La ruta del dinero K

Holdouts: la ruta del dinero K y un antecedente internacional condiciona los pasos a seguir de Cristina Kirchner

Cristina Kirchner está analizando la posibilidad de cerrar un acuerdo con los holdouts a partir de enero, condicionada por una investigación impulsada por los "fondos buitre" sobre la ruta del dinero K

jueves 16 de octubre de 2014 - 5:58 am

Cristina Kirchner comenzó a mirar con atención la ofensiva de los buitres en el mundo buscando rastros del dinero disponible del Estado argentino y, en especial, de las rutas clandestinas que se adjudican al empresario kirchnerista Lázaro Báez, sindicado por muchos como testaferro de la familia presidencial. Presume que podría tratarse de una extorsión y no estaría equivocada. Evidentemente tanto las cosas públicas como privadas, no estarían muy en orden.

Ya corrían versiones desde Olivos, que Cristina Kirchner se estremeció meses atrás cuando un juez de Nevada, Cam Farenbach, convalidó una denuncia de los fondos buitre sobre la existencia 123 empresas fantasma que asociaron a Báez y por las cuales habrían circulado unos US$ 65 millones.

El fondo NML Elliot realizó un informe -presentado la semana pasada- donde detalla los fondos que el empresario kirchnerista Lázaro Báez sacó del país por Uruguay, Panamá, Bélice e Islas Virgenes hacia Bahamas. Cuatro bancos en Suiza y Lichtenstein, están involucrados e incluso figuran las paradisíacas Islas Seychelles, que Cristina Kirchner visitó durante unas horas en agosto del año pasado. El informe fue presentado por Robert Shapiro, copresidiente de American Task Force Argentina (ATFA), entidad que representa a los holdouts.

Versiones confiables aseguran que las empresas atribuidas a Báez tienen dueños más vinculados a la familia Kirchner que el propio Báez. El lavado de dinero es un delito universal, que no está, por lo tanto, atado a una jurisdicción nacional, y esto sí que es un factor que atemoriza a gobernantes.

Dicho esto, se comenzaría a comprender algunos signos de cambio de estrategia, cuando en las últimas semanas, surgió la versión entre los empresarios que desde el Ejecutivo Nacional están analizando la posibilidad de cerrar un acuerdo con los holdouts a partir de enero, una vez que esté desactivada la famosa cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers). La versión, surgida de la reunión que mantuvieron los empresarios del G-6 la semana pasada junto a Axel Kicillof, tiene una explicación si miramos al pasado.

El nombre investigado por los fondos buitre no es ingenuo. En numerosas ocasiones, se habló del supuesto vínculo societario que mantendría Lázaro Báez con la familia Kirchner. La estrategia del fondo NML Capital viró en las últimas semanas, ya que comenzó apuntando sus armas hacia el acuerdo firmado entre Chevron e YPF, para luego investigar nombres cercanos al poder. De esta manera, busca presionar al Ejecutivo, con el objetivo de cerrar un acuerdo a cambio de cambiar el direccionamiento de sus investigaciones.

Este tipo de maniobras ya fueron ejecutadas por los fondos buitre en 2007 en la República Democrática del Congo. Allí, el “task force” puso contra las cuerdas al presidente Denis Sassou-Nguesso al desnudar los gastos lujuriosos de su hijo con tarjetas de crédito -y sin un sueldo o patrimonio que lo justificara- en tiendas de Louis Vuitton, Ermenegildo Zegna o Christian Lacroix. También expuso que la comitiva presidencial gastó más de US$ 400.000 durante su estadía hotelera de una semana en Nueva York, en septiembre de 2005.

Luego, se animaron a subir la apuesta y revelaron vínculos turbios entre la petrolera estatal congoleña y el BNP Paribas. Con esta última amenaza, Sassou-Nguesso accedió a negociar y cerró un acuerdo confidencial que incluyó el pago de 90 millones de dólares a cambio de retirar cargos contra los funcionarios.

Ahora, los fondos buitre, con muchos nombres que se repiten en el grupo de investigación que trabajó en el Congo, comenzó a dar las primeras brazadas en su proceso de buceo en activos que compliquen a la familia Kirchner. El primer paso ya lo dieron al revelar el supuesto circuito de dinero ilegal del empresario santacruceño Báez. Resta confirmar la respuesta del Ejecutivo argentino, que aún no se pronunció al respecto. Sin embargo, los rumores de un acuerdo en enero suenan cada vez más fuerte.

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