Tenis

Cuál es el presente del ex tenista Guillermo Coria

"Mis viejos me llamaron Guillermo por Vilas", reveló el ex tenista, quien desde chico se fue a vivir solo al exterior en busca cumplir su sueño y hoy sigue relacionado al deporte, pero desde otro lado

viernes 17 de octubre de 2014 - 11:12 am

Guillermo Coria fue como invitado al programa Línea de tiempo que conduce Matías Martin en la TV Pública y repasó su vida en el deporte. Habló de su fanatismo por River y cómo fueron sus comienzos en el tenis.

Apasionado por los deportes desde chico, Coria contó cual fue su primer amor: “Me casé con la camiseta de River”. Luego, pasó al tenis incentivado por su padre para que entrenara: “Mi primera raqueta me la regalaron a los 2 años, a los 4 jugué mi primer provincial y a los 7 mi primer nacional”.

“Mis viejos me llamaron Guillermo por Vilas”, reveló el ex tenista, quien desde chico se fue a vivir solo al exterior en busca de un sueño. “A los 13 me fue a vivir solo a Estados Unidos para entrenar, me cocinaba y me lavaba la ropa yo solo”.

Hubo dos momentos de profundo dolor que quedaron marcados en el joven de 32 años. Por un lado, cuando el dóping le dio positivo. Y por el otro, la dura derrota en la final del Roland Garros frente a Gastón Gaudio.

“El doping positivo me mató, yo estaba en mi mejor momento, después volví con odio”, reconoció Coria. “Gasté mis ahorros para traer un equipo de psicólogos de España para tratarme y mostrar mi personalidad, también contraté un detector de mentiras en Estados Unidos, me hice un estudio genético que a través del pelo demostraba lo que consumías, demostré cómo entró la droga a mi cuerpo, a través de un complejo vitamínico, que no era para sacar ventaja, pero cuando llegué al juicio en Miami ya estaba decidido”, detalló.

Con respecto a la final de la Roland Garros, el Mago recordó: “Me pasó lo que temía que me pase, me acalambré, por el miedo a acalambrarme. El partido era tan fácil que fue peor, me dio tiempo a pensar”.

En la entrevista, el ex tenista contó cómo es la vida del deportista luego del retiro: “El día después del retiro tenés que ser inteligente para tratar de canalizar todo y no caer en un pozo. Nunca fui depresivo, pero hay que buscarle la vuelta para no mandarte macanas. Para no quedarme parado, puse mis negocios. Y terminé de valorarme viniendo al club, viendo a los chicos que se rompen el alma para poder sacar su primer punto del ranking nacional o de ATP, y no pueden”

Y agregó: “Lo que quiero decir es que fue duro al principio cuando dejé el tenis, pero después lo acepté. Ya no era feliz con lo que hacía y tenés que dar un paso al costado, olvidarte. No se vuelve atrás. Lo que logré, bien; lo que no logré, lo intenté. Los tenistas nos retiramos siendo muy jóvenes y después de hacer lo mismo durante mucho tiempo. Me fui valorando más cuando volví a la realidad. Porque hasta cuando estás en racha positiva pasa a ser aburrido ganar siempre”.

Hoy en día, Coria es papá de Thiago, de dos años, y de Delfina, 1 año y cuenta como se siente en el rol de padre:  “Es una presión tan grande que te desgasta. No te podés descuidar, la inseguridad te preocupa, pensás en lo que vendrá. Quiero que mis hijos tengan una buena educación y que no les falte nada a nivel afectivo.

Además de ocuparse de su familia, el Mago, quien llegó a ser número 3 del mundo, es profesor de tenis en un club de Eva Perón, en el noroeste de la ciudad, donde le transmite sus conocimientos y le enseña a jugar a chicos de entre 4 y 21 años.

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