Daniel Scioli

A 25 años del accidente, Scioli recordó el peor momento de su vida

El gobernador de la provincia de Buenos Aires recordó aquel vuelco en el Río Paraná, en 1989, que provocó la amputación de su brazo derecho

jueves 4 de diciembre de 2014 - 2:02 pm

El 4 de diciembre de 1989 es un fecha que le quedará marcada para siempre a Daniel Scioli, ya que ese día estaba compitiendo por los 1000 kilómetros del Delta y una ola generada por un buque pesquero que iba por el Río Paraná provocó que el motonauta perdiera el control de su lancha y volcara a la altura de la localidad de Ramallo.

El accidente fue de tal gravedad que inmediatamente se comenzó con un desesperado operativo de salvataje que salvó la vida de un hombre que, de no ser por la rápida reacción de los encargados del auxilio médico, hubiera muerto desangrado en el agua.

A 25 años del vuelvo, Scioli recordó su lucha para superar el shock inicial que sufrió cuando se enteró que habían tenido que amputarle su brazo derecho. A pesar de eso, destacó que es “un agradecido a Dios y a la vida”.

“Hoy tengo una sensación muy especial, lo hablaba con Karina (Rabolini) esta mañana: revivíamos ese día y recordábamos que ella estaba estudiando en la facultad cuando le avisaron que yo estaba desangrándome en el río”, contó el gobernador bonaerense en radio La Red.

Y recordó: “Fue un punto de inflexión muy fuerte, algo muy duro porque yo estaba en el mejor momento de mi carrera deportiva y tenía el sueño de ser campeón mundial con La Gran Argentina (su lancha) hasta que me pegué ese palazo”.

“Los médicos le decían a Karina y a mis familiares que estuvieran atentos porque en cualquier momento iba a caer en un bajón por lo que me había pasado, pero nunca me deprimí, aprendí a no renegar contra lo que me pasó. Sufrían mucho más los que me rodeaban, pensando que nunca iba a superar esa situación, que yo mismo, que buscara tranquilizar a todos”, aseguró Scioli.

Además, el Gobernador aseguró que ese hecho dramático lo ayudó a “forjar el carácter” para afrontar la vida con mayor fortaleza: “En esas situaciones límites hay que sacar lo mejor de adentro, tener una fuerza física y psicológica muy grande para hacer la rehabilitación, aprender a escribir con la otra mano… Y el deporte me ayudó. A partir de ahí soy un agradecido a Dios y a la vida, pude reencontrame con mi hija, casarme y comenzar mi carrera política”.

“Son pruebas a las que te somete la vida y tenés dos caminos: o te entregás, o luchás para salir adelante. Yo creo en la fuerza del trabajo y en la voluntad, por eso después pude lograr cosas y alcanzar el equilibrio”, resumió el funcionario.

El duro momento personal y su traumática experiencia lo lleva a tratar de asistir a los que sufren alguna situación parecida. “Nunca se me ocurrió utilizarlo políticamente, sólo lo uso para transmitirle un estado de ánimo a una persona que atraviesa algo parecido a lo mío”, concluyó.

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