Política

La Cancillería, otro ministerio copado por La Cámpora y acechado por denuncias

El fuerte corrimiento de los funcionarios de la carrera diplomática para ubicar a dirigentes políticos, denuncias judiciales por maltrato de personal y persecución política interna, son solo algunas de las denuncias contra la política de Recursos Humanos que viene implementando La Cancillería

lunes 5 de enero de 2015 - 6:45 am

Como sucede en varios estratos de la administración pública, incluida la justicia, el ministro de relaciones exteriores, Héctor Timerman, también dio lugar al copamiento por parte de la Cámpora y el kirchnerismo  y formó lo que hoy llaman hasta sus empleados una “Kancillería Nacional y Popular”.

Y es que un fuerte corrimiento de los funcionarios de la carrera diplomática en detrimento de dirigentes políticos, denuncias judiciales por maltrato de personal y persecución política interna, designación arbitraria de ascensos y de traslados al exterior, irregularidades en el manejo de fondos públicos en embajadas o consulados y escasa transparencia a la hora de cerrar acuerdos con otros países son tan terribles como comunes en el Palacio de San Martín.

El listado de los ascensos de diplomáticos que elevó hace dos semanas Timerman al Senado para su ratificación demostró que la decisión del canciller de ideologizar la carrera diplomática y de establecer un esquema de premios y castigos en función del amiguismo es una estrategia típica de su gestión. Sobre un total de unos 30 ascensos a embajadores y ministros elevados por el Poder Ejecutivo, más de 12 eludieron su paso por la Junta Calificadora del Ministerio de Relaciones Exteriores, que debe evaluar técnicamente los méritos de cada ascenso. Así, se promovió a personas designadas a dedo por Timerman en función de su afinidad y correspondencia política.

Según confirmó el diario La Nación, el sindicato diplomático agrupado en la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación (Apsen) envió una carta a la secretaria de Coordinación y Cooperación Internacional de la Cancillería, Verónica Ferraris, donde le advirtió sobre estas irregularidades. Allí se pidió “reforzar y dar mayor transparencia a los procesos de ascensos, reduciendo márgenes de discrecionalidad”. ¿La respuesta de Ferraris? El silencio y la posterior ratificación del Senado de las promociones impulsadas. Ferraris se convirtió en una funcionaria con un elevado poder en el manejo de los fondos, traslados y ascensos, tanto que algunos incluso le atribuyen mayor nivel de decisión que a Timerman.

Así, en el Palacio San Martín conviven las agrupaciones oficialistas como La Cámpora y Kolina en el área administrativa. La mayor parte de éstos se encuentra en el área comercial y económica que lidera el discípulo de Axel Kicillof Carlos Bianco.

Por su parte, la Auditoría General de la Nación (AGN) emitió en agosto pasado dos extensos informes de control sobre el manejo de cuentas de 127 embajadas y consulados argentinos. Allí se observaron irregularidades en el manejo de los gastos consulares y de embajadas por más de US$ 25 millones. Además, se advirtieron demoras de más de tres años en la confección de algunos sumarios administrativos internos.

El manejo de sumarios y el control interno de la Cancillería está a cargo del ex montonero Alejandro Peyrou, que no brinda información a la prensa sobre los informes que realiza.

El auditor de la AGN, el radical Alejandro Nieva, dijo al diario La Nación que “los informes de control realizados por la AGN en la Cancillería muestran un elevado nivel de descontrol y arbitrariedad que impone el kirchnerismo en todo el Estado”.

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