Negocios marginales

Se quejan las empresas: la venta ilegal en la Ciudad presentó niveles récord en diciembre

La CAME denunció que hay más del doble de manteros que un año atrás y que, desde 2011, se cuadruplicaron las "saladitas"

lunes 12 de enero de 2015 - 7:06 am

La venta ilegal de ropa, calzado, juguetes, alimentos, artesanías y accesorios tanto en la vía pública como en mercados informales alcanzó niveles récord en la Capital al término de 2014. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en diciembre pasado se contabilizaron más del doble de manteros y un 20% más de las llamadas “saladitas” en relación con igual mes de 2013. Los cálculos extraoficiales estiman que los puestos irregulares alcanzaron ventas mensuales por $ 678 millones.

En total, suman 12.972 las bocas de expendio ilegal de mercaderías, con mayor presencia en Balvanera, Liniers, Floresta, Flores y Caballito. De ellas, 7073 son puestos en establecimientos y 5899, manteros.

En el primer caso, el crecimiento resulta mucho más preocupante visto con una retrospectiva más amplia. Desde julio de 2011, cuando comenzaron a realizarse los relevamientos, los predios tipo La Salada de Lomas de Zamora se cuadruplicaron (pasaron de 30 a 120). [pullquote position=”right”]Se quejan las empresas: la venta ilegal en la Ciudad presentó niveles récord en diciembre[/pullquote]

El censo fue desarrollado por la CAME y la Federación de Comercio de Buenos Aires (Fecoba) del 12 al 21 de diciembre; ambas entidades defienden los intereses de los comerciantes establecidos, que pagan los impuestos correspondientes, a diferencia de los de la venta ilegal. Incluyó 440 cuadras y plazas.

Los organizadores consideran “saladita” a todo establecimiento donde se comercializan múltiples productos en puestos agrupados, con espacios reducidos, y en los que no se emiten facturas, no hay habilitación del local, se venden productos con marcas falsificadas o de dudosa procedencia o se detecta que hay empleados sin registrar.

A las 120 “saladitas”, con 7073 vendedores, y a los 5899 manteros en la vía pública hay que agregar 6751 puestos ambulantes descubiertos en parques y paseos de la ciudad, muchos de los cuales no están en manos de artesanos, sino de vendedores ilegales que han ocupado esos espacios tradicionales, según denunció la CAME.

En el caso de los manteros, las zonas más invadidas en diciembre fueron Once, Liniers, Caballito y Flores. En tanto, la mayor cantidad de predios ilegales se concentraron en Floresta y Once.

Se estima que quienes apoyan la mercadería sobre mantas en la vía pública vendieron artículos por $ 240,9 millones durante el mes del relevamiento, 105% más que en el mismo mes de 2013. En las “saladitas” las ventas fueron de $ 437,1 millones, 28% más que en diciembre de 2013.

El 73,6% de las transacciones correspondió al rubro indumentaria; el 64,7% de los puestos (en “saladitas” y en la vía pública) se dedicaron a esa categoría. El segundo rubro más solicitado fue la zapatería, con $ 51,7 millones en ventas y 671 puestos. Le siguieron los juguetes, con 595 puestos y un volumen de venta mensual de $ 28,9 millones.

La lencería, los alimentos y bebidas y las artesanías forman también parte de esa oferta generalizada.

Voceros de la Agencia Gubernamental de Control porteña dijeron que los comercios tipo “saladitas” en funcionamiento cuentan con la habilitación correspondiente y todos los que se han detectado en infracción fueron clausurados.

Desde la Fiscalía General de la Ciudad, que debe perseguir la venta en la vía pública, explicaron que su acción no es tanto desalojar a los manteros como desactivar las mafias existentes detrás. “Realizamos tareas de inteligencia con el Cuerpo de Investigaciones Judiciales para detectar redes de comercio ilegal, a veces de mercaderías apócrifas, y en muchos casos a través del trabajo esclavo y la trata de personas. Allanamos los depósitos y confiscamos cuatro o cinco camiones de productos por operativo. Así atacamos la matriz económica de esta actividad ilegal”, sostuvo Martín Ocampo, fiscal general porteño.

Los fiscales también investigan supuestos vínculos de los ambulantes con la Policía Federal, que presuntamente permite que se vuelvan a asentar una vez desalojados.

 

Fuente: La Nación

COMENTARIOS