Barrabravas

Conflicto en River: El hermano de la ministro de seguridad, con ella en el palco, ayudó a entrar a 800 barras

Diego Rodríguez, hermano de la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, con ella alentando desde el palco, hizo ingresar al estadio a unos 800 barras

martes 23 de septiembre de 2014 - 7:02 am
Mientras ya se jugaban los primeros minutos del clásico River-Independiente, afuera del estadio, en la intersección de Figueroa Alcorta y Lidoro Quinteros, un grupo de aproximadamente 800 barras disidentes se enfrentaban con los efectivos policiales que estaban en ese sector. Un batallón de barras provenientes de distintos grupos, entre los que están los del Oeste, de Palermo, de Hurlingham, barrios de la zona Sur del Gran Buenos Aires y a los que se les sumaron los barras que hace poco dejaron de pertenecer a la barra brava oficial, como Ariel “Pato” y el Zapatero . Lo llamativo es que pudieron ingresar todos al estadio. Y, según le confirmaron a Clarín testigos del hecho, quien medió con la Policía para que eso sucediera fue Diego Rodríguez, el hermano de la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez.
Diego Rodríguez, alias el “boletero”, era el nexo de la dirigencia de José María Aguilar con la barra, comandada entonces por Alan Schlenker y Adrián Rousseau.
Y fue investigado por el fiscal José María Campagnoli por reventa de entradas y hasta se lo vinculó con la causa por lavado de dinero que involucra a Lázaro Báez, en la que aparece en escuchas telefónicas. Ayer, su intervención fue clave para que los barras disidentes ingresaran y fue identificado por la Policía en las cámaras de seguridad.
La mayoría de los integrantes del grupo disidente poseían entradas truchas y algunos ni siquiera tenían ticket. Como los efectivos policiales quisieron impedir el ingreso, muchos de los barras intentaron entrar de guapos. Ahí comenzó la pelea. Y otros barras que ya estaban adentro, bajaron, tiraron las vallas y fueron a “defender” a sus compañeros. Hubo corridas y piedrazos. A pesar de ello, los barras disidentes pudieron ingresar. Algunos a la fuerza y el resto gracias a la intervención de Rodríguez.
Una vez adentro, los barras hicieron dejar un hueco en el medio de la Centenario para luego ubicarse allí, tal como si fueran una hinchada visitante. Durante el partido se desafiaron permanentemente con los Borrachos del Tablón con cánticos que iban de tribuna a tribuna. Pero enseguida eran callados por el resto del Monumental entonando “Soooooy de River/Soooooy de River” en un signo de repudio.
La interna está muy latente por dos motivos: el grupo disidente reúne cada vez más gente y porque antes del partido de la segunda fecha, contra Central le robaron a la barra oficial dos telones gigantes y otros estandartes, y hasta le mandaron mensajes intimidatorios a varios dirigentes. Al final del partido, la Policía organizó un megaoperativo para la salida de ambos grupos. Los disidientes se fueron por Lidoro Quinteros, dejando banderas colgadas contra Martín Araujo, el líder de los Borrachos , mientras que la oficial lo hizo por el puente Labruna. Y volvieron a desafiarse, dejando en claro que esta historia recién empezó...

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