Crisis energética

¿Se vienen más apagones en Argentina? Empresas eléctricas le deben al Estado más de $ 18.000 millones

Edenor, Edesur y otras distribuidoras de luz aumentaron sus pasivos por falta de fondos; el Gobierno, a su vez, demora pagos a los generadores

lunes 8 de diciembre de 2014 - 7:43 am

Es un esquema precario e ineficiente, pero tanto el Estado como las mayores empresas del rubro se acostumbraron a gestionar el negocio sin pagar todas sus cuentas.

Tanto es así, que hasta el último día del mes pasado, las distribuidoras eléctricas, como Edenor y Edesur y otras, le debían al Estado nada menos que 18.350 millones de pesos por la energía que reciben y luego venden a sus clientes.

Según el análisis exhaustivo realizado por el diario La Nación, la deuda contraída por las eléctricas es irremediablemente cada vez mayor.

Las principales deudoras son Edenor y Edesur, con rojos de 6250 millones y 5700 millones de pesos en cada caso, seguidas por algunas de las mayores empresas del rubro a nivel provincial, como la cordobesa EPEC, Edelap (proveedora del servicio en La Plata y alrededores) y la chaqueña Secheep, que hasta hace poco más de un año respondía a la gestión del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

El rojo creciente de las compañías, que las coloca en una situación incómoda frente a sus accionistas, es uno de los resultados de la intervención del Gobierno en la actividad en la última década. [pullquote position=”right”]¿Se vienen más apagones en Argentina?  Empresas eléctricas le deben al Estado más de $ 18.000 millones[/pullquote]

Cammesa, una creación de los años 90, es la compañía que administra el negocio. Aunque nació como empresa mixta, el Gobierno (primero el Ministerio de Planificación y luego el de Economía) la controla desde hace tiempo. La empresa se encarga de comprarles la energía a las generadoras, como Central Puerto, Endesa Costanera y Yacyretá; luego la despacha y abastece a las distribuidoras, que le cobran la factura al cliente final. Luego le pagan a Cammesa, que a su vez debe girar los fondos a los generadores, en el final de ese ciclo. Pero nada de eso hoy funciona.

Las distribuidoras, en especial Edenor y Edesur, tienen tarifas congeladas por la decisión del Gobierno desde los inicios del kirchnerismo. Es por eso que, en un contexto de aumentos de costos y menores ingresos reales por la inflación, se fueron quedando sin fondos para hacerles frente a sus obligaciones. Como no pueden dejar de pagar los sueldos, prefieren reducir los giros a su principal proveedor, Cammesa.

Si bien ese mecanismo cuenta con el aval tácito del Gobierno, es molesto para las distribuidoras y no le resulta gratuito al sector público, que en algún momento tendrá que darle algún destino a esa deuda.

“La causa es que las distribuidoras siguen con tarifas congeladas, sin subsidios y con una inflación de 40 por ciento anual. Además de los convenios laborales, para nada competitivos. Pero hay un subsidio no oficializado que les permite seguir operando”, explicó el ex secretario de Energía Emilio Apud al diario La Nación, en referencia a esta deuda.

COMENTARIOS