Impresoras 3D

Impresoras 3D: ¿Serán el vehículo ideal para la piratería?

Con la proliferación de modelos y aplicaciones posibles, surge la duda de si no se usará también para copiar objetos comerciales

miércoles 18 de diciembre de 2013 - 8:20 am

Hace menos de 18 meses, los líderes de la industria eran francos al hablar sobre los efectos que esta tecnología puede tener sobre el capitalismo.

“No creo que necesitemos un mercado. Es un mundo en el que se comparte”, dijo el año pasado Bre Pettis, director ejecutivo de la empresa de impresoras 3D Makerbot.

“Estamos en el comienzo de la era de compartirlo todo, donde incluso si intentas vender cosas, el mundo las va a compartir de todos modos”.

Su compañía fue comprada este año por un valor de US$ 403 millones en acciones. Ahora visualiza un lugar donde puedan coexistir la capacidad de ofrecer diseños gratis y las oportunidades para que los empresarios hagan negocios.

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Para evitar el riesgo de la piratería que cada vez más gente teme pese a la actual falta de usos comerciales, una empresa llamada Authentise ha desarrollado un método para proteger el trabajo del creador.

Producido como forma de protección, les ofrecerá a los usuarios la posibilidad de “transferir” objetos a una impresora en lugar de poseer los planos al instante, con lo que se reduce la posibilidad de que se comparta el diseño.

Dicen explícitamente que no se trata de un servicio de gestión de derechos digitales (DRM, por sus siglas en inglés), algo que las industrias de cine y música han desechado en su mayor parte, pero tiene como objetivo eliminar la posibilidad de que alguien aplique la ingeniería inversa, es decir, que se cree una copia exacta de un determinado producto.

Spotify para impresoras 3D

La empresa intenta proteger los derechos poniendo marcas de agua en los objetos. Pero algunos lo han calificado como una suerte de DRM con otro nombre y consideran que hay un riesgo de que no funcione.

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El inventor de la impresión en 3D, Chuck Hull, ve a muy poca gente que en realidad quiera hacerlo porque la tecnología todavía carece de la conveniencia y la funcionalidad necesarias, particularmente para objetos pequeños.

“En realidad es más caro producir esas cosas con una impresora que ir a Ikea a comprarlas y eso seguirá siendo así durante un tiempo”, opina. “En la mayor parte de los productos en los que la impresión en 3D está involucrada, la impresión es sólo parte del proceso. Es algo típicamente mucho más complejo, no vas a imprimir tu auto o motocicleta, quizá imprimas algunos de los componentes pero hay más procesos digitales en ello, y la mayor parte de la gente no tendrá en su casa el equipo necesario para fabricar todo un set de televisión”.

Sin duda se presentan en el futuro desafíos importantes tanto para los piratas como para los dueños de los derechos.

Fuente: Lanación.com

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