Política

Operación apriete: El General Milani tendría una carpeta con las “debilidades” de senadores y diputados

Fuentes de inteligencia señalan que Milani, antes de navidad, se comunicó con la edecana presidencial y pidió una audiencia urgente con la presidente

miércoles 31 de diciembre de 2014 - 8:38 am

En estos días se especuló con que el teniente general César Milani junto a Sergio Berni trazaron el mapa de los lugares en los cuales en años anteriores, en la provincia de Buenos Aires, grupos piqueteros concurrían a pedir bolsones de comida y en muchos casos promovían saqueos. Gracias a estas alertas tempranas -se dice en el gobierno- se pudo ahora evitar lo peor. Sin embargo, cuando el fiscal federal Carlos Brito, de Tucumán, pidió la declaración indagatoria del jefe del ejército, el flamante secretario general de la presidencia, Aníbal Fernández, declaró que si es procesado se le pedirá el retiro. Pero el domingo pasado, el locuaz ex senador se rectificó y señaló que cuando ocupaba una banca en el senado no comprobó ninguna violación de los derechos humanos por parte del general.

Fuentes de inteligencia señalan que Milani, antes de navidad, se comunicó con la edecana presidencial y pidió una audiencia urgente con la presidente. La edecana le dijo que le contestaría y al rato lo llamó y le dijo que la jefa de Estado no tenía tiempo y que a partir de esta semana que comienza vería si tiene lugar para una audiencia. Esta situación puso en emergencia al general, ya que supuso que lo entregarían a los leones porque era demasiado costoso mantenerlo (o que lo usarían para distraer la atención del caso Báez). Entonces habría decidido hacer la “gran Boudou”, es decir, que amenazó con hacer trascender en los medios que había una carpeta con las “debilidades” de los miembros del Senado y Diputados. La misma, según esta misma versión, sería utilizada por la presidencia para convencer a los legisladores del Frente para la Victoria para que sancionen todas las leyes que exigía la presidente.

Final pacífico

Obviamente, si la especie transcendía, el general deslizaría que esa carpeta la tenía el ahora “vacacionado” Jaime Stiusso. Pero al cristinismo le advirtió de este modo que él no estaba dispuesto a ser el chivo expiatorio de la interna del oficialismo. El efecto inmediato de esta “advertencia” fue la rectificación del nuevo vocero presidencial Aníbal Fernández quien, como dijimos, aseguró que el general no había violado los derechos humanos. Trascendió que finalmente la presidente recibió a Milani y le dijo palabras tranquilizadoras.

 

Fuente: Informador Público

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