Acuerdo con Irán

Stiusso, el espía detrás de la denuncia de Nisman, se habría jubilado de la ex SIDE

También dejaron la Secretaría otros espías que le respondían. Fue el principal colaborador de la investigación del fiscal Nisman

domingo 18 de enero de 2015 - 8:53 am

La retirada de Stiusso expresa la convulsión que atraviesa la ex SIDE, luego de que Cristina Kirchner la señalara como usina de las denuncias contra el Gobierno que cobraron impulso en Tribunales y que motivó el mes pasado su descabezamiento.

Antonio Horacio Stiusso, alias “Jaime”, se jubiló de la central de espías según confirmó el diario Perfil. También, se habrían jubilado agentes que respondían a Stiusso.

La noticia se conoce en la misma semana en la que el fiscal Alberto Nisman denunció a la Presidenta y al canciller Héctor Timerman de acordar un pacto con Irán para garantizar el encubrimiento de los responsables del atentado terrorista a la AMIA a cambio de un acuerdo económico.

Según fuentes allegadas al caso, Nisman trabajó codo a codo con Stiusso durante 10 años en la investigación de la pista iraní, que obsesionó al jefe de los espías.

Stiusso, que había conquistado la confianza de Néstor Kirchner, la perdió con Cristina Fernández y se enfrentó con el teniente general César Milani, a quien ahora acusa entre sus íntimos de haberlo amenazado. En el ámbito de los servicios de Inteligencia afirman que salió del país.

Uno de los protagonistas de las escuchas que reveló Nisman es el iraní Mohsen Rabbani. Stiusso venía siguiéndolo desde 1993, según consta en documentos judiciales.

Ni bien Rabbani, ingresó al país, la Secretaría de Inteligencia activó las tareas de seguimiento. Stiusso dijo en la causa AMIA que estaba siguiendo a Rabbani porque “se tenía sospechas de que podría estar preparando un atentado terrorista en el país”. Mientras seguían al funcionario iraní, sus hombres lo fotografiaron durante 1993 consultando concesionarias de autos sobre la avenida Juan B. Justo, a la altura del barrio de Floresta, buscando una camioneta Trafic. Dijo, además, que Rabbani era un “blanco” de la Secretaría de Inteligencia, al igual que otros “blancos islámicos”.

Tres días antes del atentado, el 15 de julio de 1994, Rabbani fue visto por los espías que lo seguían ingresando a la mezquita de Flores pasadas las 20. Stiusso también detectó que ese mismo día, Rabbani había realizado un llamado telefónico en las cercanías de “Jet Parking”, el estacionamiento a tres cuadras de la sede de la AMIA. Justamente, en esa fecha una Trafic blanca fue estacionada en la playa de estacionamiento y explotó a las 9:53 del 18 de julio con 400 kilos de explosivos.

El actual juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, define la relación del fiscal Nisman con la SIDE de Stiusso como “muy íntima”.

En 1997, Stiusso envió a la Justicia un informe con las ramificaciones del entorno de Rabbani, la comunidad libanesa de Floresta y la Mezquita At-Tauhid. Es el templo que conduce hoy Yusuf Khalil, a quien Nisman acusa de ser el nexo entre Rabbani y el Gobierno. Según Nisman, le comunicaba a Rabbani sobre las negociaciones para hacer caer las circulares rojas de Interpol.

Rabbani dirige el Instituto Cultural de Pensamiento Oriental, donde imparte seminarios para jóvenes latinoamericanos interesados en el estudio del islam. Es un militante de la difusión del islamismo en América Latina. Sobre todo en la Argentina.

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