Sociedad General

Así son los días de meditación de la ex de Boudou en un templo hindú

Esta es la tercera visita de Agustina Kämpfer, y la segunda al mismo ashram de Osho. En el lugar, la ex del vicepresidente oficiará de “facilitadora espiritual” a otras personas

lunes 12 de enero de 2015 - 1:45 pm

“Volví a mi lugar en el mundo. Volví a encontrarme, a llamarme Ullasha. Estoy feliz! Mando abrazos tántricos desde acá!”, manifestó Agustina Kämpfer, ex pareja del vicepresidente Amado Boudou a través de su cuenta de Facebook.[pullquote position=”right”]Así son los días de meditación de la ex de Boudou en un templo hindú[/pullquote]

Una vez que dieron por finalizada la relación, Agustina Kämpfer tomó sus cosas y abandonó el piso de Madero Center. Aunque ella tiene una propiedad en Palermo, la mujer decidió irse más lejps, y hoy en día se encuentra en la India, precisamente en Osho International Meditation Resort, el centro que el gurú de los famosos fundó en 1974, donde estará alrededor de dos meses. Es la tercera vez que viaja al lugar, pero en esta ocasión fue invitada a conducir un ciclo de meditación.

La pelirroja contó en las redes sociales que se enteró de la muerte de una persona que se encontraba en el lugar y relató cómo es la “celebración de la muerte” que le hicieron en honor a su existencia: “Nos juntamos en la puerta de la pirámide central, el Osho Auditorium. Subimos y bailamos alrededor del cuerpo cubierto de flores (…) Saltamos, aplaudimos, vivamos, reímos como locos. Luego se hizo la procesión hacia el crematorio al aire libre, a orillas del río, para tirar sus cenizas. (…) ¡Qué suerte la de Deva! ¡Cómo me gustaría una muerte así!”.

Toda aquella persona que se encuentra en este centro espiritual debe usar túnicas de igual color y poseen una credencial para ingresar. Agustina lleva la suya, con un código y su nombre espiritual: Aman Ullasha.

El templo ofrece confort y naturaleza a veinte minutos en avión desde Mumbai (ex Bombay). Posee pisos de mármol y está rodeado de edificios negros. Aquí –el lugar tiene más de sesenta habitaciones, todas con las comodidades de un hotel– los alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros.

Al estar en el rol de facilitadora, la ex de Boudou cambiará –por momentos– la túnica bordó por la negra. Ella llevará adelante algunas de las meditaciones que se realizan dentro de la enorme pirámide negra, aunque confirman que en el lugar no hay divisiones. Como en casi todo en estas corrientes del hinduismo, existe una base: el voluntariado. Las tareas se dividen, el alojamiento muchas veces es compartido y el costo es bajo. Aunque existe una categoría cinco estrellas: cuesta alrededor de 300 dólares.

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