que tenía que irme [afuera] para vivir eso en un lugar de anonimato total, para vivir mi duelo tranquila. Estaba en la calle y todo el mundo me abrazaba, por eso necesité salir para hacer el duelo", dijo en el programa Perros de la calle.

"No quería estar al pedo y decidí irme a estudiar, porque quería hacer un Master desde hacía un montón", relató. "Apliqué al Royal Central School of Speech and Drama, me aceptaron y me fui. Estuvo buenísimo y fue como un renacer. A partir de eso cambió mi vida y cambié yo en un aspecto muy espiritual. Fue un momento decisivo, quería un nuevo comenzar. La muerte en la vida de uno te genera indudablemente un cambio muy importante, más cuando amás a un ser querido. Tuve una nueva perspectiva de mi vida, de todo lo que te va pasando. Empecé a dedicarle tiempo a mi vida espiritual, empecé a meditar, a hacer yoga y cosas que tienen con el trabajo con el ser. Fue nadar en un mundo nuevo que me ayudó un montón. Me siento esencialmente más cerca de quien realmente soy, medito dos veces y me sigue ayudando ahora, no es solo para pasar una crisis", concluyó.

Por suerte, Liz se animó y apostó nuevamente al amor con el fotógrafo Nacho Ricci, con quien cultiva una afianzada relación.

COMENTARIOS