Muerte del fiscal Nisman

Caso Nisman y House of Cards, unidos por un tweet: el frágil límite entre realidad y ficción

"Cristina, si no te importa, yo estoy trabajando de este lado de la calle", publicó un perfil de Frank Underwood, el protagonista de la serie House of Cards. Las nuevas tecnologías y el impacto de la ficción en nuestro día a día

lunes 26 de enero de 2015 - 6:24 pm

Por Alberto Fernández (@alb_ezequiel)

En el marco de la misteriosa muerte del Fiscal Alberto NIsman, hubo un hecho que fue por demás curioso. Una cuenta de Twitter (no oficial) que encarna a Francis Underwood, el personaje que Kevin Spacey interpreta en House of Cards, mencionó en un mensaje a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Lejos de hacer un análisis sobre el contenido del mensaje en sí, hay algo de este hecho que resulta muy interesante para comprender un poco más el mundo en el que vivimos hoy. O mejor dicho, los mundos.

Años atrás (no muchos), el hecho de mirar una serie o una película terminaba en el momento en el que culminaba su reproducción. Uno podría discutir o estudiar tal o cual característica de las mismas, pero no era posible abordar una ficción sin salir de lo que ésta tenía para mostrarnos desde la pantalla: una trama, un mensaje, un estilo de dirección, la fotografía, entre otros. [pullquote position=”right”]Caso Nisman y House of Crads, unidos por un tuit: el frágil límite entre realidad y ficción[/pullquote]

Con el surgimiento de las redes sociales e internet, no sólo se ampliaron las posibilidades de conocer más sobre series o películas que nos apasionan: datos, detrás de escena, curiosidades o “videos tributo” (tan famosos en YouTube). Hoy en día es posible expandir la frontera de una ficción hasta el punto de crear una sensación en el espectador donde sus personajes pueden convertirse en sujetos activos de nuestra realidad.

Lo sucedido con el polémico tweet de Frank Underwood dejó al desnudo nuestra capacidad de incorporar elementos ficticios como una parte natural de nuestra vida. Para quienes siguen la serie, Frank Underwood no termina su papel de político despiadado cuando comienzan los créditos de la serie al final de cada capítulo. Es un personaje que tranquilamente encaja en el mundo actual y que nosotros creemos, de alguna manera, que así ocurre. Incluso, Frank Underwood se alza como un sujeto en sí mismo, diferenciándose de Kevin Spacey (que no hace falta decir que tiene una actuación por demás destacada e incluso premiada en los últimos Golden Globes).

Ejemplos parecidos se me vienen a la cabeza con otras ficciones actuales como Guapas, la tira de El Trece, y su constante interacción entre ficción y realidad mediante Twitter. Otro caso es el de Breaking Bad, que en ciertos momentos de su trama tiene páginas web con la que los personajes interactúan (la que junta fondos para Walter White y la del abogado Saul Goodman), que luego si uno las busca, realmente existen. [pullquote]Hoy en día es posible expandir la frontera de una ficción hasta el punto de crear una nueva realidad[/pullquote]

Este tipo de detalles le dan un valor agregado a los contenidos audiovisuales que son invaluables para su éxito. Incluso Breaking Bad, como otras ficciones, incluyó una serie de “webisodios” que no eran más que mini capítulos emitidos sólo por internet, que en lugar de brindar contenido fundamental en la trama, servían para que el espectador se embeba más de las personalidades de los personajes y genere una empatía asombrosa. Algunos ejemplos de páginas de Breaking Bad: http://www.savewalterwhite.com/ http://www.bettercallsaul.com/

Entonces, el revuelo que generó el polémico tweet a CFK no hizo más que dar cuenta del grado de involucramiento que tanto las ficciones, como las redes sociales, tienen en nuestra vida (hasta el punto de que la noticia del fallecimiento del fiscal nació en la red social y mucho después pasó a la TV, y no al revés). El auge de las redes sociales, internet, el streaming, los smartphones y la oferta de entretenimiento actual hace que una persona sea varias a la vez. Y que incluso, en cada una de las ramificaciones de sus personalidades, sea capaz de pensar y actuar de manera independiente de las otras. [pullquote position=”right”]No es la misma persona la que vive en un “mundo real”, que la que está detrás de un perfil de Twitter, de Facebook[/pullquote]

No es la misma persona la que vive en un “mundo real”, que la que está detrás de un perfil de Twitter, de Facebook, de una conversación por Skype o la que se involucra con los personajes de una serie de televisión hasta el punto de traspolar su existencia a una realidad en la que puede inmiscuirse en hechos que se suceden fuera de la serie televisiva, como la muerte del fiscal.

Es posible que dentro de muy poco, las ficciones sean las que vayan evolucionando en su trama de la mano de hechos surgidos en paralelo en la vida diaria. Y posiblemente eso se lleve a cabo gracias a las redes sociales.

Hoy por hoy, entonces, nos queda la duda sobre qué tiene más elementos de ficción: si Frank Underwood y su tweet sugestivo o el intrincado caso de la muerte del fiscal.

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