Economía

Sistema tributario argentino en problemas

Se acercan las próximas elecciones del 2015, y no se conocen voces con propuestas para resolver una estructura tributaria que hasta ahora, solo cuenta con críticas de la mayor parte del arco opositor

martes 16 de diciembre de 2014 - 7:13 am

Argentina ostenta la presión impositiva más alta del mundo con un 36% sobre el PBI, con pésimos servicios públicos y un déficit fiscal que atenta contra la estabilidad macroeconómica necesaria para que los hacedores de política puedan planificar siquiera el mediano plazo.

Tal como señala Santiago Sanz Valiente en su columna para el diario El Cronista Comercial, “se puede lograr una recaudación suficiente para afrontar con creces los gastos públicos, e impulsar el crecimiento del país, con una estructura tributaria organizada, sana y que respete los principios de legalidad, equidad, capacidad contributiva, no confiscatoriedad, y razonabilidad”.

Aquí un listado de los puntos que resalta Sanz Valiente:

  • La seguridad jurídica y su tributación equilibrada, produce un incremento directo de los negocios y en consecuencia de los ingresos a las arcas fiscales.
  • Es indispensable también respetar en forma permanente los derechos de los contribuyentes. Un ejemplo básico es devolver al acreedor por los saldos a su favor, con una retribución justa por el uso de ese dinero.
  • Los impuestos distorsivos deben eliminarse o al menos modificarse de inmediato.
  • Los derechos de exportación, verdaderos impuestos a la producción, reconocidos por la CSJ, se aplican sobre los ingresos sin contemplar los costos asociados, lo cual genera una inequidad manifiesta.
  • El impuesto a las ganancias –pilar fundamental– contiene grietas graves, al exigirse sobre rentas ficticias e inexistentes, cuyo perjuicio afecta a personas y empresas. Este tributo merece cambios estructurales.
  • El IVA –neutro en su concepción para los agentes de la cadena económica–, lejos está de cumplir esa premisa en los hechos. La alícuota reducida para los productos del agro produce acumulación de créditos de difícil o imposible absorción, sin permitirse siquiera cargar como perdida.

La necesidad de un cambio urgente en el sistema tributario es vital para pensar en un modelo de país que pueda vislumbrar un largo plazo, con crecimiento económico sostenible y variables macroeconómicas adecuadas. Es tarea de los próximos en tomar la posta del Gobierno, repensar y reformular un sistema tributario que además de oneroso, es intrínsecamente injusto.

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