Acuerdo con Irán

Un agente de inteligencia vinculado a La Cámpora hizo de enlace directo con Irán

Dicen que es el agente de Inteligencia favorito de Cristina Kirchner . Que tiene acceso a la intimidad de la quinta de Olivos y conoce los secretos del poder

domingo 18 de enero de 2015 - 10:14 am

“Te cuento que la doctora está con gripe y con una fiebre de la puta madre. Así que está con un quilombo de la puta madre, a ver si mañana arranca para hablar. Si va a hablar, va a hablar de última. Después de las cuatro o cinco”, dijo acerca de un acto que se llevó a cabo el 25 de Mayo de 2013. Y cuando la Presidenta se tuvo que operar sorpresivamente en octubre de ese año y nada se sabía públicamente, el agente comentó al mensajero iraní: “Tiene un coágulo, ¿viste? Casi seguro que la operan. Ella se da cuenta el sábado cuando empezó a hacer gimnasia. Le empezó a picar. ¿Viste cuando se te duerme la mano, que te da picazón? ¡Y pensaron que era del corazón y salieron cagando! Bueno, de allí le hacen todo un estudio dentro del sistema médico de la quinta, le meten el anticoagulante, que eso es muy bueno, eso no siguió el daño, ¿entendés? Ya está internada hace una hora y media”.

Hasta estas intimidades llegó a contar el agente de inteligencia ligado a La Cámpora al agente iraní Jorge Alejando “Yussuf” Khalil.

El fiscal Alberto Nisman pidió la declaración indagatoria de este agente como partícipe del plan para asegurar la impunidad de los cinco iraníes prófugos, acusados de volar la AMIA. Otros acusados por el fiscal son la Presidenta, el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque (de La Cámpora) y el dirigente piquetero Luis D’Elía.

El papel que le adjudica Nisman al agente es haber informado a Irán sobre los detalles del plan para salvar a los ex funcionarios iraníes prófugos y haber participado en la construcción de una falsa pista para acusar a un grupo de “fachos locales” de la voladura de la AMIA y dejar así fuera del caso a Irán. Con ese armado -según otras fuentes- pretendían también desligar a Amado Boudou del caso Ciccone.

El hombre de Inteligencia es misionero y fue recientemente ascendido. Reporta a Fernando Pocino, el encumbrado espía que hace muy poco ganó la guerra interna de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE) y la confianza del poder después del apartamiento de su rival, el ex director general de Operaciones Antonio “Jaime” Stiusso, desplazado por Cristina Kirchner. El agente camporista asignado a la causa AMIA fue nombrado recientemente en una de las bases más activas de la SI, la que tiene “los fierros”.

Ése era el asentamiento de la “patota” de agentes callejeros de Stiusso, hoy apartados de la línea de poder.

Nisman, a quien el Gobierno liga con Stiusso, pidió que se impida la salida del espía del país y le solicitó al flamante jefe de la ex SIDE, Oscar Parrilli, que lo releve del secreto para poder revelar su nombre.

El agente actuaba con tal tranquilidad que se desenvolvió libremente, sin siquiera actuar como encubierto, usando alguno de la media docena de alias con que se manejan los espías. Nisman le encuentra una explicación a esta actitud: “Actuaban con tranquilidad porque recibían órdenes superiores, directivas expresas de la Presidenta de la Nación, razón por la cual sólo tuvieron que preocuparse por camuflar sus actividades en relación con terceros y no respecto de sus superiores y/o de sus cómplices iraníes. La redirección de la investigación y el desprestigio de las autoridades judiciales a cargo de la investigación tenían el sello presidencial”. El agente se ufanaba de ello: “Tranquilo, esto está cerrado muy arriba”.

Nisman sostiene que más tarde, como Interpol comunicó que no levantaría esas circulares, los iraníes se enojaron con Timerman y perdieron interés en ratificar el memorándum de entendimiento.

“Hay un montón de temas que tenemos que ir armando, con Inteligencia. Estamos muy bien y hay que laburar tranquilos. Tenemos que hacer un trabajo de acá a diez años, ¿me entendés? Que en un año y medio tengamos las buenas noticias, pero acá hay que hacer un trabajo para mucho tiempo”, dijo el agente afectado a la Presidencia, de acuerdo con las transcripciones que figuran en la denuncia de Nisman.

“Alguien va a salir con la cara manchada de acá. Obvio, eso ya está arreglado”, dice Khalil, en referencia a la necesidad de encontrar a otros culpables. Así, agentes de Inteligencia viajaron a la Triple Frontera para arreglar detalles del plan para construir la inocencia de Irán.

Nisman reproduce en su denuncia un diálogo que le adjudica al agente secreto camporista: “Estamos en otro país, es otra situación mundial y hay que trabajar en otro contexto. Va a venir otra hipótesis con otras pruebas”.

Fuente: Diario La Nación y redacción propia

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