Política

Denuncian al PRO por beneficiar a Farmacity: el factor Caputo y el “delivery de medicamentos”

Gracias a un decreto, la cadena de farmacias puede seguir actuando como polirrubro, pese a una resolución que lo prohíbe. Además, un nuevo proyecto busca crear "expendedoras de medicamentos", terreno fértil para el negocio de Farmacity

jueves 23 de octubre de 2014 - 9:46 am

Farmacity se vio beneficiada este año por un llamativo decreto del Gobierno de la Ciudad, que le dio vía libre para vender productos que no sean medicamentos en sus góndolas, pese a existir una resolución del Ministerio de Salud Nacional que prohíbe esta práctica.

En octubre del año pasado, el Ministerio de Salud de la Nación reglamentó la Ley de Farmacias y estableció que estos comercios sólo pueden vender medicamentos, productos de higiene, de estética, productos profilácticos, desinfectantes e insecticidas. Sin embargo, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, esquivó esta prohibición con un decreto firmado en marzo de este año que habilitó la venta libre de remedios junto con la comercialización de gaseosas, productos para la estética femenina, libros, discos compactos, papas fritas o golosinas.

Desde la oposición, acusan a Farmacty de “tráfico de influcencias”, ya que fue beneficiada de manera clara por el Ejecutivo porteño. “En contra de las normas mundiales de salud, el decreto 98/14 convierte a las farmacias porteñas en polirrubros”, denunció la legisladora Gabriela Cerruti.

El factor Caputo

Nicolás Caputo es señalado por muchos como uno de los empresarios más beneficiados por la adjudicación de obras públicas por parte de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad. Compañeros de colegio en el Newman, a ambos también los ligan vínculos empresariales: juntos crearon la empresa Mirgor, en 1983, una firma que producía aires acondicionados para autos pero que luego se expandió “a la fabricación de equipos de refrigeración domiciliaria, microondas y telefonía celular”, según el sitio web de la empresa de la que Macri se abrió en 1994.

Farmacity forma parte del Grupo Pegasus, propietario también de las marcas Freddo y Musimundo, que están bajo el mando de Nicolás Caputo. La legisladora Gabriela Cerruti.

Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, enfatizó el “paraguas legal del macrismo con el que se la protege a la empresa para continuar con la venta indiscriminada de productos, como si fuera un mini mercado o un kiosco. Las de ventas de Farmacity son prácticamente por decreto”. Y agregó, en diálogo con iProfesional: “Se siguen abriendo locales. En Ciudad de Buenos Aires la cadena ya posee unas 300 farmacias y eso se logra únicamente con aval político”.

Además, el titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos remarcó:  “Mientras mantenga un padrino político poderoso, la situación para el resto de los actoresirá en retroceso”.

Delivery de medicamentos

Sin embargo, los guiños entre la empresa y el PRO no terminan ahí. En las últimas semanas, el legislador porteño macrista, Helio Rebot, presentó una iniciativa de ley que establece el expendio de medicamentos de venta libre “en exhibidores o en mostradores de autoservicio”. Pero, además, impulsa un servicio de delivery.

Las críticas al proyecto, que desestima “los falsos mitos -según marca el proyecto- respecto de la comercialización de medicamentos de venta libre”, no se hicieron esperar.

“Como profesionales del sector, consideramos que este proyecto es un nefasto intento de hacer negocios con la salud de las personas, que finalmente traerá graves consecuencias, sanitarias y económicas, como así también el aumento de los costos del sistema público por internaciones, consultas y nuevos tratamientos”.

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