Sociedad

¿Cansado del acoso de políticos y empresas? Más porteños piden protección contra el marketing telefónico

Cada vez más porteños recurren a inscribirse en el Registro No Llame para dejar de recibir llamadas de las empresas adheridas

martes 6 de enero de 2015 - 8:07 am

Si bien el registro funciona desde 2009 y las vías de inscripción se han ampliado, por ser la adhesión obligatoria sólo para los call centers radicados en la Capital, los usuarios dicen estar aliviados, aunque todavía lejos de ver satisfechas sus expectativas de máxima.

Actualmente, 81.300 líneas telefónicas (el 95%, fijas, y el 5%, móviles) están anotadas en el registro, coordinado por la Secretaría de Atención Ciudadana porteña. Sólo en los últimos tres meses se incorporó el 26% de ese total, en coincidencia con el lanzamiento de la posibilidad de inscribirse por Internet (nollame.buenosaires.gob.ar) y de incluir líneas celulares.

En el caso de estos últimos, la inscripción en el No Llame también protege contra mensajes de texto no deseados de promociones diversas, modalidad que comenzó a ser utilizada recientemente y que, en algunos casos, genera un costo para el destinatario.

Por otra parte, suman 301 los call centers de bancos, tarjetas de crédito, empresas de medicina, operadores de TV, empresas de telefonía, tiendas de artículos electrónicos, del hogar y otros rubros que ya suscribieron al registro y reciben los listados de números telefónicos que pidieron quedar exentos de llamadas masivas. Hay otros 60 en trámite. [pullquote position=”right”]¿Cansado del acoso de políticos y empresas? Más porteños piden protección contra el marketing telefónico[/pullquote]

“Desde que habilitamos el alta por la Web, el registro crece a razón de 5000 líneas mensuales. Además, durante 2014, más de 110 nuevas empresas nos solicitaron el envío de los números de las personas que no quieren ser molestadas. Lo importante es que los responsables del telemarketing van comprendiendo que les conviene no pagar por llamadas que les van a caer mal a los receptores”, sostuvo Eduardo Macchiavelli, secretario de Atención Ciudadana.

Es un avance, pero, a juzgar por los testimonios recolectados entre personas que han inscripto sus teléfonos, la protección no alcanza, muy probablemente porque la abstención de llamar es sólo obligatoria para call centers con domicilio en la ciudad, cuando muchos de ellos funcionan en el interior del país o, incluso, en el exterior. La apertura del registro nacional previsto ya por ley facilitaría la solución.

COMENTARIOS