Judiciales

Revelan nuevas inconsistencias contables entre las empresas de Lázaro Báez y la familia Kirchner

El empresario kirchnerista, figuró como acreedor del ex presidente Néstor Kirchner por $ 8,3 millones sin que la deuda aumentara por intereses, ni compensatorios ni punitorios, con el paso de los años

martes 9 de diciembre de 2014 - 8:08 am

Lázaro Báez, el empresario kirchnerista, figuró como acreedor del ex presidente Néstor Kirchner por $ 8,3 millones sin que la deuda aumentara por intereses, ni compensatorios ni punitorios, con el paso de los años. Ahora, el periodista Hugo Alconada Mon, del diario La Nación, por primera vez sacó a la luz ese escueto documento.

Firmado por un apoderado de Austral Construcciones, Martín Jacobs, ese documento sólo detalla que la firma contaba con un “crédito a cobrar al 31/12/2007″ sobre Kirchner por $ 8.329.596,50 repartidos en cuatro facturas: una de diciembre de 2006 y las tres restantes de diciembre de 2007. Pero en las declaraciones juradas de los Kirchner esa deuda apareció detallada de un modo muy distinto. O ni siquiera apareció.

Esos y otros datos llamativos en la contabilidad de la familia presidencial quedaron dentro de la investigación que instruye el juez federal Claudio Bonadio . El magistrado solicitó las declaraciones juradas que los Kirchner y su sociedad hotelera Hotesur presentaron ante la AFIP . [pullquote position=”right”]Revelan nuevas inconsistencias contables en las declaraciones juradas de la familia Kirchner[/pullquote]

Esas declaraciones podrían exponer incongruencias en el reparto del acervo sucesorio tras la muerte de Kirchner. Por ejemplo, que la presidenta Cristina Fernández registró $ 31,6 millones por la disolución de la sociedad conyugal, mientras que sus hijos, Máximo y Florencia , declararon cerca de $ 40 millones por la otra mitad.

Hotesur también quedó asociada a otras oficinas en Buenos Aires, en las calles Lavalle 975 y San Martín 948, que tampoco están vigentes, y en la avenida Kirchner 496 de Río Gallegos . Pero aun así Máximo Kirchner optó por indicar la avenida Belgrano como domicilio en el formulario bancario. Y a pesar de tratarse de una persona políticamente expuesta (PEP) según el sistema antilavado local, por lo que los bancos deben reforzar los recaudos de su política de “conozca su cliente”, no afrontó sobresaltos.

El simple cotejo de las fechas de esas facturas con otros documentos públicos expone más datos llamativos. Entre otros, que el contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, explicó ante la Justicia que esa “deuda devengada no exigible por construcción de inmuebles” ya existía al 11 de diciembre de 2007, fecha en la que Austral Construcciones aún no había emitido su última factura.

La entonces senadora Cristina Fernández, en tanto, fue más drástica cuando presentó su declaración jurada correspondiente a 2006 ante el Senado . Aunque para fines de ese año la firma de Báez ya había emitido su primera factura por $ 1,2 millones, la hoy Presidenta declaró bajo juramento que no arrastraba deuda alguna por sí, ni aludió a las de su cónyuge.

Dos años después, y ya como presidenta, Fernández sí incluyó el monto global de la deuda por $ 8,3 millones. La registró como perteneciente a su marido y sin aclarar que Báez era el acreedor.

Pero la deuda quedó validada a fines de 2009 por el juez Norberto Oyarbide , en un trámite veloz que incluyó un polémico dictamen de los peritos de la Corte Suprema, Alfredo Peralta y María del Carmen Penedo.

Oyarbide sobreseyó a los Kirchner sin que apelaran los fiscales. Incluso, a pesar de un dictamen de dos peritos de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas con 22 observaciones.

COMENTARIOS