Papa Francisco

El Papa Francisco en Sri Lanka: canonizó a José Vaz, un misionero indio que evangelizó la isla

Frente a una multitud, Francisco ofició una misa; fuerte llamado a la libertad religiosa

miércoles 14 de enero de 2015 - 6:47 am

Medio millón de personas asistieron hoy a la misa que celebró Francisco en esta capital -la primera de su gira por Asia-, en la que canonizó a José Vaz, cura misionero del siglo XVII, que se convirtió en el primer santo de Sri Lanka, país donde los católicos son minoría.

En una ceremonia de los más impactante, con lindísimas músicas, coros y bailes tradicionales, celebrada a la vera del Océano Indico (algo que trajo reminiscencia de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en Copacabana), repicaron las campanas y hubo aplausos cuando el Papa leyó la fórmula de canonización de Vaz, personaje aquí venerado, declarado beato por Juan Pablo II hace exactamente 20 años en el mismo lugar.

En una homilía que pronunció en inglés, el Papa exaltó las virtudes del primer santo de Sri Lanka -país de 21 millones de habitantes de gran mayoría budista, donde los cristianos son apenas el 7% y conviven con musulmanes e hindúes-, y evocó su historia.

Nacido en 1651 en Goa, India, de padres portugueses, este misionero “en salida” decidió ir a predicar a la entonces llamada isla de Ceylon bajo dominio holandés calvinista, al enterarse que allí desde hace décadas los católicos no tenían sacerdotes. [pullquote position=”right”]El Papa Francisco en Sri Lanska: canonizó a José Vaz, un misionero indio que evangelizó la isla[/pullquote]

“Debido a la persecución religiosa, vestía como un mendigo y ejercía sus funciones sacerdotales en los encuentros secretos de los fieles, a menudo por la noche. Sus desvelos dieron fuerza espiritual y moral a la atribulada población católica”, recordó el Papa. “Su atención a los enfermos, durante una epidemia de viruela en Kandy (reino budista), fue tan apreciada por el rey que se le permitió una mayor libertad de actuación. Desde Kandy pudo llegar a otras partes de la isla. Se desgastó en el trabajo misionero y murió, extenuado, a la edad de cincuenta y nueve años, venerado por su santidad”, detalló.

Al tiempo que llamó a seguir a este santo “que nos enseña a salir a las periferias”, el Papa también hizo un fuerte llamado a la libertad religiosa. “Su ejemplo sigue siendo hoy una fuente de inspiración para la Iglesia en Sri Lanka, que sirve con agrado y generosidad a todos los miembros de la sociedad”, dijo. “La libertad religiosa es un derecho humano fundamental”, agregó, al destacar que “toda persona debe ser libre, individualmente o en unión con otros, para buscar la verdad, y para expresar abiertamente sus convicciones religiosas, libre de intimidaciones y coacciones externas”. “Como la vida de san José Vaz nos enseña, el verdadero culto a Dios no lleva a la discriminación, al odio y la violencia, sino al respeto de la sacralidad de la vida, al respeto de la dignidad y la libertad de los demás, y al compromiso amoroso por todos”, sentenció. Destacó, asimismo, cómo San José Vaz “sabía cómo presentar la verdad y la belleza del Evangelio en un contexto multirreligioso, con respeto, dedicación, perseverancia y humildad. Éste es también hoy el camino para los que siguen a Jesús. Estamos llamados a salir con el mismo celo, el mismo ardor, pero también con su sensibilidad, su respeto por los demás”, indicó.

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