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Política

Piden que Galuccio explique “urgente” por qué subió la nafta

El senador nacional por el radicalismo afirmó que el titular de YPF “incumple la ley”, y le exigió que explique “por qué éste es el único país del mundo que, mientras el precio internacional del petróleo baja, aumentan las naftas sostenidamente”.

El senador nacional Gerardo Morales (Unón Cívica Radical-Jujuy) reclamó este jueves al titular de YPF, Miguel Galuccio, y a la secretaria de Energía, Mariana Matranga, que expliquen de manera “urgente” al Senado “por qué éste es el único país del mundo que, mientras el precio internacional del petróleo baja, aumentan las naftas (de la petrolera mixta) sostenidamente”.

El legislador jujeño explicó que de los 521 millones de dólares de utilidades de YPF durante el primer semestre del año, “al menos 220 millones corresponden a beneficios impositivos por exenciones para la importación de nafta y gasoil indebidamente apropiados y no trasladados a los precios”.

A su vez, el radical criticó duramente al titular de YPF y consideró que “Galuccio incumple la ley”, y advirtió sobre el “grave incumplimiento” de los artículos 30 y 31 sobre exenciones de impuestos a la importación de la ley de Presupuesto vigente.

Las críticas de Massa a Galuccio

Por más que Miguel Galuccio tiene consenso entre buena parte de los empresarios y el mercado, Sergio Massa está decidido a removerlo de su puesto de CEO de YPF si llega a ser electo presidente.

Así lo comunicó el líder del Frente Renovador en el almuerzo que compartió con los directivos del Club del Petróleo, organización que nuclea a directivos de las principales compañías del país. El diputado nacional anticipó que su candidato a ocupar el puesto es el actual CEO de Entre Lomas, Oscar Vicente: “Si se anima, será el próximo presidente”.

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Silvia Fesquet: desigualdad de género, proyectos y el detrás de escena de “Tiene la palabra”

En diálogo con Nexofin, la periodista y Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín comenta sus primeros pasos, detalla sus pilares como profesional y opina sobre el espacio de las mujeres en cargos directivos

Silvia Fesquet se presenta como una mujer para la que el periodismo no es una profesión sino una razón de ser, una forma de vida.

“Me fascinaba estar del otro lado de los acontecimientos, destapar ollas, tener un rol activo frente a lo que pasaba”, explica la comunicadora a NEXOFIN, en el ciclo “Charlas de WhatsApp”.

Actualmente se destaca en puestos claves como Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín y Editora General del Área de Revistas.

Ha dictado varias conferencias en el país y en el exterior sobre periodismo, medios, liderazgo y otros temas relacionados al desarrollo de la mujer.

Un punto a destacar en su carrera es que fue panelista del programa periodístico “Tiene la palabra”, del canal TN, entre los años 2008 y 2014.

“Fue realmente una experiencia apasionante; no había hecho televisión hasta ese momento y me enamoré del medio. Es un lugar con enorme llegada y, por lo tanto, brinda una inmensa cantidad de posibilidades”, recuerda Silvia sobre su experiencia televisiva en el medio ubicado en el barrio porteño de Constitución.

En diálogo con Nexofin, la periodista e integrante del diario Clarín comenta sus primeros pasos, detalla sus pilares como profesional y opina sobre el espacio de las mujeres en cargos directivos.

Nexofin (N): ¿Cuándo nació tu interés por el periodismo?

Silvia Fesquet (SF): A los 10 años, en una libreta con espirales, escribía crónicas en mi casa. Seguía y documentaba, por ejemplo, las misiones espaciales. Leía los diarios con avidez.

Ya en ese entonces sabía que quería ser periodista. Me fascinaba estar del otro lado de los acontecimientos, destapar ollas, tener un rol activo frente a lo que pasaba. Hacía notas y escribía en la revista del colegio.

N: ¿Cuál fue el mayor obstáculo en tu carrera?

Afortunadamente en mi familia no nos criaron, ni a mí ni a mi hermana, con la idea de que por ser mujeres las cosas nos iban a costar más, o que habría limitaciones en función del género.

El acento siempre estuvo puesto en la formación, el estudio -mucho estudio-, la preparación, con todas las herramientas posibles. Nunca nos hablaron de límites o barreras en función de la condición femenina.

Por lo cual yo incursioné en el mundo del trabajo y la profesión sin pensar en que podría llegar a ser discriminada, o a tener menos oportunidades, por el hecho de ser mujer.

Tal vez si hubiera tenido ese pensamiento en mente, hubiera generado la famosa profecía autocumplida.

Fue recién cuando había llegado a posiciones muy relevantes que tomé conciencia de esa problemática, aunque no la padecí en mi caso.

Hubo algunas situaciones sí, en los inicios, de los que tomé conciencia mucho después de que hubieran pasado, analizando algunas cuestiones en retrospectiva.

N: ¿Cómo fueron tus primeros pasos, a los 20 años, en la revista Noticias, de Editorial Perfil?

Yo empecé antes de los 20, en la revista Somos, de Editorial Atlántida. Estudiaba en la Escuela Superior de Periodismo del Instituto Grafotécnico y desde la editorial pidieron dos alumnos para incorporarse a la revista.

Yo ya hacía colaboraciones en Para Ti, de la misma editorial. Por promedio nos eligieron a mí y a otra compañera. Y así arranqué, trabajando en el equipo que producía las notas de tapa.

En ese momento hacías de todo: eras cronista pero también te podían mandar a Ezeiza a buscar los materiales que mandaba un corresponsal desde el exterior. No había Internet ni nada que se le pareciera.

Entré como cronista rasa y a los pocos años manejaba una sección y tenía reuniones junto a los secretarios y jefes de Redacción con Aníbal Vigil, dueño de Atlántida y de quien dependía Somos. Cuando estaba trabajando allí me llamaron para incorporarme a Editorial Perfil.

Ahí llegué a ser Jefa de Redacción de revista La Semana, un semanario de actualidad, y fui la primera mujer en viajar al exterior, a cubrir notas de política y economía.

En determinado momento, Perfil decide discontinuar La Semana para fundar Noticias. Allí empecé como Jefa de Economía e Internacionales, después fui Editora General y finalmente Vicedirectora.

Cuando Perfil decide lanzar Luna, un newsmagazine femenino, me convierto en Vicedirectora de este producto, una novedad para el mercado argentino y con pocos antecedentes en el mundo: una revista de noticias con el agregado de temáticas más orientadas a la mujer, avanzadas para la época, como el fenómeno de quienes decidían ser madres solas, el debate por el aborto, las producciones de moda con mujeres reales…

N: Para quienes no te conocen, ¿tus pilares como profesional cuáles serían?

Soy muy obsesiva, muy rigurosa y muy autoexigente con el trabajo. Me preocupa mucho la calidad de los contenidos, más allá de los formatos o plataformas.

La búsqueda de la información, prepararme y documentarme sobre cada tema a tratar, el chequeo de fuentes, el respeto por las reglas básicas de la profesión, y, como definió una amiga, una “alarmante” capacidad de trabajo, jaja.

N: Sobre las columnas de opinión, ¿quiénes son las colegas que te gusta leer?

Trato de leer a todas, porque siempre es bueno tener el panorama más completo posible.

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N: Respecto a tu etapa como panelista del programa periodístico Tiene la palabra en TN, entre 2008 y 2014. ¿Una anécdota del detrás de escena que te haya quedado?

Fue realmente una experiencia apasionante; no había hecho televisión hasta ese momento y me enamoré del medio. Es un lugar con enorme llegada y, por lo tanto, brinda una inmensa cantidad de posibilidades.

Recuerdo en particular algunas emisiones, como el desafío que significó hacer un programa coral (hicimos dos programas con ellos) con Les Luthiers.

De tener un entrevistado por programa tuvimos que entrevistar a cinco en simultáneo, con lo que eran esos cinco personajes! Nos divertimos como locos.

Con Isabel Allende hicimos un programa muy fuerte, sumamente emotivo, porque habló mucho de Paula, la hija que murió. Se generó un clima muy intimista, muy de confesiones, con un silencio alrededor de técnicos y demás que aún recuerdo.

Y nos quedamos con las ganas de entrevistar a Leonardo Favio. Estábamos muy entusiasmados con la charla que íbamos a hacer, pero apenas llegó al estudio planteó que no quería hablar de política, ni de su pasado ni de una serie de temas, se levantó y se fue. Ya estaba complicado con su salud…

N: Actualmente sos Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín, ¿cuáles son los mayores desafíos que enfrentas en tu trabajo?

Hoy por hoy, uno de los mayores desafíos es la competencia con tantas fuentes de información, formales e informales, en plataformas múltiples y las 24 horas, y con enormes riesgos como es la multiplicación de las fake news.

Noticias e información falsa existieron siempre, lo que las torna especialmente peligrosas ahora es la capacidad de viralización a través de redes sociales, por ejemplo, aumentando exponencialmente su capacidad de daño.

Por eso es más importante que nunca trabajar por un periodismo de calidad. Por ahí es preferible retrasar unos minutos el dar una noticia pero al hacerlo tener la certeza de que es verdad.

Y después, la responsabilidad y el desafío es hacer que se respeten las normas básicas del periodismo, que se mantienen más allá de las plataformas: informar con responsabilidad, al menos doble chequeo de fuentes, con fuentes -valga la redundancia- idóneas, la rigurosidad, el dar a conocer a todas las voces involucradas en un tema, transmitir la información en forma clara para el lector, enriquecer la noticia con antecedentes y contexto, tomar historias, salir a buscarlas, narrarlas de manera atractiva, desarrollar temas que generen cercanía con el lector. Respetar y defender a ultranza los valores democráticos.

N: Sos socia fundadora de International Women’s Media Foundation, ¿cómo nació ese proyecto?

En realidad soy socia fundadora, y Presidenta por tercera vez, del capítulo argentino de International Women’s Forum.

Es una organización con sede en Washington y más de 70 foros alrededor del mundo que trabaja promoviendo el liderazgo y el empoderamiento femenino en todos los ámbitos.

Está integrado por más de siete mil mujeres líderes alrededor del planeta, desde primeras ministras hasta Premios Nobel pasando por juezas, empresarias, científicas, emprendedoras, ingenieras, etc.

Me interesa mucho todo el tema del desarrollo de la mujer, en una sociedad que incluya y no excluya, donde se respete la pluralidad de voces y la diversidad en todo sentido.

De la suma de miradas se logrará no solo una sociedad más justa sino una también más interesante, enriquecida por la suma de puntos de vista y esfuerzos.

En pos de estas ideas formo parte también de la Comisión directiva de la Asociación Marianne, integrada por mujeres franco argentinas, de todos los ámbitos, y estoy en el Consejo Directivo de WINN, Women in the News Network, y en varias redes de Mentorías.

Formé parte también del Comité Latinoamericano de International Women’s Media Foundation.

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N: Hablemos sobre la desigualdad de género, ¿cómo se la puede combatir en el ámbito profesional?

Para combatir la desigualdad de género en el ámbito laboral habría que empezar a combatirla afuera, en la sociedad misma y en sus distintos estamentos.

Es muy difícil una cosa sin la otra. Es una cuestión de educación: inculcar la noción de que somos diferentemente iguales. Igualdad de oportunidades y derechos en la diversidad, respetando las diferencias.

Ni el género ni la raza ni la religión ni el peso ni la orientación sexual ni muchos otros etcéteras pueden ser la vara o el impedimento.

N: Siguiendo esa línea, ¿consideras que hay una conciencia mucho más amplia sobre la discriminación de género en los medios?

Creo que por suerte, y debido en parte al trabajo del periodismo y de los medios, hay mucha más conciencia sobre la discriminación en general y sobre la discriminación por género en particular.

Que se da en todas las estructuras y ámbitos de la sociedad. Ningún sector es una isla. Si bien se avanzó mucho, es mucho, mucho todavía lo que falta por alcanzar.

Pero no podemos esperar resultados mágicos, de un día para otro. Son siglos, diría, de una organización social y cultural que asignaba ciertos roles a la mujer y privilegiaba al hombre para otros, considerándolo una voz más autorizada, a la que se debía escuchar y prestar atención, otorgándole una superioridad basada en el género y, por supuesto, en los prejuicios. Todo esto es particularmente evidente en lo que hace al ejercicio del poder.

N: ¿Por qué crees que hay tan pocas mujeres en cargos directivos?

Hay pocas mujeres en cargos directivos en todas las actividades y sectores y en todo el mundo. Creo que acá hay dos aspectos a considerar, externos e internos.

Entre los primeros está lo que decía antes de una suerte de atavismo cultural por el cual se relegó tradicionalmente a la mujer al ámbito doméstico y familiar y al hombre se lo consideró para el mundo del trabajo, profesional y de la vida pública y, sobre todo, para ejercer el poder.

Sobre esto hay que trabajar en la sociedad a todos los niveles, y también en la educación, y desde la casa. A esto me refiero con los aspectos, digamos internos, de la cuestión.

A las mujeres no nos educan para el poder: ni para ejercerlo ni para ambicionarlo, en el mejor sentido de la palabra. El poder se percibe como un atributo masculino.

Estas cosas hay que trabajarlas con las mujeres, para que entiendan que también tienen la posibilidad de acceder a un cargo o a una posición de liderazgo si realmente les interesa, y hacerlo con voz y voto y no simplemente ocupando una silla o para servir el café.

Nadie está obligado a querer estar en un cargo directivo: se trata de que si una mujer quiere ocuparlo, no sea dejada de lado en función de su género.

Que se valore la capacidad, la preparación, que haya igualdad de oportunidades garantizada y que el lugar lo ocupe el mejor.

Hay que trabajar también sobre otras dimensiones, como que las tareas de la casa, de crianza de los hijos, y del cuidado de los mayores sean compartidas entre hombres y mujeres.

Esto suele recaer siempre sobre las mujeres, lo que muchas veces repercute en el desarrollo de una carrera, o en las responsabilidades a asumir.

Muchas veces las mujeres resignan su desarrollo profesional por no poder conciliar la vida familiar con la laboral o profesional.

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿un personaje que te gustaría entrevistar?

Michelle Obama, Patrick Modiano.

N: Además del periodismo y la literatura, ¿qué más te gusta?

El cine, el teatro, el arte en todas sus manifestaciones, reunirme con amigos, las largas charlas de sobremesa, viajar, cualquier programa con mis sobrinos, pasar tiempo en familia y con mi pareja.

N: ¿Lugar en el mundo?

Buenos Aires, mi ciudad. Y hasta que ella murió, Roma y la casa de mi tía allí, donde estaba afincada desde hacía décadas.

N: ¿Frase motivacional?

“Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie”, de Emily Dickinson. Y “Por prepotencia de trabajo”.

N: ¿Una canción que te represente?

Puente sobre aguas turbulentas”, de Simon & Garfunkel, “Aquellas pequeñas cosas”, de Joan Manuel Serrat, “Canción de las simples cosas”, de Armando Tejada Gómez y César Isella.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Silvia Fesquet es…?

Una mujer curiosa, inquieta, sensible y sobre todo, apasionada, en todos los planos de la vida. Una mujer para la que el periodismo no es una profesión sino una razón de ser, una forma de vida.

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Política

Interna del Gobierno: La Cámpora sigue controlando estratégicas secretarías en el Estado

Energía, Transporte y Desarrollo Social; el sinfín de áreas que maneja la agrupación kirchnerista con presupuestos multimillonarios

Tras la victoria del Frente de Todos en las elecciones de 2019, una incógnita a resolver era cómo iban a repartirse los cargos en el estado entre las distintas partes de la coalición y cuáles quedarían a manos de La Cámpora, la agrupación política ultrakirchnerista que teje sus propias redes de poder

A casi tres años de la victoria de Alberto Fernández, el organigrama del estado revela el rol cada vez más importante que ocupa dentro del Gobierno el grupo liderado por el diputado Máximo Kirchner. Estratégicamente o no, La Cámpora cuenta con un solo funcionario de primera linea: Wado de Pedro al mando de la jefatura de Gabinete.

Sin embargo, más alejados del radar de la opinión pública, una decena de militantes de la agrupación pólitica ocupan cargos importantes con gran influencia en la operatividad del Gobierno y con millonarias cajas a su disposición. La más destacada dentro de este grupo es Fernanda Raverta, titular de la ANSES, quien está a cargo de gestionar un presupuesto de $4,13 billones entre jubilaciones, ayudas sociales y todo tipo de planes que brinda el estado.

La lista de organismos continúa: el PAMI, con Luana Volnovich; la estratégica secretaría de Inclusión Social, dirigida por Laura Valeria Alonso, dependiente del ministerio de Desarrollo Social; la secretaría de Energía, bajo las órdenes de Darío Martínez y Federico Basualdo; y nada menos que las empresas YPF, Correo Argentino, y Aerolíneas Argentinas, informa Periódico Tribuna.

Queda en evidencia que La Cámpora apunta a controlar dos áreas claves del estado: Energía y Desarrollo social y hacia allí apuntó a copar con funcionarios la agrupación. Dentro del ministerio de Desarrollo Social manejan la subsecretaría de Articulación y Comunicación Comunitaria con Lauro Manuel Grande, y la subsecretaría de Abordaje Territorial, bajo las órdenes de Eugenia Meana.

En energía manejan el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), a cargo de Federico Bernal; Integración Energética Argentina Sociedad Anónima (IEASA), bajo la dirección del santacruceño Agustín Gérez; y el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) a cargo de la abogada María Soledad Manin, estrecha colaboradora del subsecretario de Energía, Federico Basualdo, aquel hombre de Cristina Kirchner que no pudo ser echado por el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Aquí la política energética del Gobierno no puede ser aprobado sin que cuente con el visto bueno de estas áreas: subsidios, construcción de infraestructura como gasoductos, entre otras cosas, todo pasa por acá.

En otras áreas también se nota la presencia de La Cámpora. En Transporte no se puede dejar de mencionar el control de Aerolíneas Argentinas; la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), con Paola Tamburelli a la cabeza; y el Órgano de Control del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) comandado por Carlos Lugones Aignasse.

Entre todos manejan un presupuesto de cientos de miles de millones de pesos.

Con información de Periódico Tribuna de Periodistas

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Política

Martín Lousteau aseguró que “Cristina Kirchner no entiende de lo que habla o tiene una disociación”

El senador cuestionó los conocimientos económicos de la vicepresidenta y le recordó lo que escribió sobre “fuga” en “Sinceramente”. La trató de “dirigente devaluada”. Y agregó que “la causa de la inflación se llama kirchnerismo”

Martín Lousteau salió al cruce de Cristina Kirchner, luego de que el Banco Central endureciera los controles sobre las importaciones y que el dólar libre alcanzara un nuevo récord.

Calificó a la vicepresidenta como una dirigente “devaluada” que “no entiende de lo que habla” y señaló que la reunión que mantuvo con Carlos Melconian fue para “denigrar” al ministro de Economía, Martín Guzmán.

“La normativa del Banco Central es un cepo a la producción, va a ser mucho más difícil o no se va a poder importar”, manifestó el economista en su paso por el programa “Sólo una vuelta más” en TN.

Para Lousteau a esta situación “nos han llevado los dos Fernández”. Sin embargo, focalizó sus críticas en la vicepresidenta: “Cristina cree que entiende cosas de las cuales no entiende”.

En ese sentido, señaló que “ella habla de la fuga” de dólares pero en su libro Sinceramente “ella cuenta dos veces que le dijo Néstor (Kirchner) que con la plata personal y con la de la provincia ‘sacala afuera’”. “Entonces, no entiende de lo que habla o tiene una disociación entre lo que hace y lo que dice”, sentenció.

Por otra parte, el senador radical opinó que “en Argentina la causa de la inflación es una: el kirchnerismo”. “Al final de los ‘90 no había inflación; en 2002 fue del 40% producto de la megadevaluación; en 2003 fue de 4,6%; en 2004 fue de 6,4%; y con Lavagna (Roberto) de ministro de Economía había preocupación porque la inflación estaba a punto de tocar los dos dígitos”, recordó.

Planes sociales: la estrategia de Cristina Kirchner para poder avanzar sobre una millonaria caja

“La reinvención de la inflación en Argentina es del kirchnerismo”, enfatizó para señalar que “es llamativo que Cristina quiera dar clases de cuáles son los motivos de la inflación”.

“Muchas veces Cristina dice cosas que no entiende; dice que el endeudamiento genera inflación y ¿qué genera endeudamiento?, el déficit. Es imposible endeudarte si no tenés déficit”, insistió.

“Cuando emitís de manera descontrolada tenés inflación, eso implica que no sabés lo que vale la leche, el pan, el papel higiénico, o cuánto vas a pagar de luz el mes que viene”, ejemplificó.

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