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En Bélgica, médicos se niegan a aplicar la eutanasia en un violador serial

Frank Van Den Bleeken tiene 52 pero hace 30 que está encarcelado. Se considera a sí mismo una amenaza para la sociedad, y argumenta sufrimiento psicológico para que le otorguen este derecho a morir

martes 6 de enero de 2015 - 5:28 pm

Frank Van Den Bleeken tiene 52 años pero hace 30 que está en prisión, y no quiere vivir más. El convicto fue declarado culpable en los años 80 de varias violaciones y el asesinato de una adolescente, y hace años solicitó que le fuera aplicada la eutanasia, legal en el país desde 2002.

El belga se considera “una amenaza para la sociedad” y dice estar pasando “un sufrimiento psicológico insoportable”, una razón que la ley acepta como motivo suficiente para pedir la eutanasia.

El gobierno belga, por boca de un portavoz del Ministerio de Justicia, confirmó la semana pasada que se aceptaba la petición de Van Den Bleeken después de una decisión tomada por los jueces el pasado septiembre. La eutanasia debía aplicarse este domingo en la prisión de Brujas, al norte del país, donde está internado el preso.

Sin embargo, esta petición desató una fuerte polémica porque lleva al límite las restricciones que marca la ley de eutanasia, y porque muchos especialistas dudaban de que el preso, tras 30 años en prisión, estuviera en condiciones psicológicas aceptables para tomar una decisión así.

El gobierno parecía decidido a llevar a término la vida de Van Den Bleeken, pero esta mañana, el ministro de Justicia Koen Geens anunció que los médicos decidieron no continuar con el proceso para aplicarle la eutanasia. La decisión de los doctores no fue explicada porque entra en la reserva del secreto profesional de los médicos.

El ministro de Justicia también decidió que Van Den Bleeken será transferido de su prisión en Brujas al Centro de Psiquiatría Legal de Gante, una de las peticiones que había hecho el abogado del preso.

Esta medida apunta a que Bleeken sea tratado para poder algún día salir de prisión sin ser, como él mismo acepta, una amenaza, aunque él mismo se considera incurable y los psiquiatras que le examinaron hasta ahora estiman que el sufrimiento psicológico es real y que difícilmente puede ser curado. Algunos médicos apoyan incluso que la ley se reforme para ampliar el supuesto de sufrimiento psicológico.

Doce años después de la aprobación de la ley que la legalizó, la eutanasia se aplica sin apenas polémicas en Bélgica. En 2013, último año del que existen datos completos, se utilizó en 1.807 ocasiones y desde el año pasado es legal incluso la eutanasia infantil, aunque todavía no ha habido ningún caso.

Van Den Bleeken lleva casi 30 años en prisiones normales donde el tratamiento a presos con problemas psicológicos es prácticamente nulo. Eso ha hecho que la Corte Europea de Derechos Humanos condenara varias veces a Bélgica.

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