Rompe Records

El sombrero de Napoleón rompe récords: se subastó por 2 millones de euros

Una ganga. El comprador, un empresario coreano, quiere exponerlo en su compañía como un símbolo del "ser visionario"

domingo 16 de noviembre de 2014 - 6:36 pm

Hay que aceptarlo: el sombrero de Napoleón Bonaparte es casi una marca registrada. Debe ser por eso que la antigüedad de dos picos se vendió por un precio récord de 1,89 millones de euros a un comprador coreano, en una subasta de enseres del emperador celebrada en Fontainebleu, en las afueras de París.

La casa Osenat llevó a cabo a lo largo de este fin de semana la esperada subasta, que había despertado gran expectación en Francia, de propiedades napoleónicas procedentes del Principado de Mónaco.

Finalmente fue el coreano T.K. Lee, propietario de una cadena de alimentos, quien presentó la oferta más alta por el sombrero, la joya del remate.

Aunque se esperaban ofertas por encima del precio de salida, 400 mil euros, los 1.884.000 euros en que fue adjudicada la prenda superan todas las predicciones de Osenat, que ya había avisado el viernes de que la puja podría superar el millón.

“Napoleón fue un pionero, un visionario. Por eso queremos exponer este sombrero en nuestra empresa”, dijo Lee a los periodistas en la misma sala de subastas.

El empresario coreano no se quedó contento con el bicornio, y también adquirió, por 706 mil euros, con un busto de Napoleón, estimado entre 150 mily 200 mil euros.

De los 120 sombreros que se cree que el emperador llevó durante su mandato, se tiene constancia actualmente de 19, de los cuales una buena parte están en colecciones nacionales en Francia.

Las piezas subastadas este fin de semana proceden del palacio monegasco y fueron coleccionadas por el príncipe Luis II de Mónaco, abuelo del actual soberano, Alberto de Mónaco, quien se deshace de esta colección para dedicar el espacio que ocupa en palacio a un museo dedicado a su madre, la princesa Grace.

La casa Osenat subastó abundantes insignias y medallas, documentos, llaves raras, cartas, cubiertos, pequeñas y grandes águilas, retratos de Napoleón, anillos, soldados de plomo y objetos diversos, como una tabaquera que perteneció al zar Alejandro II de Rusia.

Se vendieron igualmente cuadros, timbales, elementos de vajilla, fusiles, espadas, relojes y algunas prendas de vestir y accesorios, como guantes, medias y una “preciosa camisa de seda del emperador Napoleón I portada en Santa Elena”, la isla en medio del Atlántico donde murió desterrado en 1821 tras ser derrotado en la batalla de Waterloo, en 1815.

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