Volver al Primer Amor

Italia: una pareja se encontró en Facebook después de 70 años y decidieron casarse

Antonia Gottifredi y Giovanni Molinari tienen 86 y 89 años, pero eso no impidió que su historia de amor, que comenzó hace 70 años, tuviera su final feliz

domingo 14 de diciembre de 2014 - 6:34 pm

Dicen que el amor es ciego y no tiene edad, y Antonia Gottifredi, 86 años, y Giovanni Molinari, 89 años, son una prueba de ello. Fueron novios de jóvenes, pero se perdieron de vista porque él fue a la guerra, y ahora,después de setetenta años, y con la ayuda del Cupido moderno Facebook, se encontraron y se casaron en una iglesia en la rivera del lago de Como (Italia), jurándose amor eterno.

Cuando se conocieron en 1944, hubo un flechazo mutuo entre Antonia, que trabajaba como dependienta en un local junto al lago Como, y el soldado que hacía el servicio militar en un destacamento del mismo pueblo. Se pusieron de novios, pero la guerra los dividió: él acabó en el frente y como oficial fue detenido en un campo de concentración. Cuando lo liberaron, volvió para enterarse que ella ya estaba casada con un hombre que le daría dos hijos.

70 años tuvieron que pasar para que Antonia, esposa y madre que vivió toda su vida en Bellano, y Giovanni, ingeniero del ENI (Ente Nacional Hidrocarburos) se volvieran a juntar. Los dos quedaron viudos, y, ya con nietaos que les enseñaron a usar la red social, se buscaron en Facebook y se reencontraron.

Del reencuentro (digno de una película), ya pasó un año: en un banco junto al lago, con un ramo de rosas rojas, Giovanni conquistó de nuevo el corazón de Antonia. «Giovanni es romántico como cuando era un chaval. En este año me ha cubierto de rosas y de invitaciones al restaurante», ha referido Antonia enamorada.

Su historia de amor se ha coronado este fin de semana en que se han acercado al altar de la iglesia de los santos Nazario y Celso para celebrar su boda: ella en vestido gris acompañada por el hijo, él en smoking con su nieta que le cogía el brazo izquierdo. La iglesia había sido adornada con rosas rojas, “nuestra flor preferida”, según dijo Antonia.

Celebró el matrimonio el párroco, que abrió la ceremonia diciendo: “Vuestro sueño se está haciendo realidad”, y terminó bendiciendo su unión: “Es siempre amor, aunque sea a una cierta edad”.

La historia iniciada hace 70 años tuvo final feliz, demostrando que el amor no tiene edad, y que el primer amor no se olvida jamás.

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