Judiciales

Una abuela denunció al Poder Judicial porque impidió que su nieta viera a su madre antes de morir

"Mi nieta no se pudo despedir de su madre y sólo pudo llorarla sobre el cadáver", dijo la madre de la joven, Marisú Terza, y responsabilizó por esto al padre de la niña y a "todo el sistema judicial"

martes 3 de marzo de 2015 - 5:07 pm

Una abuela presentó una denuncia contra "todo" el Poder Judicial por considerar que incurrió en demoras y numerosas irregularidades que impidieron a su nieta de 6 años ver a su madre antes de que muriera como consecuencia de una enfermedad terminal.

El caso de Marcela Fillol, quien murió en 22 de febrero, tuvo repercusión pública a raíz de la disputa con su ex esposo Eduardo de Marcos por la tenencia de su hija, sobre todo después de que la mujer vinculada a una secta se llevó once meses a la niña a Ecuador. [pullquote position="right"]Una abuela denunció al Poder Judicial porque impidió que su nieta viera a su madre antes de morir[/pullquote]

"Mi nieta no se pudo despedir de su madre y sólo pudo llorarla sobre el cadáver", dijo la madre de la joven, Marisú Terza, y responsabilizó por esto al padre de la niña y a "todo el sistema judicial". Terza advirtió hoy que presentó en Bariloche, donde residía su hija, una denuncia contra el Poder Judicial por "demoras", "numerosas irregularidades" y por "no considerar que había de por medio una menor de edad y una mujer con una enfermedad terminal". "Todos son responsables. Los secretarios, los jueces de Bariloche y San Isidro, los camaristas y el Superior Tribunal de Río Negro", sostuvo en declaraciones a la agencia de noticias DyN.

La mujer afirmó que presentó también una demanda para "sacarle la guarda a De Marcos, para hacerme cargo de mi nieta". Terza aseguró que "hace mucho" que la familia materna no puede ver a la niña que tiene 6 años. Asimismo, denunció que su hija fue "maltratada" en un juzgado en 2013 cuando pese a padecer una aplasia medular fue obligada a concurrir en sillas de ruedas a una audiencia por el régimen de visitas de la menor de edad. "La jueza no la dejó hablar y sí al padre. Mi hija no tenía patrocinio alguno dado que su abogada no hablaba por estar amenazada", agregó.

mujer

Las disputas entre Fillol y De Marcos comenzaron cuando la hija tenía un año y medio. Desde entonces hubo acusaciones cruzadas de maltratos y fallos judiciales tanto a favor de uno como del otro, aunque ambos los incumplieron al impedir el contacto con la niña. La puja se agravó en 2012 cuando la mujer, que era considerada "líder" de una secta, irrumpió junto a un grupo de seguidores en el Juzgado de Familia 9 de Bariloche después de que la jueza Marcela Trillini otorgó la guarda "provisoria" al padre.

A raíz de que De Marcos, quien reside en San Isidro, impedía las visitas, Fillol se llevó a fines de 2012 a su hija a Ecuador y recién la regresó tras la intervención de la Cancillería e Interpol por una denuncia por secuestro. El cuadro de salud de Fillol volvió a desmejorar en 2014, por lo que decidió regresar a Bariloche después de instalarse temporalmente en San Isidro con la esperanza de poder ver a su hija. A principios de 2015, la jueza rionegrina Marcela Pájaro ordenó que la niña visitara a su madre en Bariloche, a fin de "reconstruir el vínculo", pero murió el 22 de febrero sin poder reencontrarse con su hija.

COMENTARIOS