Salud

¿Qué problemas puede estar trayéndote tu calzado?

Dime lo que calzas y te diré lo que padeces

sábado 27 de diciembre de 2014 - 10:30 pm

En el primer mundo, disfrutamos de casi todos los privilegios de la abundancia en contraste con la escasez de los países subdesarrollados. No hay zapatos a la medida, pero casi, y aún así no sabemos qué tipo de zapatilla nos conviene según nuestro tipo de pie o la actividad que vamos a realizar.

Lo que los empleados del local deberían pregutnarnos a la hora de comprar una zapatilla es: “¿Es usted pronador, supinador o neutro?”

Pronador se llama a aquel que tiene las piernas en forma de X y desgasta el zapato hacia adentro. Supinador, el que presenta articulaciones en forma de rombo y desgasta hacia afuera. Se trata del primer paso para dar con el calzado adecuado a cada deportista, principiante, habitual o pseudoprofesional.

Elegir bien depende de unos factores concretos. Esto explica Isabel Guillén, especialista en cirugía ortopédica y traumatología de la clínica Centro. «El calzado deportivo debe contar con determinadas propiedades. Debe ser anatómico y cómodo. Conviene que se adapte específicamente al deporte y al terreno donde se practica. Es muy importante que absorba la carga de las ondas de choque, por ejemplo en el running. También que no se deforme con facilidad. Si se tiene la opción de realizar un estudio biomecánico, que analice la forma de andar, mucho mejor».

«Al igual que sucede con todo tipo de calzados, lo ideal sería hacer las zapatillas deportivas a medida de cada persona -comenta la doctora Guillén-. El problema social con el que convivimos es que los padres y los hijos acuden al centro comercial o a la tienda y lo primero que solicitan son las botas de Cristiano Ronaldo, Messi, Diego Costa o cualquier otro futbolista de primera línea. Nos dejamos arrastrar por las modas y no prestamos la atención que debiéramos a la salud».

Hace un par de décadas, el doctor Pedro Guillén, una eminencia en España en lesiones de rodilla y articulaciones, modificó el ecosistema de las dolencias en el pie cuando le recomendó a un jugador de la Real Sociedad que variase la posición de los tacos de su bota de fútbol. Así consiguió amortiguar una fascitis plantar que atormentaba al deportista.

El tipo de zapatilla debe adecuarse al deporte. Aquí, qué buscar en nuestro calzado:

Fútbol: Lo fundamental es el tipo de taco que se utiliza respecto al terreno de juego y la colocación del mismo en la suela de la bota.

Esquí: El asunto para evitar lesiones no es la clase de bota, sino la fijación a los esquíes. Si el botín no salta de la tabla en caso de accidente y se queda sujeto, la rodilla suele sufrir las consecuencias. En concreto, los ligamentos
Basquet: Zapatillas altas y rígidas que sujeten los tobillos y prevengan los esguinces. Material ligero para los bases y duro para los pívots
Tenis: Lo mejor es calzado de cuero con estrías para las superficies de tierra batida y de tejido con el mismo agarre para la hierba y la pista dura
Running: La clave del running es la amortiguación de sus zapatillas. En cada pisada, el peso del cuerpo se multiplica por tres
Ciclismo: Calzado de suela rígida cuyo objetivo es transmitir energía (watios, concretamente) a cada pedalada en la bicicleta.

COMENTARIOS