Sociedad

La historia del argentino que está entre los 10 jóvenes más sobresalientes del mundo

"Pasé de vivir en una clínica abandonada a tener una casa frente al Mediterráneo", narra el diseñador industrial de 35 años

miércoles 8 de octubre de 2014 - 7:10 am

El argentino Nicolás García Mayor fue nombrado por la ONU como uno de los 10 jóvenes sobresalientes del mundo por su contribución a la niñez, la paz mundial y los derechos humanos.
[pullquote position=”right”]La historia del argentino que está entre los 10 jóvenes más sobresalientes del mundo[/pullquote]

La historia de este joven diseñador industrial, de 35 años, egresado de la Universidad Nacional de la Plata, es increíble.

García Mayor se recibió en 2001, tras vivir dos años en la sala de radiología de una clínica abandonada porque no tenía para pagar el alquiler.

En ese contexto ideó un sistema de urbanización inmediata para ser usado en situaciones de catástrofes naturales como terremotos o inundaciones, que haría posible que las personas afectadas puedan ser refugiadas de manera casi instantánea, con la posibilidad de alimentarse y descansar mientras las autoridades trabajan para restaurar los daños.

“La idea es que sea una especie de cajita con alas laterales en la que se genera un espacio de unos 14 metros cuadrados donde pueden vivir hasta 10 personas. Los mismos módulos se encastran y así se pueden armar hospitales o escuelas”, indicó el profesional en diálogo con Eduardo Feinmann en Radio 10.

Después de presentar el proyecto, el diseñador industrial viajó a España y trabajó en diferentes empresas importantes de Barcelona, pero decidió regresar al país.

“Pasé de vivir en una clínica abandonada a tener una casa frente al Mediterráneo. Sentía que me estaba salvando yo solo y no podía estar lejos de mi familia ni de la Argentina, que para mí es algo muy fuerte porque se trata de un sentimiento muy fuerte que va más allá de cuando se juega un Mundial”, expresó en la entrevista.

Tras volver al país, el joven se instaló en su ciudad de origen y empezó de cero, hasta que en 2012 recibió un mail de la unidad de compra de la ONU para que presentara su vieja tesis/proyecto de ayuda humanitaria. Y a los 15 días lo invitaron a Washington para que lo exponga ante distintas organizaciones.

La idea atrajo al mundo porque el sistema de urbanización de emergencia no sólo serviría para contrarestar los efectos de las catástrofes naturales, sino que también podría ser un salvavidas para los más de 50 millones de refugiados que hay en el planeta por los conflictos bélicos.

La historia sumó otro hecho emocionante porque, antes de presentarse ante la ONU, el joven argentino recibió un mail de la nunciatura del Vaticano: “Me organizaron una audiencia con el Papa así que fui y charlé con Francisco; en un momento, mientras le comentaba el proyecto, me di cuenta de que estaba dialogando con el Papa en Roma y ahí fue como una pausa… Además él empezó a hablar y nos hizo llorar a todos”.

COMENTARIOS