Papa Juan Pablo II

El turco que atentó contra la vida de Juan Pablo II visitó su tumba

El turco Ali Agca, de 57 años, fue el responsable del atentado contra la vida del pontífice en 1981. Juan Pablo lo perdonó en dos ocasiones, y el turco quiso presentarle sus respetos

sábado 27 de diciembre de 2014 - 9:42 pm

El turco Ali Agca, autor del atentado al papa Juan Pablo II en 1981, rindió homenaje sorpresivamente ante la tumba de Karol Wojtyla, en el Vaticano, y fue expulsado de Italia tras un control de sus documentos llevado a cabo por la policía romana.

Agca, de 57 años, llegó a Roma sorpresivamente desde Austria y, en forma de homenaje, depositó un ramo de flores a 31 años exactos de la visita que le hizo el Papa a la cárcel romana de Rebibbia.

“Sentía la necesidad de hacer este gesto”, declaró en la comisaría de policía del Vaticano donde permaneció durante media hora, el tiempo necesario para el control de los documentos y del pasaporte.

Después de dejar las flores en la tumba del fallecido Papa, la policía de Roma informó que los documentos de permanencia en el país de Agca no eran regulares y que por lo tanto iba a ser expulsado de Italia. Agca había llegado el viernes a Roma en automóvil desde Austria.

El turco disparó a Juan Pablo II en plaza San Pedro el 13 de mayo de 1981, en un miércoles de audiencia general. Entre las cabezas de los peregrinos apareció una pistola: el extremista musulmán, miembro de los Lobos Grises, un grupo de extrema derecha vinculado al tráfico de drogas.

Agca relató a los magistrados que había sido contrastado por los servicios secretos búlgaros por cuenta del KGB soviética, con el fin de detener a Solidarnosc, el sindicato polaco que encabezaba Lech Walesa, apoyado por el Papa. Más tarde en el aula judicial se retractó y se proclamó a Jesucristo. Y después volvió a cambiar de versión. Sobre el atentado nunca se supo la verdad.

En 2000, el entonces presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, le concedió la gracia luego de que el Vaticano se declaró “no contrario”.

Fue extraditado a Estambul, Turquía, y alojado en una prisión de máxima seguridad. Tenía que cumplir allí diez años de prisión por el asesinato del periodista Abdi Ipekci.

Dejó la cárcel en Turquía el 18 de enero del 2010. En el momento de ser liberado declaró que en realidad era Cristo y quería reescribir la Biblia.

En los días de la canonización de Juan Pablo II volvió a hablar en una entrevista con ANSA. “Quería matar verdaderamente a Wojtyla, su salvación fue un milagro”, indicó.

“Quisiera visitar la tumba de Juan Pablo II, que me visitó en la cárcel. No pude participar en sus exequias y por ende quisiera rendirle homenaje como a un hermano espiritual”, indicó a ANSA y agregó, entonces, que el gobierno no le concedía la visa.

Juan Pablo II había perdonado personalmente en dos ocasiones a su agresor. La primera vez lo hizo durante la internación en el policlínico Gemelli de Roma, tras ser herido por tiros al abdomen, un brazo y la mano. La segunda, cuando el Papa encontró al turco en la prisión italiana. En esa ocasión, como buen cristiano, le renovó su perdón.

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