Brote de Ébola

Mucho temor en aumento: el ébola en Europa

Gran preocupación en Europa por una enfermera de un hospital madrileño se convirtió en la primera persona en contagiarse el virus fuera de África occidental

miércoles 8 de octubre de 2014 - 8:18 am

El gobierno de España incrementó ayer las medidas de seguridad sanitaria para conjurar el pánico de una propagación del Ébola en Europa después de que una enfermera de un hospital madrileño se convirtió en la primera persona en contagiarse el virus fuera de África occidental.

Teresa Romero Ramos, de 44 años, está internada en una sala hermética del hospital Carlos III, el mismo que había atendido el mes pasado a dos sacerdotes españoles repatriados desde Liberia y Sierra Leona que no lograron sobrevivir.

A unas habitaciones de distancia fueron alojados preventivamente Javier Limón, esposo de la paciente infectada; un ingeniero que presentó síntomas sospechosos al volver de un viaje a Nigeria, y otra enfermera que había asistido a los misioneros muertos. Además, se ordenó poner bajo vigilancia a 52 médicos y auxiliares que entraron en contacto con Romero en la última semana.

El estallido de la crisis sanitaria encendió las alarmas en la Unión Europea (UE), que pidió ayer a España que aclare de manera urgente las fallas en su sistema de salud que pudieron haber provocado el contagio de Ébola.

El riesgo de un brote en Europa todavía se vislumbra como “altamente improbable” según Vincent, pero resulta imprescindible determinar qué pudo haber pasado y aislar el caso detectado.

Los españoles vivían entre la angustia y el fastidio el día siguiente de la confirmación del primer contagio de Ébola fuera de la zona caliente del oeste africano, donde ya murieron más de 3400 personas, según la OMS.

La mujer trabaja en el hospital Carlos III. Cuando repatriaron de África primero al sacerdote Miguel Pajares y después a Manuel García Viejo ella se ofreció como voluntaria para atenderlos. Los dos llegaron a España en aviones del gobierno, en un intento desesperado de salvarlos.

Pajares murió en agosto. García Viejo, el 25 de septiembre. Cinco días después, Romero se presentó en los servicios de riesgo laboral del hospital porque tenía unas líneas de fiebre. Pero como no llegaba a 38,6º la enviaron a la casa.

“Es evidente que hubiera sido mejor ingresarla, teniendo en cuenta que había estado en contacto con dos enfermos de Ébola”, admitió ayer Fernando Simón, del Ministerio de Salud español.

El cuadro se agravó y al final a la mujer la trasladaron el lunes a un hospital cercano a su casa, en el municipio madrileño de Alcorcón. Hasta que se confirmó el diagnóstico estuvo en contacto con al menos 30 profesionales que no contaban con los trajes herméticos requeridos para atender un caso de semejante riesgo.

“Los protocolos de actuación no han funcionado. No hay suficientes equipos de protección individual ni del nivel de seguridad suficiente para que nuestros profesionales de salud los puedan usar”, denunció Elena Moral, de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Ya lo habían advertido en julio, cuando se dispuso el traslado del cura Pajares. Junto con otros gremialistas pidió la renuncia de la ministra de Salud, Ana Mato, a la que acusan de haber decidido la repatriación de los misioneros en condiciones precarias de seguridad para los trabajadores.

A Romero la tratan con anticuerpos de una mujer que tuvo Ébola y se curó. Si fuera necesario se le darán medicamentos experimentales. De todos modos, la enfermera prohibió que se difundiera su parte médico.

 

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