Sociedad

Vivir sin padres: Chunchi, el pueblo de los chicos abandonados

Si bien la ola emigratoria en Ecuador se fue deteniendo en los últimos años, su gran mpacto social aún perdura

jueves 4 de diciembre de 2014 - 7:05 am

Chunchi es un pintoresco pueblo cordillerano de Ecuador, que cuenta con 13.000 habitantes. Pero además, es la localidad con el mayor índice de suicidios infanto-juveniles del mundo.

Según a lo consignado por el diario La Nación, desde 2010, se quitaron la vida allí 61 chicos de menos de 20 años. Las razones no son cuestiones de amor ni inconvenientes económicos.

La decisión trágica de estos chicos se relaciona básicamente con la ausencia de sus padres, que emigraron sin ellos, por eso se conoce a Chunchi como “el pueblo de los chicos abandonados”.

Ocurre que tras la crisis económica de 1999, Ecuador vivió la mayor huida migratoria de su historia. Casi 160.000 personas dejaron el país en 2000, en su mayoría personas de clase media y baja.

Y para no someter a sus hijos a la angustiante situación de la inmigración ilegal, muchos padres ecuatorianos decidieron viajar sin ellos y los dejaron solos o a cargo de familiares o amigos.

Si bien la ola emigratoria se fue deteniendo en los últimos años, su impacto gran social aún perdura. De acuerdo a una reciente encuesta elaborada por el municipio, en las escuelas de Chunchi el 51% de los alumnos viven en casas sin padres.

Los factores negativos de esta situacion son los graves daños psicológicos y emocionales que pueden afectar a los chicos, por la ruptura del esquema familiar.

Además, otra particularidad de la localidad es que mes a mes llegan grandes caudales de dólares en concepto de remesas para estos chicos, que son enviados por sus padres.

“Los padres que dejan a sus hijos solos intentan llenar ese vacío enviando dinero o tecnología. Y muchos chicos se ven de pronto manejando importantes cantidades de dólares sin la supervisión de un adulto. Así fueron creciendo en la zona el alcoholismo y la drogadicción”, explicó en este sentido Cristian Calle, coordinador de La Casa del Migrante de Chunchi.

Y agregó, en cuanto a las medidas que esta entidad gubernamental ha tomado para combatir la problemática: “En este momento hay más de 300 chicos, con edades que varían desde los 5 años hasta adolescentes, que participan de nuestros programas recreativos y cursos. La idea es contenerlos y ayudarlos a organizar su día, para que no estén tanto tiempo solos en sus casas, sin un adulto”.

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