Opinión

Un problema simple de explicar: Cristina Kirchner lo llama una conspiración de operadores locales con apoyo internacional

Los sucesivos ataques de la Presidenta a jugadores extragubernamentales, revela un intento por tapar decisiones económicas erradas que arrastraron al país a la situación actual

miércoles 1 de octubre de 2014 - 11:46 am

Ayer la presidenta Cristina Kirchner, en uno de sus habituales y pintorescos monólogos (a ella no le gustan las conferencias de prensa) para explicar algo muy simple, como son los motivos del aumento del valor del dólar en Argentina, habló de una conspiración realizada por operadores financieros locales con apoyo de organismos y países extranjeros.

Muy fácil de entender, para lo que no se necesitan muchos conocimientos de la ciencia económica: el Gobierno Nacional aumenta el gasto en forma desenfrenada, lo que provoca un déficit fiscal creciente. A este déficit, el Gobierno decidió cubrirlo con emisión de pesos. Esos pesos inundan la plaza financiera y ante la desconfianza se vuelcan al dólar. Esto aumenta su precio y la brecha cambiaria con el dólar oficial. Así los exportadores no liquidan y los importadores no encuentran los dólares para pagar al exterior, afectando la economía real. Y así este círculo vicioso se retroalimenta ininterrumpidamente.

En pocas palabras, la emisión desenfrenada de dinero en forma espuria, trae acarreada un proceso inflacionario y posteriormente devaluatorio respecto a otras monedas.

Esta simple explicación, que es comprendida sin inconvenientes por jóvenes estudiantes, es uno de los elementos que ha permitido que en el mundo exista muy baja inflación y cierta estabilidad en las monedas, motor fundamental para el desarrollo económico de los países y del bienestar de sus pueblos.

En cambio para Cristina Kirchner, y repitiendo equivocaciones ocurridas en la Argentina en la década del 80 y en otras varias oportunidades, las devaluaciones se producen por conspiraciones o complots, en donde actúan bancos, periodistas, políticos, países extranjeros, sindicalistas, etc, etc.

Sea la inflación, fuga de dólares, la inseguridad o hasta el accidente del Sarmiento, siempre se buscan argumentaciones extrañas, cuyo objetivo sería cubrir la propia incapacidad de gestión.

Queda la duda si lo de ayer se trató de un grosero error de diagnóstico de la Presidenta de un país (lo que demandaría estudiar rasgos psicológicos ya patológicos) o si la mandataria ante graves problemas de gestión, realizó un discurso político diciendo cosas que sus partidarios querían escuchar.

Lamentablemente, con estas argumentaciones, Cristina Kirchner se suma a un grupo reducido de gobiernos autócratas (Venezuela, Cuba, Irán, etc.) que culpan a los demás de los males, sin revisar su propia política generadora de los mismos.

Veremos cómo sigue esta trama que luce como extremadamente peligrosa para el futuro del país y sus habitantes.

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