Salud

El yoga, un gran aliado para mantener una buena salud cardíaca

Así lo indicó un estudio publicado por el European Journal of Preventive Cardiology. Según se indicó tras un relevamiento, las personas que realizaban esta práctica mejoraron en distintos factores de riesgo cardiovascular

domingo 4 de enero de 2015 - 9:47 am

El yoga es un gran aliado para mantener una buena salud cardíaca, ya que reduce los valores de presión, colesterol, frecuencia y otros factores de riesgo cardiovascular. Así lo indicó un equipo de científicos en los Estados Unidos, según informó Janice Neumann en una nota para el Reuters Health. [pullquote position=”right”]El yoga, un gran aliado para mantener una buena salud cardíaca [/pullquote]

“Estos efectos positivos facilitarían y complementarían un enfoque para mejorar la salud cardiovascular”, dijo Paula Chu, candidata a doctora en política de salud de Harvard, Massachusetts.

Por supuesto, se trata de estudios priliminares: el European Journal of Preventive Cardiology indicó que se necesitan más análisis para comprender cómo influye en la salud el yoga.

El equipo analizó los efectos del yoga en la enfermedad cardiovascular y en los factores de riesgo, como la hipertensión, la glucosa elevada en la sangre, el exceso de grasa abdominal y el colesterol alto, que describían un perfil, llamado síndrome metabólico, que provoca enfermedad cardíaca y diabetes.

Los autores revisaron 37 estudios aleatorizados sobre un total de 2768 personas, realizados hasta 2013 y que se habían ocupado del yoga versus ningún ejercicio o el ejercicio aeróbico. Los participantes tenían unos 50 años y el seguimiento duró entre 12 semanas y un año.

Los que practicaron yoga mejoraron en distintos factores de riesgo: la presión sistólica (el valor máximo) se redujo unos 5,21 mm Hg y la presión diastólica (el valor mínimo) cayó unos 4,9 mm Hg. El colesterol LDL o “malo” disminuyó unos 12,14 mg/dl, mientras que el colesterol HDL o “bueno” aumentó unos 3,20 mg/dl. La frecuencia cardíaca promedio se redujo unos 5 latidos por minuto y los participantes adelgazaron alrededor de 2,5 kilos.

Estos cambios fueron similares a los que registraron los participantes que habían hecho ejercicio aeróbico, aunque no varió la glucosa en ayunas o A1C, que describe el control prolongado del azúcar en sangre en las personas diabéticas.

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